Amparo ambiental contra Córdoba por el riesgo de otra gran inundación en Sierras Chicas
La Justicia hizo lugar al reclamo de vecinos y convocó a la Provincia y a seis municipios a una audiencia. Advierten sobre la vulnerabilidad de las cuencas ante el riesgo de lluvias extremas y reclaman un plan regional de prevención.
La Justicia de Córdoba ordenó avanzar en la preparación de las localidades de Sierras Chicas frente al riesgo de nuevas inundaciones de gran magnitud. La Cámara Contenciosa Administrativa de Segunda Nominación hizo lugar a un amparo ambiental colectivo presentado por vecinos y especialistas de la región y convocó a una audiencia obligatoria para el próximo 23 de septiembre.
El planteo apunta al Gobierno de Córdoba y a los municipios de Río Ceballos, Unquillo, Mendiolaza, Villa Allende, Saldán y La Calera. Los amparistas reclaman que las autoridades dejen de actuar de manera aislada y desarrollen un plan regional para responder ante lluvias extremas asociadas al fenómeno conocido como Super El Niño.
La audiencia deberá reunir a representantes de la Provincia y de sus áreas técnicas, mientras que el Gobierno ya se presentó formalmente en la causa. Para los vecinos y especialistas que impulsaron el amparo, el encuentro representa una oportunidad para discutir medidas de prevención antes de que ocurra un nuevo desastre.

El recuerdo del 15-F vuelve a poner a Sierras Chicas en alerta
El principal antecedente que motiva la presentación judicial es la inundación del 15 de febrero de 2015, conocida como 15-F, que provocó la muerte de ocho personas y dejó a miles de habitantes afectados.
Juan Smith, abogado de los amparistas, explicó que la medida busca proteger la vida, la salud y los bienes de las poblaciones locales ante la posibilidad de que vuelva a producirse un evento meteorológico de características similares.
“La mala situación de la cuenca hídrica después del 2015 empeoró”, afirmó Smith. Según señaló, el avance inmobiliario sobre zonas críticas y la falta de controles “evocan las malas condiciones en las que se encuentran las cuencas, soportan el cambio climático y la eventualidad de este Super El Niño”.
El abogado también cuestionó la falta de coordinación entre los gobiernos locales y la Provincia. “No trabajan con las comunidades, ni con las organizaciones de la sociedad civil”, remarcó.
En ese sentido, sostuvo que “pedimos al Gobierno coordinación con Sierras Chicas para que las poblaciones estén al tanto y sepan cómo superar estos eventos”. Para los amparistas, la decisión de la Justicia constituye un paso positivo para avanzar en esa coordinación.
El planteo judicial parte de una preocupación concreta: que una nueva lluvia extrema encuentre a una región que todavía arrastra problemas de planificación, infraestructura y prevención desde la inundación de 2015.
Qué medidas reclaman los vecinos para enfrentar una nueva inundación

Entre los principales pedidos figura la elaboración urgente de un plan comunitario de acción, basado en la información científica disponible, para “enfrentar la peor inundación posible”.
Los amparistas, entre ellos Raúl Montenegro, de la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam), reclaman que la Provincia y los municipios trabajen de manera conjunta con las comunidades. También piden utilizar mapas de riesgo de inundación y toda la información técnica disponible para definir las zonas más expuestas.
Otro de los puntos centrales es integrar las alarmas y los sistemas parciales de alerta temprana que ya existen en las distintas localidades en un único sistema regional. Además, solicitan instalar nuevas alarmas donde sean necesarias y desarrollar planes ciudadanos para actuar frente a inundaciones y otras catástrofes.
El pedido incluye también cartelería con advertencias y vías de escape, cursos anuales de preparación para la población y simulacros de inundación o de posibles rupturas de cloacas máximas en los cursos de agua.
Los amparistas reclaman, además, que se contemplen partidas presupuestarias específicas para responder ante eventuales consecuencias del Super El Niño y otros desastres climáticos.
La preocupación no se limita a la posibilidad de una nueva inundación. En el amparo, los vecinos señalaron estar “preocupados por las graves consecuencias ambientales y comunitarias que podrían provocar lluvias intensas en las cuencas de los ríos Ceballos y Saldán como consecuencia del popularmente llamado Super El Niño”.
Montenegro sostuvo que “hasta fin de año y los primeros meses del 2027 se espera el fenómeno de El Niño más intenso de toda la historia”. Aclaró que esta anomalía climática “no tiene relación directa con el cambio climático global”, aunque advirtió que el calentamiento global puede “multiplicar sus efectos perjudiciales”.
El especialista identificó además “tres factores claves que definen la crítica vulnerabilidad socio-ambiental ante un evento climático muy fuerte como El Niño, y un cambio climático global cada vez más profundo”.
Sobre el primero de ellos, relacionado con la degradación ambiental, señaló: “Córdoba destruyó parte de sus ambientes nativos, por desmontes, incendios, y avance urbano y agropecuario. Y una sociedad en crisis económica es más susceptible a daños ambientales, y por último, la vulnerabilidad gubernamental, por menos presupuesto”.















