Alerta por fallas en controles tras hallazgo de material radiactivo en una planta de reciclaje
El hallazgo de material radiactivo generó alertas sobre la trazabilidad de residuos peligrosos. ¿Hay riesgo?
El Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires advirtió sobre “graves deficiencias en los sistemas de control y trazabilidad de residuos peligrosos”, luego del hallazgo de un bloque identificado como “uranio empobrecido” en una planta de reciclaje de Río Cuarto, Córdoba.
El episodio se registró cuando trabajadores de la planta detectaron el material entre los residuos ingresados, lo que activó de inmediato un operativo preventivo con intervención de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Autoridad Regulatoria Nuclear y fuerzas de seguridad.

Si bien los primeros informes señalaron que el bloque se encontraba encapsulado y no implicaba un riesgo inmediato para la población ni para el personal, desde el Consejo Profesional de Química remarcaron que el hecho evidencia fallas estructurales en los mecanismos de control sobre sustancias radiactivas y residuos peligrosos.
Por qué es peligroso el uranio
El uranio empobrecido es un material radiactivo de baja actividad, pero también un metal pesado con toxicidad química, cuya manipulación requiere protocolos estrictos de seguridad, identificación y disposición final bajo normativa nacional e internacional.
El presidente del Consejo Profesional de Química bonaerense, Carlos Colángelo, advirtió que cuando este tipo de materiales sale de los circuitos formales de control “deja de ser un hecho aislado para convertirse en una señal de alarma institucional”. En la misma línea, cuestionó que elementos que requieren trazabilidad absoluta puedan aparecer en instalaciones de reciclaje o salir de establecimientos habilitados sin registro claro.
Antecedentes y preocupación institucional
Desde la entidad profesional señalaron además que el caso se suma al reciente robo de una fuente radiactiva de cesio-137 ocurrido en un centro médico de Rosario, otro episodio que ya había generado preocupación en el sector.
En ese contexto, Colángelo remarcó que la gestión de residuos peligrosos debe estar a cargo exclusivamente de operadores habilitados, con capacitación específica y bajo fiscalización efectiva, ya que “la protección de la salud pública y del ambiente no admite descuidos ni improvisaciones”.
Pedido de mayor control estatal
El Consejo Profesional de Química recordó que la legislación argentina establece obligaciones precisas para la identificación, transporte, almacenamiento, tratamiento y disposición final de residuos peligrosos. En ese sentido, sostuvo que el cumplimiento estricto de estas normas es clave para prevenir accidentes y evitar riesgos para la población y el ambiente.
Finalmente, la institución exhortó a las autoridades nacionales, provinciales y municipales a reforzar los sistemas de fiscalización y trazabilidad de materiales radiactivos y residuos peligrosos, con el objetivo de evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.















