Científicos detectaron un mayor riesgo de enfermedades intestinales por comer alimentos ultraprocesados
Una informe analizó cómo el consumo habitual de alimentos ultraprocesados puede alterar la microbiota intestinal y favorecer procesos vinculados con enfermedades como Crohn y colitis ulcerosa.
Científicos brasileños y daneses encontraron un mayor riesgo de enfermedades intestinales entre quienes consumen alimentos ultraprocesados.
El equipo multidisciplinario de investigadores brasileños y daneses de la Universidad Estatal de São Paulo (Unesp) y la Universidad de Aalborg publicó el estudio en la revista Nutrients, donde advierte que el consumo habitual de alimentos ultraprocesados (AUP) deteriora la microbiota intestinal y eleva el riesgo de desarrollar Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

“Ya está científicamente demostrado que las alteraciones en la función y la composición de la microbiota aumentan el riesgo de enfermedades. Lo que queremos destacar es que el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados puede favorecer una microbiota proinflamatoria”, precesió la doctora Ligia Yukie Sassaki, gastroenteróloga del Departamento de Clínica Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal Paulista “Júlio de Mesquita Filho” en Botucatu, Brasil, y autora principal de la investigación.
Según el análisis, los productos ricos en azúcares refinados, grasas saturadas y aditivos químicos dañan la barrera epitelial del intestino y reducen la diversidad bacteriana. El trabajo destaca que consumir apenas un 10% de las calorías diarias a través de ultraprocesados se asocia con un aumento del 19% en el riesgo de desarrollar la enfermedad de Crohn.
Cómo dañan e impactan los aditivos de los alimentos en la salud
La investigación detalla cómo distintos componentes industriales alteran el ecosistema digestivo:
- Emulsionantes: sustancias como la carboximetilcelulosa (CMC) y el polisorbato 80 (P80) facilitan la migración de bacterias hacia la mucosa, reduciendo la presencia de familias beneficiosas productoras de butyrate (Clostridiaceae y Ruminococcaceae).
- Edulcorantes artificiales: compuestos como la sacarina, la sucralosa y el aspartamo alteran la tolerancia a la glucosa y la estructura microbiana, incrementando marcadores inflamatorios como el TNF-α y la IL-6.

- Colorantes sintéticos: pigmentos como el Rojo 40 y el Amarillo 6 son metabolizados por bacterias comensales, liberando compuestos que activan células inmunitarias patógenas (vía IL-23) e inducen colitis en modelos animales.
- Nanopartículas: el dióxido de titanio (E171) compromete la capacidad de las células caliciformes para secretar mucina, debilitando la protección de la pared intestinal.
Qué efectos tiene en la microbiota y la barrera intestinal
El estudio concluye que la dieta occidental rica en AUP fomenta la disbiosis: una proliferación de bacterias patógenas (como Clostridium y Enterococcus) en detrimento de bacterias beneficiosas (Bacteroidetes y Bacillota).
Esta alteración disminuye la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) y aumenta la permeabilidad intestinal. A su vez, esto permite la filtración de endotoxinas como los lipopolisacáridos (LPS) al torrente sanguíneo, desencadenando una respuesta inflamatoria crónica que contribuye a la patogénesis de la EII y a un mayor riesgo de carcinogenesis de colon.















