Air Liquide, bajo fuego: denuncian despidos masivos y advierten sobre un posible riesgo ambiental al
El Sindicato Químico acusó a Air Liquide de ejecutar un operativo sorpresivo para despedir a casi la mitad de su personal en Campana. Además de cuestionar la modalidad de las cesantías, alertó que la reducción de trabajadores capacitados podría comprometer la seguridad de una planta que opera con sustancias de alta complejidad.
La multinacional francesa Air Liquide quedó en el centro de una fuerte controversia luego de que trabajadores y representantes sindicales denunciaran un presunto “lockout patronal” en su planta de Campana. Según el gremio, la empresa tomó el control de las instalaciones con personal de seguridad privada, bloqueó los accesos y comunicó verbalmente una serie de despidos que alcanzarían a 19 operarios.
La medida generó una inmediata reacción de los trabajadores, quienes iniciaron un acampe frente a la planta y presentaron denuncias ante las autoridades laborales para intentar frenar las cesantías.
De acuerdo con el Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas, la decisión forma parte de un proceso de reducción de costos vinculado a la automatización y la reorganización de tareas, una estrategia que, aseguran, podría tener consecuencias tanto laborales como ambientales.

Despidos en Air Liquide: el conflicto laboral que sacude a Campana
Según relataron los trabajadores, el operativo comenzó durante la madrugada, cuando directivos de la compañía se presentaron junto a personal de seguridad adicional y notificaron verbalmente las desvinculaciones.
El secretario gremial del sindicato, Leandro Strachenko, describió el procedimiento de la siguiente manera: “Los trabajadores ingresaron normalmente a las seis de la mañana y al poco tiempo llegaron el gerente de Recursos Humanos, el gerente de planta y personal de seguridad para tomar el control de las instalaciones. Informaron que había trabajadores despedidos y que el resto quedaría licenciado por una supuesta capacitación”.
De confirmarse las 19 desvinculaciones denunciadas por el gremio, la planta perdería cerca de la mitad de su dotación bajo convenio, una situación que los representantes sindicales consideran incompatible con la operación habitual de las instalaciones.
La tensión aumentó aún más cuando los trabajadores encontraron los accesos cerrados con candados y denunciaron que no existió ninguna instancia previa de negociación o diálogo.
“Fue muy chocante enterarnos de esta manera. Los compañeros del turno mañana me avisaron que habían ingresado directivos de la empresa junto a personal de seguridad que no conocíamos y comenzaron a retirar trabajadores de sus puestos. Nunca nos plantearon ninguna propuesta ni discutieron cambios con los trabajadores. De un día para otro nos encontramos con esta situación y con un candado en el portón de ingreso. Llevo 18 años trabajando acá y nunca vivimos algo así”, relató Óscar Garrone, delegado general de la planta.

Riesgo ambiental en Campana: la advertencia por la operación de una planta química con menos personal
Más allá del conflicto laboral, uno de los aspectos que genera mayor preocupación es el potencial impacto sobre la seguridad industrial y ambiental.
La planta de Air Liquide produce y procesa sustancias como dióxido de carbono, nitrógeno, oxígeno e hidrógeno, materiales que requieren protocolos estrictos de control, monitoreo permanente y personal especialmente capacitado para su manipulación.
En ese contexto, el sindicato advirtió que parte de las operaciones continuarían bajo responsabilidad de personal jerárquico fuera de convenio, lo que podría afectar tareas clave de mantenimiento preventivo y control operativo.
“Estamos hablando de una planta que produce dióxido de carbono e hidrógeno, sustancias que requieren estrictos protocolos de seguridad. Hoy está siendo manejada por personal que, según entendemos, no cuenta con la capacitación necesaria para operar este tipo de instalaciones”, denunció Strachenko.
Los trabajadores sostienen que la reducción de personal especializado podría incrementar los riesgos asociados a una actividad industrial sensible y anunciaron que presentarán denuncias ante organismos competentes para que evalúen las condiciones de operación de la planta.
Mientras tanto, el Sindicato Químico solicitó la intervención del Ministerio de Trabajo bonaerense mediante una conciliación obligatoria que permita retrotraer los despidos y abrir una instancia de negociación. Hasta que eso ocurra, los trabajadores aseguran que mantendrán el acampe en defensa de los puestos laborales y para reclamar garantías sobre la seguridad operativa de la instalación.















