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Debate

La UBA advierte que el nuevo esquema de reciclado porteño está en peligro

La Facultad de Agronomía cuestionó el nuevo esquema de contratación que impulsa el Gobierno de Jorge Macri para la gestión de residuos secos en CABA.

El sistema de reciclado porteño atraviesa un momento de incertidumbre. Los contratos vigentes vencen en septiembre y el Ejecutivo de la Ciudad avanza con un nuevo esquema para la recolección, traslado y procesamiento de residuos sólidos urbanos secos que modifica las condiciones de participación de las cooperativas de recuperadores urbanos.

Ante este escenario, la Subsecretaría de Ambiente de la Facultad de Agronomía de la UBA y el programa FAUBA Verde expresaron su preocupación y afirmaron que “el reciclado porteño está en riesgo”.

La Facultad de Agronomía de la UBA advierte que el nuevo esquema de reciclado de Jorge Macri podría dificultar la participación de las cooperativas y poner en riesgo a casi 7.000 trabajadores

Las cooperativas forman parte del sistema de gestión de residuos reciclables de la Ciudad desde hace más de una década. Su participación fue reconocida por la Ley 992, que estableció la prioridad de las cooperativas y organizaciones de recuperadores en la recolección diferenciada. Luego, la Ley 1.854 de Basura Cero consolidó un modelo basado en la separación selectiva, la recuperación y el reciclaje.

El nuevo anteproyecto de pliego modifica ese esquema y pone en discusión el lugar que ocuparán los recuperadores urbanos en el sistema.

Qué cambia con el nuevo pliego de reciclado en CABA

El Centro Interdisciplinario de Estudios en Políticas Ambientales (CIEPA-FAUBA) elaboró el informe “¿Reciclado con inclusión o privatización? Lo que está en juego en el nuevo pliego de la Ciudad”, en el que analiza las modificaciones propuestas por el Gobierno porteño.

Las cooperativas denuncian que la licitación puede avanzar hacia la privatización de la gestión de residuos y afectar un sistema clave para el reciclaje y la inclusión social

Según el documento, el nuevo esquema propone cambios que podrían dificultar la participación de las cooperativas. Entre ellos se encuentran:

  • Las zonas de trabajo pasarían de 15 a 6, lo que incrementaría considerablemente la escala de cada contrato.
  • Se incorporarían mayores exigencias económicas, financieras y administrativas que podrían resultar difíciles de afrontar para las cooperativas.
  • Solo una de las seis zonas sería preadjudicada a una cooperativa.
  • La incorporación de recuperadores urbanos dejaría de ser un requisito para participar y pasaría a ser únicamente un criterio que otorgaría puntos en la evaluación.

“Estos cambios deben analizarse no sólo desde la dimensión operativa de la gestión de residuos, sino también teniendo en cuenta las consecuencias sociales y económicas para quienes desarrollan tareas de recuperación de materiales”, expresaron desde la Subsecretaría de Ambiente y FAUBA Verde.

La Facultad de Agronomía trabaja desde hace años junto a cooperativas de recuperadores urbanos, entre ellas El Álamo y Reciclando Trabajo y Dignidad. Desde esos espacios sostienen que la gestión de residuos debe contemplar de manera conjunta los objetivos ambientales y las dimensiones sociales y económicas.

“Esta articulación busca promover una gestión de residuos que contemple de manera integrada los objetivos ambientales y las dimensiones sociales y económicas del sistema. Recuperar materiales, fortalecer el trabajo cooperativo y promover la economía circular son, para estos espacios, partes de un mismo proceso”, destacaron.

El vínculo también se extiende a la formación universitaria mediante trabajos finales de grado, pasantías, visitas y charlas que permiten a estudiantes y docentes conocer el funcionamiento del sistema, intercambiar saberes con los recuperadores y analizar los desafíos de una gestión de residuos con inclusión social.

Frente a las modificaciones planteadas, la Subsecretaría de Ambiente y FAUBA Verde manifestaron su preocupación y acompañamiento a las cooperativas “en la defensa de un sistema de reciclado con inclusión social”.

Cooperativas de recicladores denuncian un intento de privatizar la gestión ambiental

La preocupación también se trasladó a las calles. El miércoles pasado, las 12 cooperativas de reciclado de la Ciudad marcharon hasta Plaza Almagro para reclamar contra el nuevo esquema impulsado por el Gobierno porteño.

Las organizaciones aseguran que la licitación pone en riesgo la continuidad laboral de entre 6.500 y 7.000 trabajadores y trabajadoras de la economía popular y denuncian que el proceso podría desmantelar el actual sistema público de recuperación de residuos para favorecer a empresas privadas de higiene urbana.

“El Gobierno de la Ciudad busca avanzar con un proceso licitatorio disfrazado de ‘modernización’ e incorporación de tecnología”, denunciaron desde la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR).

Las cooperativas sostienen que el nuevo pliego no representa una mejora del sistema, sino un intento de privatizar la gestión ambiental de la Ciudad en beneficio de las grandes empresas del sector.

“Mucho antes de que la Ciudad hablara de economía circular, fuimos miles de recuperadores urbanos quienes organizamos la separación en origen, desarrollamos los Centros Verdes y garantizamos que miles de toneladas de materiales no terminen enterradas en el CEAMSE”, afirmó Sergio Sánchez, presidente de FACCyR.

Las organizaciones también advierten que, además de los puestos de trabajo, está en juego “un sistema público que permitió a millones de vecinos incorporar el hábito de la separación de residuos en sus hogares”.

A esto suman un posible impacto ambiental, ya que, según las cooperativas, «el sistema privado cobra por tonelada enterrada, desincentivando el reciclaje real».

“Resulta inaceptable y contradictorio que el mismo Gobierno que durante los últimos años desfinanció deliberadamente la logística del sistema —afectando el traslado de los compañeros y las herramientas de trabajo— utilice ahora esas deficiencias operativas como excusa para privatizarlo”, alertó Jesica Alfonzo, presidenta de Amanecer de los Cartoneros.

Mientras se acerca el vencimiento de los contratos en septiembre, la discusión sobre el nuevo esquema excede la modalidad de contratación. Para la Facultad de Agronomía de la UBA y las cooperativas, lo que está en juego es el futuro de un modelo que combina reciclaje, inclusión laboral y economía circular en la Ciudad de Buenos Aires.

Fuente: Tiempo

Fecha de publicación: 26/08, 9:32 am