Descubrieron más de 5.000 especies desconocidas bajo el Pacífico en una zona codiciada por la minería
Los organismos fueron hallados sobre nódulos ricos en cobalto, níquel y manganeso, minerales clave para la transición energética que hoy están en el centro de la disputa.
Miles de especies que la ciencia aún no había identificado habitan uno de los lugares más codiciados por la minería mundial. Se encuentran a unos 4.000 metros de profundidad, en el océano Pacífico, sobre nódulos polimetálicos ricos en cobalto, níquel, cobre y manganeso, minerales considerados estratégicos para la transición energética.
El hallazgo vuelve a poner en el centro del debate el futuro de la minería submarina, una actividad que promete abastecer la creciente demanda de minerales críticos para fabricar baterías y tecnologías limpias, pero que también genera preocupación por sus posibles impactos sobre ecosistemas prácticamente inexplorados.
Un tesoro mineral… y biológico
La disputa se concentra en la Zona Clarion-Clipperton, una inmensa llanura abisal ubicada entre México y Hawái que abarca cerca de seis millones de kilómetros cuadrados y alcanza profundidades cercanas a los 5.000 metros.
Allí descansan millones de nódulos polimetálicos, rocas oscuras del tamaño de una manzana que se forman extremadamente lento: apenas unos milímetros cada millón de años.

Cada uno contiene elevadas concentraciones de manganeso, níquel, cobre y cobalto. Según estimaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos, los depósitos presentes en esta región contienen más cobalto y manganeso que todas las reservas terrestres conocidas.
Ese potencial convirtió al área en uno de los principales objetivos de la futura minería de aguas profundas.
Más del 90% de las especies siguen sin nombre
Pero los nódulos cumplen otra función fundamental: son el único sustrato sólido disponible en una inmensa llanura de sedimentos blandos, donde numerosas especies encuentran un lugar para vivir.
Un estudio publicado en 2023 por el Museo de Historia Natural de Londres identificó 5.578 especies animales en muestras recolectadas en la Zona Clarion-Clipperton.
Solo 436 habían sido descritas formalmente por la ciencia. Las restantes 5.142 representan especies nuevas para la taxonomía, lo que significa que más del 90% de la biodiversidad conocida en la región sigue siendo desconocida para la ciencia.

Entre los organismos registrados aparecen esponjas de aguas profundas, anémonas, pepinos de mar, gusanos, ofiuras, anfípodos, isópodos y numerosos microorganismos que dependen directamente de estos nódulos para sobrevivir.
La minería submarina avanza, pero sin consenso
Mientras la biodiversidad del fondo oceánico sigue revelando nuevas especies, la minería submarina continúa avanzando en medio de una fuerte controversia internacional.
La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA) ya otorgó 31 contratos de exploración a 22 contratistas pertenecientes a 21 países para investigar el potencial minero de la Zona Clarion-Clipperton, aunque todavía no existe un reglamento definitivo que habilite la explotación comercial.
La presión aumentó cuando Nauru impulsó el avance del proyecto de la empresa The Metals Company, y volvió a escalar en abril de 2025, cuando Estados Unidos emitió una orden ejecutiva para habilitar licencias nacionales de minería submarina.
El antecedente que preocupa a los científicos
Uno de los argumentos más utilizados por quienes reclaman una moratoria es el experimento DISCOL, realizado en 1989 en la cuenca de Perú.
Durante esa prueba, un arado de ocho metros removió el fondo marino sobre una superficie de 11 kilómetros cuadrados para simular una explotación minera.
Un estudio publicado en 2019 concluyó que, 26 años después, la megafauna del área todavía no se había recuperado completamente, lo que alimentó las dudas sobre la capacidad de regeneración de estos ecosistemas.
Frente a ese escenario, al menos 32 países ya solicitaron una pausa precautoria o una moratoria internacional hasta contar con mayor evidencia científica sobre los impactos ambientales de esta actividad.















