La Unesco pide frenar las obras petroleras en el Golfo San Matías por riesgos ambientales
El organismo internacional reclamó al Estado argentino que presente nuevos estudios de impacto ambiental del oleoducto Vaca Muerta Sur antes de avanzar. Cuál es el plazo.
El Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco pidió a la Argentina suspender las obras asociadas al oleoducto Vaca Muerta Oil Sur y a la terminal petrolera proyectada en Punta Colorada, en el Golfo San Matías, hasta que el país presente estudios que permitan descartar daños sobre Península Valdés.
La decisión fue adoptada durante la 48ª sesión del organismo internacional, realizada entre el 19 y el 29 de julio en Busan, Corea del Sur. En el documento aprobado, el Comité expresó su preocupación por los “altos riesgos” que el proyecto podría generar sobre los valores naturales y ecológicos que llevaron a que Península Valdés fuera incorporada a la Lista del Patrimonio Mundial.

Aunque la terminal portuaria estará ubicada fuera de los límites del área protegida, en la provincia de Río Negro y a unos 30 kilómetros de Península Valdés, la Unesco señaló que ambos territorios mantienen una conexión ecológica a través del Golfo San Matías y sus ecosistemas marinos.
El impacto sobre ballenas y especies marinas
Entre los principales riesgos señalados por el organismo aparecen el aumento del tránsito de buques petroleros, las posibles colisiones con cetáceos, la contaminación sonora submarina, la iluminación artificial, los vertidos al agua y eventuales derrames de hidrocarburos.
La Unesco remarcó, como ya lo había hecho este informe, que la evaluación no debe limitarse a la etapa de construcción, sino que debe contemplar también los impactos de la operación permanente de la terminal, incluyendo el ingreso, circulación y carga de grandes embarcaciones petroleras.

Cabe recordar que Península Valdés es uno de los principales sitios de reproducción y crianza de la ballena franca austral y también alberga poblaciones de orcas, delfines, lobos y elefantes marinos, pingüinos y numerosas especies de aves costeras.
La Unesco cuestionó la información presentada por Argentina
Durante el proceso, el Estado argentino informó que el proyecto cuenta con una evaluación de impacto ambiental, medidas de mitigación, programas de monitoreo y un plan de contingencia ante posibles derrames.
Sin embargo, el Comité consideró que la documentación presentada no permite determinar si esos estudios analizaron de manera específica las consecuencias sobre Península Valdés y su denominado Valor Universal Excepcional, el concepto utilizado por la Convención del Patrimonio Mundial para identificar las características que hacen único a un sitio protegido.
El organismo también señaló que existen limitaciones en la información disponible sobre la respuesta ante accidentes durante la etapa operativa y pidió mayores precisiones sobre los impactos vinculados al tránsito de buques petroleros.
Por ese motivo, reclamó que la evaluación incluya los efectos directos, indirectos y acumulativos del proyecto, además de distintos escenarios de accidentes y contaminación.
Qué información deberá presentar Argentina
La Unesco solicitó al Estado argentino que entregue documentación adicional antes del próximo análisis del caso. Entre los elementos requeridos se encuentran la traza completa del oleoducto, la ubicación de la infraestructura asociada, las rutas previstas para los buques dentro y fuera del Golfo San Matías y los estudios sobre los impactos en el área protegida.
También pidió la evaluación de impacto ambiental completa, el plan de gestión ambiental, las medidas de prevención y monitoreo y la documentación vinculada al proceso de participación ciudadana.
Argentina tendrá plazo hasta el 1 de febrero de 2027 para presentar un informe actualizado. El caso volverá a ser revisado durante la 49ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial.
Avance de la infraestructura vinculada a Vaca Muerta
El pedido de la Unesco llega mientras avanzan distintos proyectos destinados a ampliar la infraestructura energética asociada a Vaca Muerta.
El Gobierno nacional aprobó recientemente dos iniciativas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), entre ellas el Gasoducto San Matías, una obra valuada en US$ 1.300 millones que conectará la producción de gas de la cuenca neuquina con el Golfo San Matías.
El proyecto contempla el gasoducto Tratayén-San Antonio Oeste, de 472,5 kilómetros de extensión, y busca abastecer futuras instalaciones de exportación de gas natural licuado (GNL).
La iniciativa será desarrollada por San Matías Pipeline y forma parte del esquema impulsado por Southern Energy, un consorcio integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.
El plan prevé además la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción en el Golfo San Matías, con una capacidad conjunta destinada a posicionar a la Argentina como exportador de GNL.
Organizaciones ambientales cuestionan el avance petrolero
El avance de nuevos proyectos energéticos en el Golfo San Matías generó cuestionamientos de organizaciones ambientalistas, científicas y comunidades vinculadas a la costa de Río Negro y Chubut.
Desde la campaña Golfo Azul Para Siempre advierten que el ecosistema marino posee un alto valor ecológico y que la expansión de la actividad hidrocarburífera podría afectar la biodiversidad y actividades económicas como el turismo y la pesca.
Las organizaciones también cuestionan que laconstrucción de infraestructura petrolera avance en una zona considerada estratégica para la conservación marina y sostienen que el financiamiento de estos proyectos debe analizarse a la luz de los compromisos internacionales sobre biodiversidad y cambio climático.















