El Día de la Tierra, que nació como un grito de protesta en 1970, se ha transformado en un catálogo de buenas intenciones vacías. Mientras las corporaciones limpian su imagen con el «greenwashing» de turno, el planeta presenta heridas profundas que no se curan con discursos. Aquí, las 6 cicatrices de un modelo que nos está dejando sin futuro.