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Estrategias visuales

Verde por fuera, plástico por dentro: el negocio del packaging “eco” que engaña a millones

Botellas transparentes, envases color madera, etiquetas con hojas y frases como “100% reciclable” o “hecho con plástico reciclado” dominan las góndolas argentinas.

Cada vez más marcas quieren parecer ecológicas. El problema es que muchas veces solo lo parecen.

La nueva obsesión del marketing es vender sustentabilidad. En supermercados, kioscos y farmacias, las empresas ya no compiten únicamente por precio o sabor: ahora también buscan conquistar consumidores con envases “eco”, mensajes verdes y campañas ambientales que prometen cuidar el planeta.

Sin embargo, detrás de gran parte de ese discurso aparecen contradicciones incómodas. Botellas de plástico de un solo uso promocionadas como “100% reciclables”, empaques con apariencia natural fabricados con materiales difíciles de recuperar y estrategias visuales diseñadas para transmitir conciencia ambiental aunque el producto siga generando enormes volúmenes de residuos.

Cada vez más marcas utilizan envases “eco” y mensajes verdes para vender sustentabilidad, aunque muchos de esos productos siguen generando enormes volúmenes de residuos plásticos difíciles de reciclar

En Argentina, algunas de las compañías más grandes del consumo masivo impulsaron campañas ligadas al packaging sustentable. Por ejemplo, PepsiCo promocionó en el país las botellas de Pepsi y 7Up de 500 ml como “100% recicladas y 100% reciclables”. 

La estrategia fue acompañada por campañas publicitarias enfocadas en economía circular y reducción de residuos. Pero organizaciones ambientales remarcan que el hecho de que un envase sea técnicamente reciclable no significa que efectivamente termine reciclado en Argentina, donde gran parte de los residuos plásticos aún no logra recuperarse. 

Algo similar ocurrió con Coca-Cola y el relanzamiento de las botellas transparentes de Sprite bajo slogans asociados a una mayor reciclabilidad. La compañía presentó el cambio de la clásica botella verde a una transparente como una mejora ambiental para facilitar el reciclado. 

Sin embargo, informes internacionales y organizaciones ambientalistas cuestionaron a Coca-Cola por prácticas de greenwashing vinculadas a envases plásticos y promesas de sustentabilidad difíciles de verificar a gran escala. 

Greenwashing en Argentina: cómo las marcas usan el packaging sustentable para vender más

Especialistas advierten que gran parte del packaging “sustentable” funciona como greenwashing: promesas ambientales atractivas que no siempre se traducen en un impacto real sobre la reducción de residuos

El fenómeno atraviesa distintas categorías. Nestlé promociona líneas de agua mineral y alimentos con mensajes asociados a reciclabilidad y reducción de plástico. Danone también impulsó campañas vinculadas a botellas recicladas en productos como Villavicencio y Eco de los Andes.

En cosmética y limpieza, Unilever, Procter & Gamble y L’Oréal incorporaron envases refill, mensajes de reciclabilidad o plásticos “recuperados”. Pero distintos informes internacionales sostienen que muchas empresas destacan mejoras parciales mientras mantienen modelos de consumo basados en descartables de alta rotación. 

Incluso algunos productos considerados “ecológicos” utilizan envases multicapa -mezclas de plástico, aluminio y tintas- prácticamente imposibles de reciclar en los sistemas urbanos argentinos.

La lógica del greenwashing también opera desde lo visual: colores verdes, tonos tierra, imágenes de hojas, tipografías orgánicas y palabras como “natural”, “eco”, “sustentable” o “biodegradable” generan una percepción ambiental positiva aunque no exista información clara sobre el impacto real del envase.

Packaging sustentable y reciclaje: por qué muchas promesas ambientales son engañosas

Especialistas en residuos advierten que uno de los principales problemas es la diferencia entre “reciclable” y “reciclado”. Un envase puede ser técnicamente reciclable, pero si no existe infraestructura suficiente para recuperarlo, termina igualmente enterrado, exportado o incinerado.

También cuestionan las frases ambiguas sin certificaciones independientes ni datos verificables. Expresiones como “amigable con el ambiente” o “packaging responsable” suelen carecer de definiciones concretas.

Mientras tanto, el consumidor enfrenta una paradoja moderna: creer que está ayudando al planeta comprando productos “verdes”, cuando muchas veces solo está consumiendo más plástico con mejor marketing.

La gran pregunta es si las empresas realmente buscan reducir residuos o simplemente vender una versión más elegante y rentable de la culpa ambiental.

Fecha de publicación: 13/05, 7:21 am