Fuerte denuncia contra Mercado Libre por permitir venta online de medicamentos pese a medida judicial que lo prohíbe
El SAFYB denunció la comercialización digital de remedios pese a una suspensión judicial y alertó sobre riesgos vinculados al consumo sin control médico
La denuncia del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB) contra plataformas de comercio electrónico volvió a poner bajo discusión la venta online de medicamentos en Argentina, donde casi la mitad de la población consume algún tipo de fármaco sin indicación profesional. El gremio acusó a Mercado Libre de permitir la comercialización de remedios pese a que una medida judicial mantiene suspendida la habilitación incorporada por el DNU 70/2023.
El sindicato sostuvo que actualmente existe una suspensión judicial vigente sobre la venta digital de medicamentos y apuntó además contra laboratorios y funcionarios nacionales por permitir operaciones que, según denunció, no cuentan con autorización legal.
A pesar de la consulta puntual de Economía Sustentable,hasta el momento Mercado Libre no realizó declaraciones públicas sobre la presentación impulsada por el SAFYB. Tampoco hubo pronunciamientos oficiales del Ministerio de Salud respecto de la denuncia.

El conflicto se produce en un escenario marcado por el crecimiento del comercio electrónico, el aumento del precio de los medicamentos y la expansión de la automedicación, una práctica que especialistas vinculan con mayores riesgos sanitarios y consumo sin supervisión profesional.
El conflicto judicial por la venta online de medicamentos
La discusión comenzó luego de la publicación del DNU 70/2023 impulsado por el Gobierno nacional, que introdujo modificaciones en distintos sectores de la economía, incluido el farmacéutico.
Entre los cambios aparecía la posibilidad de avanzar sobre nuevas modalidades de comercialización digital de medicamentos. Sin embargo, el SAFYB presentó un amparo judicial que derivó en la suspensión de esa habilitación hasta que exista una resolución definitiva sobre la cuestión de fondo.
Según el sindicato, mientras la causa permanezca abierta, la venta online de medicamentos continúa suspendida.
El secretario general del SAFYB, Marcelo Peretta, aseguró que distintas plataformas continúan ofreciendo medicamentos de venta libre y bajo receta pese a la medida judicial.
“Metimos un amparo frenando el DNU 70/23 que autorizaba la venta online de medicamentos. Hasta tanto la Justicia no lo resuelva, está prohibido”, sostuvo el dirigente sindical.
La normativa argentina establece que los medicamentos deben ser dispensados en farmacias habilitadas y bajo control profesional farmacéutico. La Ley 16.463 y el decreto reglamentario 9.763/1964 determinan las condiciones de comercialización y clasificación según la condición de venta de cada producto.
En el caso de los medicamentos bajo receta, la dispensa requiere prescripción médica y control farmacéutico. Para los productos de venta libre, la legislación establece que deben comercializarse en farmacias habilitadas.

El SAFYB sostiene que ninguna plataforma de comercio electrónico se encuentra autorizada actualmente para vender medicamentos de manera online mientras continúe vigente la suspensión judicial.
El negocio multimillonario detrás de la venta digital de remedios
Uno de los puntos centrales de la denuncia del sindicato está vinculado con el volumen económico del mercado farmacéutico digital.
Según datos difundidos por el SAFYB, la semaglutida, comercializada bajo marcas como Ozempic, habría generado una facturación online estimada en $46.807 millones durante mayo de 2026.
El informe agrega que aproximadamente un 33% de las ventas de este medicamento se realizaron mediante internet.
La semaglutida es utilizada principalmente para tratamientos de diabetes tipo 2 y descenso de peso, dos segmentos que registraron un fuerte crecimiento en los últimos años.
Además del Ozempic, el relevamiento menciona otros medicamentos comercializados online vinculados a tratamientos cardiovasculares, ansiedad, epilepsia, hipertensión y enfermedades crónicas.
Entre ellos aparecen clonazepam, alprazolam, atorvastatina, enalapril, metformina y antibióticos como amoxicilina. Así es el detalle del informe:
● La atorvastatina registró ventas online por más de $9.832 millones.
● El enalapril superó los $5.570 millones.
● La metformina alcanzó los $4.358 millones.
● También se detectaron operaciones sobre anticonvulsivos, hipotensores y tratamientos para el asma.
El sindicato aseguró que gran parte de estas operaciones continúan realizándose mediante plataformas digitales con sistemas de entrega a domicilio.
De acuerdo con el sindicato, gran parte de estas operaciones continúan realizándose mediante plataformas digitales con sistemas de entrega a domicilio.

El informe también menciona medicamentos fabricados por laboratorios nacionales e internacionales como Pfizer, Novartis, Laboratorios Bagó, Roemmers, Gador y Roche.
Peretta sostuvo que el mercado farmacéutico argentino mueve alrededor de 8.000 millones de dólares al año y aseguró que los principales laboratorios concentran gran parte de las ventas.
Automedicación y riesgos sanitarios
El avance del comercio digital de medicamentos coincide con el crecimiento de la automedicación en Argentina. Especialistas consultados por hospitales públicos y entidades sanitarias advierten que el consumo sin supervisión médica se consolidó en los últimos años y se profundizó luego de la pandemia.
Diversos estudios estiman que entre el 40% y el 50% de la población consume medicamentos sin indicación profesional. Entre los productos más utilizados aparecen analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares, antiácidos, antibióticos y psicofármacos.
El Dr. Raúl Mejía, jefe del Departamento de Medicina Ambulatoria del Hospital de Clínicas de la UBA, explicó que uno de los principales riesgos es el uso prolongado de determinados medicamentos sin seguimiento profesional.
Según indicó, el consumo sostenido de antiinflamatorios puede provocar complicaciones gástricas y renales, además de ocultar síntomas vinculados a enfermedades que requieren diagnóstico médico.
Los especialistas también advierten sobre el uso incorrecto de antibióticos. Médicos clínicos e infectólogos señalan que la utilización sin receta favorece la resistencia bacteriana, uno de los principales problemas sanitarios a nivel mundial.
Fuentes médicas del Hospital de Clínicas indicaron a Economía Sustentable que muchas personas consumen antibióticos frente a cuadros virales, resfríos o dolores de garganta sin evaluación profesional, pese a que esos medicamentos no resultan efectivos para ese tipo de cuadros.
El aumento del consumo de psicofármacos
Otro de los fenómenos observados por especialistas es el crecimiento del consumo de ansiolíticos y antidepresivos. La Dra. Cynthia Dunovits, jefa de la División Psicofarmacología del Hospital de Clínicas, señaló que las consultas relacionadas con ansiedad y depresión aumentaron de manera sostenida desde la pandemia de COVID-19 iniciada en 2020.
Según datos de la Subsecretaría de Medicamentos y Productos Médicos, el consumo de hipnóticos y sedantes registró un incremento del 6,9% en los últimos meses analizados, mientras que el de antidepresivos creció un 1,3%.
Especialistas en salud mental vinculan este fenómeno con factores económicos, laborales y sociales relacionados con el estrés cotidiano y las dificultades de acceso a tratamientos psicológicos y psiquiátricos. Los profesionales remarcan además que la automedicación con psicofármacos puede generar dependencia, habituación y síntomas de abstinencia.
De acuerdo con el último informe de Sedronar, la prevalencia del uso de tranquilizantes supera el 14% en el país. El consumo aumenta con la edad: se ubica por debajo del 9% entre personas de 25 a 34 años y supera el 31% entre quienes tienen entre 66 y 75 años.
El mismo estudio indicó que el 85,5% de quienes consumen psicofármacos los adquieren mediante receta médica, mientras que el 14,5% accede sin prescripción o combina ambas modalidades.
Los profesionales advierten además sobre la naturalización del consumo cotidiano de estos medicamentos y la subestimación de sus posibles efectos adversos.
Según Dunovits, los jóvenes forman parte de una población vulnerable debido a la sobreexposición a pantallas, la búsqueda de respuestas inmediatas y las dificultades de acceso a consultas profesionales.
En adultos mayores, el aumento del consumo de tranquilizantes genera alertas por posibles interacciones medicamentosas y efectos secundarios relacionados con caídas, alteraciones cognitivas y somnolencia.
La flexibilización del mercado farmacéutico
En paralelo al debate por la venta online, el Gobierno nacional avanzó durante 2024 con nuevas medidas de flexibilización vinculadas a medicamentos de venta libre.
A través del decreto 1024/2024, el Poder Ejecutivo habilitó la exhibición directa al público de medicamentos de venta libre en góndolas dentro de farmacias.
La norma establece que esos productos pueden ubicarse en sectores de acceso directo para consumidores, siempre que se mantengan condiciones adecuadas de conservación y venta.
Entre las condiciones fijadas por el decreto aparecen:
● venta en envases cerrados,
● inclusión obligatoria de prospecto,
● comercialización únicamente a mayores de 18 años,
● señalización visible de las góndolas.
El Gobierno sostuvo que la medida busca ampliar la libertad de elección de consumidores y facilitar el acceso a productos de venta libre.
El decreto fue firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos y el ministro de Salud, Mario Lugones.
Publicidad, consumo y cuestionamientos sanitarios
Desde el Centro de Información de Medicamentos (CIME) de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba también se difundieron cuestionamientos al proceso de desregulación del mercado farmacéutico.
En un documento institucional, al que accedió Economía Sustentable, el organismo advirtió sobre la creciente lógica comercial aplicada a los medicamentos y cuestionó expresiones como “mercado popular” para productos de venta libre y “mercado ético” para medicamentos bajo receta.
El documento además alertó sobre la transformación del medicamento “de bien social a bien de mercado”.
Especialistas también señalan que el crecimiento de la publicidad de medicamentos de venta libre en medios masivos y plataformas digitales puede incentivar la automedicación y dificultar una evaluación adecuada de riesgos, efectos adversos e interacciones medicamentosas.
En Argentina, los medicamentos de venta libre son los únicos autorizados para realizar publicidad dirigida al público general. La disposición ANMAT 4.980/2005 define la publicidad farmacéutica como una técnica destinada a promover características y ventajas de productos para incentivar su adquisición.
El debate sobre acceso, regulación y seguridad sanitaria
La discusión sobre medicamentos en Argentina atraviesa distintos ejes: acceso, precios, regulación, cobertura médica y seguridad sanitaria.
Especialistas señalan que la caída en el consumo de medicamentos también aparece vinculada a las dificultades económicas de la población. Según informes citados por el sector farmacéutico, durante 2024 se vendieron aproximadamente 31 millones menos de unidades de medicamentos de venta libre respecto del año anterior.
Al mismo tiempo, organizaciones profesionales advierten que la falta de acceso a tratamientos por cuestiones económicas puede derivar en mayores complicaciones sanitarias y más internaciones.Mientras continúa la disputa judicial sobre la venta online de medicamentos, el debate entre el Gobierno, sindicatos farmacéuticos, laboratorios y especialistas en salud mantiene abierta una discusión que combina regulación estatal, negocios digitales, acceso a tratamientos y riesgos vinculados a la automedicación.















