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Problema ambiental

Vecinos alertan que la expansión pesquera pone en riesgo la playa pública en Chubut

Desde la fundación Sin Azul No Hay Verde advirtieron que la operación permanente de la flota pesquera podría profundizar problemas ambientales ya existentes. El reclamo.

La decisión del Gobierno de Chubut de habilitar la pesca comercial durante todo el año en la Subárea 12 despertó una fuerte preocupación entre vecinos y organizaciones ambientales de Camarones, que denuncian la falta de información sobre los impactos que tendrá la expansión de la actividad portuaria en la playa pública, el ambiente marino y la vida cotidiana de la comunidad.

Desde la fundación Sin Azul No Hay Verde advirtieron que la operación permanente de la flota pesquera podría profundizar problemas ambientales ya existentes y reclamaron mayor participación ciudadana antes de avanzar con una medida que modificará el funcionamiento del principal frente costero del pueblo.

Por qué la expansión pesquera pone en riesgo la playa pública y el ecosistema marino

Uno de los principales cuestionamientos apunta a la ubicación del puerto pesquero. En Camarones, el muelle y la playa utilizada históricamente por vecinos y turistas comparten la misma franja costera.

Según denuncian desde la organización, mantener la terminal portuaria operativa durante todo el año implicará un incremento del tránsito de buques, maniobras de amarre y manipulación de combustibles incluso durante el verano, cuando ese sector concentra la mayor actividad recreativa.

Desde la fundación Sin Azul No Hay Verde advirtieron que la operación permanente de la flota pesquera podría profundizar problemas ambientales ya existentes.

Shari Bocca, vecina de Camarones, sostuvo que la expansión de la actividad pesquera ya genera consecuencias sobre la playa principal.

“Los barcos le están haciendo mucho daño a la costa del pueblo”, afirmó.

También expresó su preocupación por las actividades recreativas que se desarrollan allí, como el Club del Mar y la colonia de vacaciones.

Según explicó, esos espacios probablemente deban trasladarse porque representaría un peligro “tener a los chicos nadando entre barcos, combustible y cajones”.

La vecina recordó además que recientemente debió alertar a la Prefectura y a la administración portuaria por el desprendimiento de dos defensas del muelle. Si bien destacó que la situación fue resuelta rápidamente, consideró que el episodio refleja el creciente impacto de la actividad sobre la costa.

Advierten por contaminación e impactos ambientales

Las organizaciones ambientales aseguran que la preocupación no se limita al aumento del movimiento portuario. Recordaron que durante el último verano vecinos registraron en videos manchas de aceite e hidrocarburos flotando en el agua, en sectores próximos a las embarcaciones.

A esto suman investigaciones del Centro Nacional Patagónico que alertan sobre los efectos de las pinturas antiincrustantes utilizadas en los cascos de los barcos comerciales.

Recordaron que durante el último verano vecinos registraron en videos manchas de aceite e hidrocarburos flotando en el agua, en sectores próximos a las embarcaciones.

Según esos estudios, estos productos liberan estaño al mar y ya provocaron alteraciones reproductivas y malformaciones físicas en moluscos analizados dentro de la jurisdicción portuaria de Camarones.

Reclaman respuestas sobre la fiscalización

El coordinador de la fundación Sin Azul No Hay Verde, Juan Coustet, sostuvo que la decisión oficial abre numerosos interrogantes que todavía no fueron respondidos.

“Hay un montón de interrogantes que no se responden en cuanto a la contaminación propia de la industria”, afirmó.

El referente recordó que en febrero la organización presentó un pedido de acceso a la información pública ante la Secretaría de Pesca de Chubut, entonces encabezada por Andrés Arbeleche, para conocer el verdadero alcance geográfico de la prospección.

El objetivo, explicó, era verificar que el área de explotación comercial “no se solapaba con área natural protegida”, donde habitan siete especies declaradas monumentos naturales.

Además, manifestó su preocupación por el manejo de los residuos que genera la actividad pesquera.

Tras el reciente hallazgo de cajones industriales abandonados en playas de Puerto Madryn, Coustet planteó dudas sobre la capacidad logística de Camarones para gestionar la contaminación plástica derivada de la pesca y reclamó evaluar “el impacto tanto positivo como negativo que puede llegar a tener para la comunidad” la intensificación de la actividad.

Una comunidad que también enfrenta problemas con el agua

Desde la organización señalaron que estas preocupaciones se suman a otra problemática ambiental que atraviesa la localidad.

Recordaron que relevamientos del Ministerio de Salud detectaron que el agua potable de la red municipal presenta niveles de arsénico y sodio por encima de los valores recomendados, además de deficiencias en los sistemas de cloración.

Para Coustet, avanzar con la expansión pesquera sin resolver esa situación agrava la incertidumbre de la comunidad.

El dirigente cuestionó además la falta de instancias de participación ciudadana en la toma de decisiones. “A la hora de decidir el rumbo de los recursos marítimos se le da una nula importancia a que haya espacios de participación ciudadana”, sostuvo.

También lamentó que las autoridades impulsen estas medidas sin haber respondido previamente los reclamos por la calidad del agua potable.

Fecha de publicación: 20/07, 1:28 pm