PUBLICIDAD
Lado B

La Vaca Muerta que nadie cuenta: el aire en la zona se volvió irrespirable y genera montañas de basura

Detrás de las cifras récord y las promesas de desarrollo económico, la expansión del fracking en Vaca Muerta deja una huella cada vez más visible: aire contaminado, montañas de residuos petroleros y sismos inducidos que alteran la vida cotidiana de las comunidades neuquinas.

Vaca Muerta está dando mucho que hablar, algo que resulta lógico considerando que se trata del segundo reservorio de gas no convencional a nivel mundial. Abunda información sobre los nuevos récords de producción hidrocarburífera que consigue y de cómo, junto a la minería, motoriza una economía nacional alicaída. Sin embargo, su explotación tiene un lado B, del que poco se muestra.

En la meca de la industria fósil en la Argentina, la técnica que se utiliza para extraer  petróleo y gas es el fracking, que consiste en inyectar agua, arena y productos químicos a alta presión para fracturar la roca y liberar hidrocarburos.

Este controvertido método tiene una contracara, que ya han sufrido antes pobladores de diferentes lugares de Estados Unidos, y que ahora comprueban en carne propia, y con amargura, quienes viven en Añelo y Sauzal Bonito, Neuquén. Las consecuencias incluyen contaminación del aire y enfermedades respiratorias, que se volvieron moneda corriente. Además, se registran repetidos sismos que generan rajaduras en las casas; se dan crisis hídricas en zonas donde antes se practicaba la agricultura, y aumenta la conflictividad social y el costo de vida.

Mientras Vaca Muerta bate récords de producción y se consolida como motor energético de Argentina, crecen las denuncias por contaminación del aire, acumulación de residuos petroleros y crisis hídricas que afectan a las comunidades cercanas

Cuando el aire se vuelve peligroso

La contaminación del aire que produce el fracking en Vaca Muerta se huele tanto de cerca como a kilómetros de distancia -un olor similar al azufre- y también se ve -como una nube gris que pende sobre Añelo, en horas de la madrugada-.

En toda la provincia, la calidad de vida depende de hacia dónde y con qué intensidad corra el viento. Por eso, “Cuando pega para este lado, sube mucho olor. También te agarra irritación en los ojos y estornudás constantemente”, contó a Chequeado Julio Polo, guardia de seguridad en el desarrollo urbano que rodea el Parque Industrial Neuquino Oeste (PINO).

La polución en cuestión es generada al quemar el gas metano, que se libera al extraer petróleo y gas mediante fractura hidráulica, en antorchas (flaring). Este es un hidrocarburo 80 veces más potente que el dióxido de carbono, aunque tiene la capacidad de disiparse más rápido de la atmósfera.

“Lo que se ve en la zona es una gran afectación de la calidad del aire a partir de la explotación petrolera. La contaminación de ahí no es solamente por la infraestructura hidrocarburífera sino también por la presencia de las plantas de arena y por el gran tránsito que hay y la falta de los caminos”, dijo a Climate Tracker Lefxaru Nawel, integrante de la Confederación Mapuche de Neuquén.

Según Nawel, los casos de afecciones respiratorias se agudizaron en los últimos años, entre ellos EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), inclusive de manera muy marcada en las infancias. Y resaltó que la situación se agrava en los meses fríos. Es que en esta época “durante las primeras horas de la mañana y las últimas horas de la tarde, la atmósfera se aquieta y todo lo que se emite queda desde los 2.000 metros hacia abajo. Entonces, eso genera una zona con mucha contaminación”, explicó la Dra. Marisa Cogliati, directora del laboratorio de climatología y calidad del aire de la Universidad Nacional del Comahue, consultada por Climate Tracker.

Además, especialistas y organizaciones ambientales alertan sobre el aumento de la sismicidad inducida por el fracking, con decenas de temblores registrados en Neuquén que generan daños materiales y preocupación entre los habitantes de la región

Los pobladores están preocupados porque ven aumentar los casos que se registran en la actualidad y por los efectos que puede haber a largo plazo, por estar expuestos a gases tóxicos. Ante esto, el gobierno provincial no hace seguimientos sobre el tema, por lo que no se cuenta con datos oficiales al respecto.

Montañas de lodo contaminado ondulan la meseta neuquina

Hay que mencionar un impacto ambiental más entre los que deja la extracción de gas y petróleo en Vaca Muerta: la de los residuos semisólidos que se acumulan a cielo abierto. Se trata de montañas de lodo que, muy lejos de ser algo natural, están compuestos por roca perforada, denominada cuttings, mezclada con residuos procesados y arena.

Las distintas industrias tercerizadas que están encargadas de procesarlas, las acumulan formando montañas visibles, algunas muy cerca de poblaciones. Lo cierto es que, según consigna Chequeado, la capacidad de tratamiento ha sido sistemáticamente insuficiente para los volúmenes que se producen. Al punto que ya para 2023, los volúmenes aumentaron en más de un tercio con respecto al año anterior.

Cuando la tierra que siempre estuvo quieta, comienza a temblar

Otro costo ambiental y social del fracking es la sismicidad inducida o industrial, es decir, los terremotos y temblores causados ​​por la actividad humana. Esta misma semana, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) alertó que entre el día 27 de mayo y el 13 de junio, la localidad de Añelo tuvo una secuencia de 8 días seguidos de sismos.

“Estuvo temblando 8 días seguidos”, dijo Javier Grosso, del Observatorio de Sismicidad Inducida. De esta manera, en lo que va del año, 37 sismos se suman a los más de 600 ya registrados en la zona. Así es que a los riesgos de estar expuestas a gases y partículas contaminadas, las personas deben sumar la incertidumbre de que sus casas se rajen y se caigan.

“En algunos países se prohibió el fracking por este motivo. Terremotos consecuencia de la acción de enormes cantidades y presiones de agua y químicos inyectados en el subsuelo para la extracción de petróleo y gas. Pero en Argentina esos argumentos no fueron suficientes porque había una decisión política de avanzar con el fracking a cualquier precio”, escribió Maxi Goldschmidt en su nota para Animal Político, quien desde hace 8 años recorre los territorios donde se realiza fracking.

Estas son tres características del lado B de lo que el gobierno nacional considera “un recurso de clase mundial que está cambiando la realidad energética del país”. La pregunta permanece: ¿por qué las personas y la naturaleza deben pagar por el negocio de unos pocos, que además alimenta la crisis climática?

Fecha de publicación: 25/06, 7:49 am