Inédito: la Ciudad financiará cargadores eléctricos de autos en cocheras, restaurantes y zonas recreativas
Con un esquema de incentivos para instalar cargadores, el gobierno porteño busca eliminar uno de los principales obstáculos para reducir las emisiones del transporte.
Durante los últimos dos años, el mercado argentino de transporte comenzó a mostrar señales de cambio, más que nada a partir de que las principales automotrices ampliaron su oferta de modelos híbridos y eléctricos, llegaron nuevas marcas, especialmente de origen chino, y la movilidad de bajas emisiones empezó a ganar espacio.
Es decir, a que participen los dueños de playas de estacionamiento concesionadas por la Ciudad; polos gastronómicos ubicados en predios públicos o complejos deportivos o recreativos también instalados en tierras de la Ciudad.
La medida se extiende además a operadores de locales ubicados en la Costanera Norte y Sur; a concesiones en parques y plazas como bares, restaurantes y confiterías, y a algunos mercados, centros comerciales o espacios culturales que funcionan sobre inmuebles de la Ciudad.

Es decir, la convocatoria no alcanza a estaciones de servicio privadas, shoppings privados; supermercados o edificios particulares, salvo que se encuentren emplazados sobre un inmueble público concesionado.
Sin embargo, ese crecimiento empezó a chocar contra un problema mucho más básico como es el de la falta de infraestructura para recargar este tipo de vehículos que precisan otro tipo de sistema que el tradicional de los surtidores de las estaciones de servicio.
Con ese diagnóstico, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió intervenir y lo hizo con una medida poco habitual para la política ambiental argentina.
Ocurre que, en lugar de comprar cargadores o construir una red pública, optó por incentivar al sector privado para que realice las inversiones, utilizando herramientas económicas que reduzcan el costo de desarrollar esa infraestructura.
La decisión quedó plasmada en la Disposición 252/2026 de la Dirección General de Concesiones y Permisos que fue publicada el pasado martes 28 de julio en el Boletín Oficial porteño.
Uno de los puntos más salientes de la norma es el que convoca a los concesionarios de inmuebles públicos porteños a presentar proyectos para instalar estaciones de carga para vehículos eléctricos e híbridos enchufables.
Sin embargo, el dato más relevante no es la convocatoria, sino el mecanismo elegido ya que la Ciudad podrá compensar hasta el 100% de las obras de infraestructura eléctrica necesarias para instalar los cargadores.
Lo hará mediante reducciones sobre el canon que pagan los concesionarios, además de preveer un beneficio adicional de hasta el 5% por el mantenimiento de las instalaciones.

En otras palabras, el gobierno porteño que lidera Jorge Macri reconoce que el mercado todavía no genera por sí solo las condiciones necesarias para expandir la red de carga y decide intervenir para acelerar una transformación que considera estratégica desde el punto de vista ambiental.
Inversión privada que terminará siendo pública
La disposición detalla además que las obras financiadas no serán propiedad permanente de quienes las ejecuten.
Toda la infraestructura eléctrica instalada quedará incorporada a los inmuebles de dominio público de la Ciudad y pasará a formar parte de su patrimonio una vez que finalicen las concesiones.
Es decir, el Estado busca acelerar inversiones privadas, pero al mismo tiempo incrementa el valor de los activos públicos sin asumir directamente la construcción de la infraestructura.
La apuesta también refleja un cambio de enfoque ya que hasta ahora, gran parte de las políticas vinculadas con la movilidad eléctrica se concentraban en incentivar la compra de vehículos o en establecer normas técnicas para los cargadores.
Con esta decisión, la Ciudad pone el foco donde hoy está el principal cuello de botella como es el de crear una red de recarga.















