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¿Menos control?

Europa dio marcha atrás con parte de los controles de su ley contra la deforestación

La norma que obligará a las empresas que exportan determinadas materias primas al bloque comunitario a demostrar que no provienen de zonas deforestadas. ¿Beneficia a la Argentina?

La Comisión Europea aprobó una actualización del Reglamento contra la Deforestación (EUDR), la norma que obligará a las empresas que exportan determinadas materias primas al bloque comunitario a demostrar que no provienen de zonas deforestadas.

La modificación excluye algunos productos, como el cuero, las pieles bovinas, los neumáticos recauchutados, la soja para siembra y determinados artículos de caucho. Al mismo tiempo, incorpora otros bienes derivados, entre ellos el café soluble, algunos derivados del aceite de soja y las lenguas bovinas congeladas.

La modificación excluye algunos productos, como el cuero, las pieles bovinas y los neumáticos recauchutados.

Desde Bruselas aclararon que la reforma no modifica la lista de materias primas alcanzadas por la ley, sino únicamente algunos productos derivados incluidos en el reglamento.

La comisaria europea de Medio Ambiente, Jessika Roswall afirmó que “con este paquete, proporcionamos la claridad y la previsibilidad que las empresas, los Estados miembros y nuestros socios internacionales necesitan para prepararse para la aplicación del reglamento de la UE sobre la deforestación a finales de 2026”.

Qué impacto tiene para Argentina

Para Argentina, las modificaciones tienen un efecto desigual. La principal novedad es la exclusión del cuero, uno de los productos que el país exporta al mercado europeo. Al quedar fuera del reglamento, estos bienes ya no deberán cumplir con los requisitos de trazabilidad y geolocalización exigidos por la normativa, lo que reduce costos administrativos para las empresas exportadoras en medio del Acuerdo de la UE con el Mercosur.

También deja de estar alcanzada la soja destinada a siembra, aunque se trata de un segmento menor dentro del comercio exterior argentino.

El cambio no modifica la situación de la soja como materia prima.

Sin embargo, el cambio no modifica la situación de la soja como materia prima, uno de los principales productos de exportación del país. Los exportadores seguirán obligados a demostrar que los granos y los productos alcanzados por la norma no provienen de tierras deforestadas después del 31 de diciembre de 2020.

En ese sentido, la incorporación de algunos derivados del aceite de soja implica que determinadas exportaciones industrializadas podrían quedar ahora sujetas a los requisitos del reglamento europeo.

Una norma que busca frenar la deforestación

El Reglamento Europeo contra la Deforestación busca evitar que el consumo de la Unión Europea continúe impulsando la pérdida de bosques a nivel mundial. Según la Comisión Europea, el bloque es responsable de alrededor del 10% de la deforestación global asociada al comercio internacional.

La norma obliga a las empresas que comercializan cacao, café, soja, aceite de palma, madera, caucho y ganado a acreditar, mediante sistemas de trazabilidad y geolocalización, que esos productos no provienen de áreas deforestadas o degradadas.

¿Hay críticas a la nueva normativa?

Desde su aprobación, el reglamento recibió cuestionamientos de empresas y de países productores como Brasil, Paraguay, Estados Unidos, Malasia e Indonesia, que advirtieron sobre la complejidad de los nuevos requisitos y los costos de implementación.

Como respuesta, la Comisión Europea ya había decidido postergar su entrada en vigor. Las grandes empresas deberán cumplir la normativa desde diciembre de 2026, mientras que las pequeñas empresas tendrán plazo hasta junio de 2027.

Fecha de publicación: 13/07, 6:36 pm