PUBLICIDAD
Menos inclusión

Julio Alak deja sin trabajo a más de 400 recicladores y desmantela el sistema de reciclado de La Plata

Cooperativas aseguran que se quedaron sin contrato luego de que la gestión decidiera no licitar el servicio de reciclado. Mientras tanto, una empresa privada continúa cobrando por recolectar las bolsas verdes y crece la incertidumbre sobre el destino de esos materiales.

Durante diez años fueron la cara visible del reciclado en La Plata. Recuperaron toneladas de materiales reciclables, trabajaron junto a la Universidad Nacional de La Plata, impulsaron programas de separación en origen y sostuvieron una política pública que combinaba gestión de residuos con inclusión social.

Hoy, más de 400 recuperadores urbanos aseguran haberse quedado sin trabajo.

Julio Alak deja sin trabajo a más de 400 recicladores y desmantela el sistema de reciclado de La Plata. (Crédito: Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores – UTEP)

Las cooperativas denuncian que el Municipio de La Plata, encabezado por Julio Alak, decidió rescindir el contrato que mantenía con ellas y, hasta el momento, no presentó una alternativa que permita sostener la actividad.

El conflicto abrió un fuerte interrogante sobre el futuro del reciclado en la capital bonaerense. Si las cooperativas ya no reciben los materiales separados por los vecinos, ¿qué ocurrirá con las bolsas verdes que diariamente siguen siendo recolectadas?

“Se desarmó la política de reciclado”

“Hace diez años que trabajamos con el Municipio, independientemente del color político de cada gestión. Hubo gobiernos mejores y peores, pero siempre existió una política de reciclado con inclusión social”, explicó a Economía Sustentable Juan Agustín Ledesma, militante de la Federación de Cartoneros, Carreros y Recicladores de La Plata, Berisso y Ensenada.

Crédito: Facebook – Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores – UTEP

Según relató, hace algunos meses el Municipio les informó que dejarían de trabajar mediante contratación directa y que el servicio pasaría a licitarse. “Nos pareció bien. Una licitación da mayor previsibilidad y transparencia. El problema fue que cuando llegó el momento nos dijeron que el reciclado finalmente no iba a formar parte de los servicios licitados”, sostuvo.

Las únicas actividades incluidas fueron barrido, limpieza y mantenimiento urbano. “Nos dijeron que el reciclado no iba a licitarse por cuestiones técnicas. Pero nosotros demostramos que sí puede hacerse porque ocurre en muchos otros municipios.”

Una tarjeta alimentar en lugar de un trabajo

Tras varias reuniones con funcionarios municipales, las cooperativas recibieron una propuesta que consideran inadmisible.

“La única política que nos ofrecieron fue una tarjeta alimentaria. Nos dijeron que el Municipio no podía sostener nuestro trabajo y que nos quedáramos únicamente con la venta de los materiales reciclables. Es decir, pasar de tener un salario a recibir asistencia social”, cuestionó Ledesma.

La propuesta fue rechazada por las organizaciones. “No estamos reclamando un subsidio. Estamos defendiendo nuestro trabajo”, resumió.

¿Qué pasará con la bolsa verde?

Uno de los puntos que más preocupa a las cooperativas es el destino de los residuos reciclables que separan diariamente miles de vecinos. Actualmente existe una empresa privada contratada por el Municipio que continúa realizando la recolección diferenciada.

Una empresa privada continúa cobrando por recolectar las bolsas verdes y crece la incertidumbre sobre el destino de esos materiales.

Sin embargo, quienes históricamente clasificaban y recuperaban esos materiales ya no tienen contrato. “Uno de los principales interrogantes es qué va a pasar con esa bolsa verde. El Municipio sigue pagando a una empresa privada para recolectarla, pero si las cooperativas ya no recibimos ese material, ¿cuál será su destino?“, planteó Ledesma.

Y agregó: “Nuestro temor es que esos residuos terminen enterrados en un relleno sanitario o basural. Eso sería un enorme retroceso ambiental y social.”

Diez años construyendo reciclado

Las cooperativas no solo desarrollaban tareas de recuperación de materiales. Desde hace una década trabajaban junto a la Universidad Nacional de La Plata mediante el programa Punto Azul, una iniciativa destinada a promover la separación en origen dentro de facultades e instituciones públicas para que los residuos reciclables fueran recuperados por cartoneros organizados.

“Se desarmó la política de reciclado del municipio”, denuncian las cooperativas.

El proyecto fue señalado durante años como un ejemplo de economía circular con inclusión social. Ahora, según denuncian las organizaciones, toda esa estructura quedó paralizada. “Hoy estamos sin contrato. Se desarmó la política de reciclado del municipio”, afirmó Ledesma.

El conflicto llegó a las calles

Luego de meses de reuniones sin acuerdo, el pasado 26 de junio las cooperativas realizaron una movilización frente al Palacio Municipal. Según denuncian, ese día las autoridades habían prometido recibirlos pero finalmente suspendieron el encuentro.

La protesta comenzó de forma pacífica aunque luego se registraron incidentes y la quema de neumáticos, que derivaron en detenciones. Los trabajadores confirmaron que todas las personas ya recuperaron la libertad.

El respaldo de la Universidad y la Iglesia

Mientras continúa el conflicto, las cooperativas recibieron el apoyo de distintos actores sociales. “Tanto la Universidad Nacional de La Plata como la Iglesia reconocieron públicamente el trabajo que venimos realizando desde hace diez años y hoy están intentando acercar posiciones para abrir una mesa de diálogo con el Municipio”, explicó Ledesma.

Las organizaciones aseguran que mantienen expectativas de encontrar una salida negociada que permita recuperar el sistema de reciclado con inclusión social.

Un conflicto que excede a La Plata

La situación ocurre en un contexto de creciente crisis del reciclado en Argentina.

En los últimos meses, se registraron cierres de centros verdes en diversos municipios, como Ciudad de Buenos Aires, junto a reducción de programas de separación en origen, caída de la actividad de cooperativas, aumento de importación de residuos de otros países y la consecuente baja de precios de los materiales.

En los últimos meses, se registraron cierres de centros verdes en diversos municipios.

Para los recuperadores urbanos, lo que ocurre en La Plata no representa únicamente la pérdida de más de 400 puestos de trabajo. También significa el riesgo de que la ciudad abandone una política pública construida durante una década y que los materiales que antes volvían al circuito productivo terminen nuevamente bajo tierra, contaminando por décadas.

Fecha de publicación: 10/07, 10:46 am