Alerta climática: casi la mitad de las metas ambientales de Argentina están estancadas o retrocedieron
Un informe del Observatorio Nacional de Acción Climática reveló que el 49% de los objetivos monitoreados presenta una trayectoria negativa, con retrocesos en áreas clave como bosques, biodiversidad, residuos y salud.
La Argentina muestra un escenario cada vez más complejo para cumplir sus compromisos frente al cambio climático.
De acuerdo con la actualización 2025-2026 del Observatorio Nacional de Acción Climática (ONAC), 49 de los 100 objetivos oficiales monitoreados presentan una trayectoria negativa, ya sea porque permanecen sin avances, retrocedieron o directamente ya no podrán cumplirse en los plazos establecidos.

El informe compara el estado de los compromisos climáticos nacionales respecto de la evaluación realizada en 2025 y detecta que, si bien algunos objetivos mejoraron, otros profundizaron su incumplimiento y varios sectores estratégicos continúan sin mostrar avances.
Entre las áreas con mayor deterioro aparecen los bosques nativos, la biodiversidad, la gestión de residuos y la salud. En el caso de los bosques, tres metas vinculadas a la reducción de emisiones por deforestación, el freno a la pérdida de bosques y el aumento de las plantaciones forestales empeoraron su situación respecto del año anterior.
Uno de los casos más relevantes señalados por el ONAC corresponde al Atlas de Escenarios de Riesgos de Desastres, que pasó a la categoría “Objetivo eliminado”. Según el Observatorio, se trata del primer compromiso oficial que fue retirado de la planificación pública sin haber sido cumplido ni reemplazado por otra meta equivalente.
El informe también advierte que varios compromisos relacionados con el fortalecimiento del sistema de salud frente al cambio climático retrocedieron, mientras que en biodiversidad continúa el incumplimiento de metas como la incorporación de nuevos Sitios Ramsar.
¿Hay algún tipo de avance en Argentina?
Pese al panorama general, el relevamiento identifica algunos progresos. Entre los principales aparecen la cogeneración en las centrales termoeléctricas Brigadier López y Ensenada Barragán y la implementación del Sistema de Alerta Temprana para temperaturas extremas, que fueron los únicos objetivos sectoriales que alcanzaron la categoría de “Cumplido”.
También mejoraron algunos compromisos vinculados con la transparencia y la rendición de cuentas, aunque varios se concretaron fuera de los plazos originalmente previstos.

Además, el objetivo de no superar las 372 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente en 2025 mejoró su calificación gracias a nueva información sobre emisiones, aunque el propio Observatorio aclara que la evaluación es provisoria porque los datos oficiales correspondientes a ese año todavía no fueron publicados.
Agua y saneamiento, un nuevo foco
La actualización también incorporó por primera vez metas vinculadas al agua y al saneamiento. El resultado inicial no fue alentador: varios de esos objetivos ya aparecen catalogados como imposibles de cumplir dentro del plazo previsto o directamente sin avances, entre ellos los relacionados con el acceso al agua en zonas rurales y las metas nacionales de cobertura de agua potable y saneamiento.















