Argentina ya no llegaría a cumplir su meta de restaurar bosques nativos para 2030
El plan nacional está inactivo, faltan fondos y no existe un sistema para monitorear los avances. La investigación advierte que, en estas condiciones, el país difícilmente cumpla el compromiso de restaurar 200.000 hectáreas de bosques nativos para 2030.
La Argentina se comprometió ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a restaurar 200.000 hectáreas de bosques nativos degradados para 2030 pero “ya no hay tiempo” para cumplir con la meta.
A esa conclusión arribó una investigación periodística que lleva el nombre de “Desmontar lleva un instante; restaurar, décadas: la Argentina abandona su meta de recuperación de bosques nativos”, donde desarrollaron un micrositio desarrollado por FOCO Bootcamp, FTA y FOPEA que reúne datos, documentos y testimonios sobre la recuperación de los bosques nativos.
A cuatro años de que venza el plazo, plan nacional está inactivo, faltan fondos y no existe un sistema que permita monitorear los avances, alertan desde la investigación periodística publicada por FOCO Bootcamp.
Por qué Argentina no llega a restaurar bosques nativos para 2030
Según los datos del Centro de Información Ambiental (CIAM) relevados por la investigación, entre 2018 y 2024 se perdieron 1.415.659 hectáreas de bosques nativos en el país. El promedio anual fue de unas 202.000 hectáreas, una superficie equivalente a la que la Argentina se comprometió a restaurar en toda una década.
En cambio, la información reunida a partir de pedidos de acceso a la información pública contabilizó 41.902 hectáreas restauradas entre 2018 y 2026 en las diez provincias que aportaron datos sobre esa actividad. Cabe destacar que no todas las jurisdicciones respondieron y los períodos relevados no son idénticos a los utilizados para medir la pérdida de bosques.

La falta de información es, precisamente, uno de los principales problemas que identifica el informe. Doce provincias no habían respondido los pedidos al cierre de la investigación. En Chaco, provincia donde recientemente arrasaron 1.800 hectáreas de bosque nativo pese a una cautelar, la Dirección de Bosques informó que no contaba en sus archivos ni bases de datos con la información técnica y operativa solicitada.
A nivel nacional, según menciona la investigación, la Subsecretaría de Ambiente informó que existen 2.147 planes presentados entre 2018 y 2026 que contemplan alguna acción de recuperación. Sin embargo, el organismo reconoció que no puede diferenciar cuántas hectáreas corresponden a restauración y cuántas a otras actividades de manejo forestal. En consecuencia, no hay información sobre la superficie efectivamente restaurada.
Un plan nacional sin financiamiento específico
La investigación también reconstruye el recorrido del Plan Nacional de Restauración de Bosques Nativos (PNRBN), diseñado en 2017 para avanzar hacia la meta de 200.000 hectáreas. El programa preveía alcanzar un piso de 18.000 hectáreas en restauración para 2023 y luego ampliar la superficie.
Pero la iniciativa no llegó a consolidarse. Entre 2017 y 2022 se ejecutaron 43 proyectos en 15 provincias, que en conjunto no superaron las 3.500 hectáreas. Después de esas convocatorias, el plan quedó inactivo.
En una respuesta a un pedido de acceso a la información pública, la Subsecretaría de Ambiente de la Nación señaló que el PNRBN continúa vigente, aunque actualmente no cuenta con financiamiento específico.
La falta de recursos también afecta a la Ley de Bosques (26.331), que establece que las partidas destinadas al Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos no pueden ser inferiores al 0,3% del presupuesto nacional.
Para 2026, el informe señala que se asignaron $17.468 millones, equivalentes al 0,0107% del presupuesto. Según el cálculo de la investigación, el monto representa 28 veces menos de lo que establece la ley. En tanto, desde la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) analizaron también el presupuesto que envió el Ejecutivo al Congreso de la Nación y denunciaron recortes ambientales al mismo tiempo que cuestionaron los beneficios a la minería.
Qué provincia perdieron más bosques nativos
El relevamiento también permite observar las diferencias entre jurisdicciones. Santiago del Estero encabeza la pérdida de bosques nativos entre 2018 y 2024, con 291.935 hectáreas, seguida por Chaco, con 247.499, y Formosa, con 199.811.
En cuanto a la restauración, los datos disponibles muestran que Buenos Aires registró 20.522 hectáreas entre 2018 y 2026. Le siguen Corrientes, con 7.202,92; Neuquén, con 5.839,48; La Pampa, con 4.513,7; y Entre Ríos, con 2.478 hectáreas. El informe advierte que estos registros dependen de las respuestas recibidas y no constituyen un inventario completo de todo lo que se recuperó en el país.
El sitio también reúne casos de iniciativas que buscan recuperar ecosistemas degradados. Entre ellas aparece Comunidades Regenerativas, de la organización Acción Ambiental, que trabaja desde 2020 en la restauración de bosques de Córdoba mediante la plantación de especies nativas y la participación de las comunidades locales.

Otro proyecto es ProCLIM-AR, desarrollado en el marco de un acuerdo entre los gobiernos de Argentina y Alemania. La iniciativa busca impulsar la restauración en las siete regiones forestales del país. Según el informe, ya se plantaron 40 hectáreas de bosques en el Área Natural Protegida Nacientes del Río Tigre, en Chubut.
El informe también pone el foco en la diferencia entre reforestación y restauración. Mientras que la primera refiere a plantar árboles en terrenos que perdieron su cobertura forestal, la restauración comprende acciones para recuperar la estructura, la biodiversidad y los procesos ecológicos de un ecosistema degradado.
En ese sentido, Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre, advirtió en la investigación que la plantación por sí sola no garantiza la recuperación. “La plantación es lo de menos, el problema es que el árbol crezca”, sostuvo.
El trabajo concluye que, sin financiamiento, monitoreo y coordinación entre los organismos nacionales y provinciales, la Argentina tendrá dificultades para demostrar avances concretos hacia el compromiso asumido ante la ONU.















