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impacto ambiental

Alerta en la Patagonia: asocian más de 600 sismos al impacto del fracking en Vaca Muerta

Un informe de organizaciones ambientales y geólogos encendió la alerta por la creciente sismicidad inducida en municipios cercanos a la formación no convencional. Pobladores denuncian grietas en viviendas y exigen controles a las operaciones de fractura hidráulica.

El acelerado ritmo de extracción no convencional en la formación de Vaca Muerta sumó una nueva arista de conflicto ambiental y social en la Patagonia. Un relevamiento de organismos ambientales e investigadores locales reportó más de 600 movimientos sísmicos detectados en los últimos años en zonas aledañas a los pozos operados mediante la técnica de fracking o fractura hidráulica.

El epicentro de los reclamos se concentra en localidades como Sauzal Bonito y Añelo, en la provincia de Neuquén, donde los vecinos asocian la frecuencia de las sacudidas con los momentos de mayor actividad de inyección de agua y químicos a alta presión en el subsuelo.

La reactivación de fallas geológicas asociadas a la fractura hidráulica genera preocupación en los municipios neuquinos.

Sismicidad inducida: qué dice la ciencia sobre la inyección de efluentes

El fenómeno de la sismicidad inducida ocurre cuando la inyección masiva de fluidos para fracturar la roca madre reactiva fallas geológicas previamente inactivas o sin monitoreo. Las consecuencias directas de esta dinámica generan alarma en dos frentes clave:

  • Daños en infraestructura urbana: Las comunidades rurales reportan fisuras estructurales en viviendas, rajaduras en paredes y daños en construcciones comunitarias que no estaban preparadas para eventos telúricos recurrentes.
  • Riesgo hídrico y ambiental: Organizaciones ambientalistas advierten sobre la posibilidad de que la inestabilidad del terreno comprometa la integridad de los pozos de inyección, aumentando el riesgo de filtraciones de efluentes hacia los acuíferos subterráneos.
Vecinos y ambientalistas piden mayor control sísmico y la suspensión de actividades ante movimientos en el subsuelo.

Exigen mayor transparencia y sistemas de monitoreo independiente

Ante el aumento de la sismicidad y la preocupación de las poblaciones locales, diversos sectores de la comunidad exigen la implementación de un muro de contención regulatorio y semáforos sísmicos más estrictos. La propuesta busca obligar a las empresas operadoras a suspender o reducir de inmediato la inyección de fluidos ante la detección de movimientos de baja intensidad.

Asimismo, especialistas independientes remarcan la urgencia de ampliar la red de estaciones de medición geofísica pública en la cuenca neuquina para garantizar datos transparentes y evaluar objetivamente la sustentabilidad de la producción energética a largo plazo.

Fecha de publicación: 28/07, 6:06 pm