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Informe

Los países en desarrollo necesitarán US$305.000 millones anuales para adaptarse al cambio climático

Un informe de la ONU advierte que la financiación internacional está muy por debajo de las necesidades. Incluso si se triplican los fondos públicos destinados a adaptación, solo cubrirían hasta el 29% de lo necesario para 2035.

Varias personas trepadas por el tronco de un árbol inclinado que emerge directamente del mar, bajo un cielo nublado y con embarcaciones al fondo en el horizonte.

La financiación internacional para ayudar a los países en desarrollo a enfrentar los impactos del cambio climático sigue muy lejos de lo que necesitan. Según el Informe sobre la Brecha de Adaptación 2026 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), estas naciones requerirán alrededor de 305.000 millones de dólares anuales para 2035 para fortalecer su resiliencia y reducir los riesgos climáticos.

La cifra contrasta con los recursos disponibles: los flujos de financiación pública internacional para adaptación alcanzaron entre 28.200 y 31.700 millones de dólares en 2024, apenas unos 1.000 millones más que el año anterior. Además, el crecimiento de esos fondos se está estancando.

Un hombre sin camiseta se arrodilla angustiado en un terreno seco y agrietado junto a una oveja tendida en el suelo embarrado. Al fondo, se observa un paisaje árido bajo un cielo nublado y gris, con unos pocos árboles a lo lejos, lo que transmite una sensación de sequía y desolación.
Los países en desarrollo necesitarán US$305.000 millones anuales para adaptarse al cambio climático. Crédito: Unsplash/ Jasper Wilde

El escenario resulta todavía más preocupante si se considera que, incluso si la financiación pública internacional se triplica, alcanzaría entre 85.000 y 120.000 millones de dólares anuales. Ese monto cubriría apenas entre el 20 y el 29% de las necesidades estimadas, ajustadas por inflación. La brecha podría ser aún mayor: el cálculo de 305.000 millones de dólares no incluye las necesidades propias del sector privado, por lo que la cifra podría duplicarse.

“El mundo no está preparado para adaptarse a las condiciones climáticas actuales, y mucho menos a lo que traerá el exceso de 1,5 °C”, advirtió la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen.

Por qué la financiación para la adaptación al cambio climático se estanca

El informe se publica antes de la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que se realizará en Antalya, Turquía. Entre sus principales conclusiones, señala que los esfuerzos globales para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático siguen estando infrafinanciados, que las barreras institucionales limitan la implementación de medidas y que las pérdidas y los daños relacionados con el clima continúan en aumento.

El documento también advierte que los países podrían cumplir el objetivo de duplicar la financiación para adaptación respecto de los niveles de 2019 y alcanzar los 40.000 millones de dólares en 2025, una meta establecida en el Pacto Climático de Glasgow de 2021.

A su vez, los bancos multilaterales de desarrollo habrían aumentado significativamente sus aportes durante el último año. También crecieron los flujos de financiación entre países en desarrollo, que pasaron de 3.800 millones de dólares en 2019 a 9.600 millones en 2024.

El desafío de ampliar los recursos

El compromiso de triplicar el apoyo anual para adaptación se acordó en la COP30 del año pasado, celebrada en Brasil, y forma parte de un texto conocido como Mutirão Global. El término, de origen portugués y basado en una expresión indígena, significa “tarea colectiva”.

Sin embargo, el PNUMA advierte que alcanzar esa meta no será suficiente para cubrir las necesidades de los países en desarrollo. Por eso, el organismo plantea que los gobiernos deberán ampliar todavía más sus esfuerzos.

“En la COP31 en Turquía y en adelante, las naciones deben centrarse en intensificar los esfuerzos para lograr la aspiración del Mutirão Global de la COP30 de triplicar la financiación para la adaptación para 2035, entendiendo que tendrán que ir aún más lejos para salvar vidas, evitar pérdidas y daños y proteger las economías”, afirmó Andersen.

El informe también señala que aumentar los recursos económicos no alcanza por sí solo. Para que las medidas de adaptación lleguen a las comunidades vulnerables, será necesario fortalecer las instituciones y acelerar su implementación, con el objetivo de construir resiliencia y reducir las pérdidas y los daños asociados al cambio climático.

Fecha de publicación: 04/11, 3:10 pm