Suecia prohibirá los “químicos eternos” en productos de uso cotidiano para 2028
El país escandinavo se adelantó a la regulación marco de la Unión Europea y vetará la presencia de sustancias PFAS en indumentaria, cosméticos y utensilios de cocina. Advierten que estos compuestos sintéticos tardan miles de años en degradarse y ya contaminan el agua potable de millones de personas.
Suecia anunció un plan para prohibir el uso de las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), conocidas popularmente como “químicos eternos“, en todos los productos de consumo masivo a partir del 1 de enero de 2028. La iniciativa busca frenar la exposición humana y ambiental a un grupo de más de 10.000 compuestos sintéticos que tardan miles de años en degradarse de forma natural.
La medida abarca artículos de uso diario como ropa, calzado, utensilios de cocina antiadherentes, cosméticos y agentes impermeabilizantes. De esta manera, el gobierno sueco decidió no esperar a la legislación marco de la Unión Europea —prevista recién para 2027— e impulsar una norma nacional que acelere la transición hacia alternativas libres de tóxicos.

Los riesgos biológicos y la presión sobre la industria
Los PFAS se utilizan desde la década de 1940 por su capacidad para repeler el agua y la grasa en productos industriales y domésticos. Sin embargo, la evidencia científica acumulada en las últimas décadas vincula la exposición continua a estos químicos con afecciones severas en la salud pública:
- Impacto en el organismo: Diversos estudios relacionan el consumo continuado de PFAS con el desarrollo de ciertos tipos de cáncer, alteraciones en el sistema inmunitario y problemas de fertilidad.
- Contaminación de fuentes de agua: Se calcula que al menos 12.5 millones de personas en Europa viven en zonas donde el agua potable presenta trazas de estos compuestos.
- Poblaciones vulnerables: Especialistas advierten que las sustancias migran fácilmente desde los productos del hogar hacia los alimentos y la sangre, siendo los fetos y lactantes el grupo de mayor riesgo a largo plazo.

El panorama regulatorio en Europa
Con este anuncio, Suecia se suma a otros países del bloque que comenzaron a tomar acciones unilaterales para erradicar estos contaminantes. Francia aprobó en 2026 una ley pionera para vetar la producción e importación de artículos con PFAS cuando existan sustitutos viables, mientras que Dinamarca restringió su uso en envases de papel para alimentos y textiles.
La regulación sueca busca presionar a los organismos comunitarios para acelerar un veto global a nivel continental, obligando a las cadenas industriales a adoptar insumos limpios y seguros antes de que finalice la década.














