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Alerta en la cordillera de los Andes

Un histórico glaciar de Chile perdió el agua equivalente al consumo de una ciudad entera en un solo año

El informe de monitoreo sobre el Glaciar Universidad confirmó un desequilibrio drástico frente al cambio climático. La dramática pérdida de masa helada en el centro chileno y por qué preocupa a toda la región andina.

El impacto del calentamiento global sobre las reservas de agua en la cordillera de los Andes sumó un capítulo crítico. Un estudio científico elaborado por la Universidad de O’Higgins para la Dirección General de Aguas confirmó que el Glaciar Universidad, el más extenso de Chile central, perdió 36 millones de metros cúbicos de agua en apenas doce meses, un volumen equivalente al consumo anual de una ciudad de 580 mil habitantes.

Las mediciones del último año hidrológico revelaron que el hielo acumuló masa únicamente por encima de los 3.500 metros de altitud, mientras que por debajo de los 3.000 metros sufrió derretimiento incluso durante el invierno. En la temporada de verano, el fenómeno afectó a casi la totalidad de su superficie, con pérdidas de hasta diez metros de espesor en sectores clave de su estructura.

El Glaciar Universidad en Chile registra un retroceso promedio de 24 metros por año.

Una pérdida constante que se acelera en la cordillera andina

El retroceso del glaciar no es un hecho aislado sino la aceleración de un fenómeno de largo plazo. Desde 1955, el Glaciar Universidad redujo su superficie de 31,5 a 25,6 kilómetros cuadrados, lo que representa una disminución cercana al 19%.

Además, los investigadores documentaron factores clave que evidencian el debilitamiento de la masa helada:

  • Retroceso del frente: El glaciar retrocede a un ritmo promedio de 24 metros por año, una velocidad significativamente superior a la registrada en el siglo pasado.
  • Pérdida de espesor: Balizas de medición instaladas en el terreno registraron un derretimiento vertical de hasta 9 metros en menos de un año.
  • Menor desplazamiento: La velocidad de movimiento del hielo disminuyó en las últimas cuatro décadas, síntoma directo de su pérdida de volumen.
  • Desaparición de lagunas: El monitoreo documentó la evaporación y filtración de lagunas formadas previamente por el propio deshielo.
La pérdida de volumen en la masa de hielo amenaza el aporte de agua dulce a los ríos durante el verano.

El impacto en las reservas de agua dulce de la región

La situación del Glaciar Universidad es considerada por los científicos como un indicador clave sobre el estado de la cordillera andina frente al cambio climático. Este gigante de hielo es el encargado de aportar entre el 20% y el 25% del caudal del río Tinguiririca durante los meses de verano, por lo que su desequilibrio pone en riesgo el abastecimiento hídrico a futuro.

Toda la información recabada por los equipos científicos fue enviada al World Glacier Monitoring Service (WGMS), el organismo internacional encargo de sistematizar el estado de los glaciares del planeta. La medición continua en la alta montaña resulta vital para proyectar la disponibilidad de agua dulce en las próximas décadas ante el avance del calentamiento global.

Fecha de publicación: 22/07, 4:38 pm