Más de 20 empresas quieren liderar la renovación “verde” de la estación Constitución
Con la apertura de las ofertas para la Etapa 1, arranca el plan para reordenar colectivos, ampliar veredas y optimizar el flujo de miles de pasajeros en una de las zonas más transitadas de la Ciudad.
Como parte de un ambicioso plan de reordenamiento del sur de la Ciudad, el gobierno porteño llevó a cabo la apertura de sobres correspondiente a la Licitación Pública N° 10241-0002-LPU26.

El proyecto, denominado “Centro de Trasbordo Constitución – Etapa 1”, es una pieza clave no solo para el flujo actual de pasajeros, sino para preparar el terreno para la futura llegada de la Línea F de subtes.
En febrero pasado, las autoridades de la administración que lidera Jorge Macri ya habían publicado la Resolución 10, del Ministerio de Movilidad e Infraestructura en el Boletín Oficial, en la cual se convoca a la licitación para llevar a cabo la primera etapa de esta obra, ya que el trabajo total se hará en dos tramos e involucra un valor total de $15.000 millones.
El diagnóstico oficial para encarar este millonario proceso de modernización se basa en que la estación de Constitución padece de una «fragmentación operativa».
El tren, el subte, el Metrobús y los colectivos de línea funcionan como compartimentos estancos, lo que genera inseguridad y pérdida de tiempo.
Por eso, el plan busca mejorar toda la experiencia del usuario mediante la demolición de estructuras obsoletas y la apertura de visuales; nivelar calzadas y veredas en zonas críticas para facilitar el trasbordo de personas con movilidad reducida e instalar tótems digitales que indiquen en tiempo real arribos de trenes y colectivos, unificando los datos de Trenes Argentinos y las líneas de CABA.
La estrategia global se estructura como una intervención multidimensional que busca sanear una zona históricamente degradada a partir de la transformación del Centro de Transbordo de Constitución.

La magnitud del impacto que este proyecto tendrá se mide, principalmente, por la movilidad diaria de la región, con cifras que confirman que es el nodo logístico más importante de Argentina y uno de los mayores de Latinoamérica.
El beneficio directo alcanza a más de 1.000.000 de personas que pasan por día por Constitución, como usuarios de los diferentes ramales del tren Roca (440.000 pasajeros diarios), que conectan Constitución con 14 distritos del sur del Conurbano Bonaerense.
A esa cifra se le deben sumar los 160.000 usuarios del Subte Línea C que realizan trasbordos en la estación Constitución, además de los miles de pasajeros que usan las 34 líneas de colectivos y el Metrobus Sur que convergen en el área.
Menor huella de carbono
El eje de la obra evidencia una mudanza estratégica, si se tiene en cuenta que la licitación se centra en una intervención profunda en el sector este de la terminal ferroviaria de la Línea Roca.
El cambio más significativo es la mudanza de la actual playa de regulación de colectivos situada en el bajo autopista (manzana de Brasil, Bernardo de Irigoyen, Caseros y Hornos).
También marca la experiencia urbana, con ahorro de tiempo, ya que se estima que el reordenamiento de paradas y la mejora en los túneles de combinación reducen los plazos de trasbordo en un promedio de 8 a 10 minutos.
El foco del proyecto contempla además la reducción de la huella de carbono en uno de los puntos más congestionados de Buenos Aires, como parte de un plan más amplio y pensado para una ciudad más verde, caminable y eficiente.
Este punto del plan es considerado como disruptivo y se basa en la instalación de «techos verdes» en los nuevos refugios de colectivos para mitigar el efecto de isla de calor y se renovará todo el parque lumínico a tecnología LED de alta potencia (Blanco Neutro) para mejorar la reproducción cromática de las cámaras de seguridad.
Recuperar áreas verdes

Pero en el gobierno porteño saben que la obra civil no es suficiente si no se ordena el uso del suelo, por lo cual también se contempla una relocalización del comercio informal, creando espacios específicos y regulados para vendedores, evitando que obstruyan los flujos peatonales de emergencia.
Habrá además tareas de recuperación de áreas verdes y reemplazo de mobiliario dañado por bancos de hormigón premoldeado de alta durabilidad.
La obra se financia con recursos propios de la Ciudad y líneas de crédito específicas para movilidad sustentable.
El núcleo de esta primera etapa es la liberación de la actual playa de regulación de colectivos en el bajo de la autopista.
Al trasladar estas unidades a un predio optimizado, la Ciudad recuperará metros cuadrados valiosos para el ciudadano.
Para un trabajador que viaja ida y vuelta, esto representa casi una hora y media ganada a la semana.
De manera paralela, se mejora la seguridad vial a partir de un plan para segregar los carriles para colectivos y el ensanche de veredas, que reducen drásticamente los accidentes entre peatones y vehículos pesados en una zona históricamente crítica.
En el mismo sentido, la instalación de ascensores vidriados y escaleras mecánicas de última generación beneficia directamente a personas con movilidad reducida, adultos mayores y padres con cochecitos, quienes antes tenían serias dificultades para acceder al subte.
La obra también funciona como un motor de revitalización para los barrios de Constitución y San Telmo, al ofrecer un entorno más limpio, iluminado y seguro que permitirá fomentar el consumo en los locales formales de la zona.
La licitación obliga además a instalar nuevos sistemas de videovigilancia y eliminar «puntos ciegos» bajo la autopista, que benefician no solo al pasajero, sino al vecino que circula por el barrio en horarios nocturnos.
Reducir gases contaminantes
La prioridad está puesta en los peatones, con el ensanche de veredas en la calle General Hornos no sólo como una cuestión estética sino para fomentar la «movilidad activa», permitiendo que los miles de usuarios que transitan diariamente lo hagan en un entorno seguro, con sombra natural y libre de obstáculos vehiculares.
Además, al reordenar los flujos de las líneas de colectivos (como la 61, 65 y 151), se busca minimizar los tiempos y las vueltas innecesarias de las unidades, reduciendo de forma directa la emisión de gases contaminantes en el área.
La licitación también prepara el terreno para el Subte (Línea F)
Al despejar el área de la calle Hornos, se facilita la futura excavación de una línea que promete conectar el sur con el norte de forma eléctrica y eficiente, ofreciendo una alternativa real al uso del automóvil particular.
Desde el área de Desarrollo Urbano de la Ciudad explican que, a partir de la licitación, se podrá observar el diseño de un ecosistema donde el transporte público y el peatón convivan en un entorno más resiliente.
Las ofertas recibidas
Para esta etapa, el presupuesto rondará los $7.699 millones y el plazo de ejecución será de 11 meses contados a partir de la fecha fijada en el Acta de Inicio.
En ese sentido, las autoridades porteñas recibieron 20 ofertas de empresas como la de Bencen Construcciones por $7.352 millones; Algieri, por $6.548 millones; Bricons, por $7.228 millones y Buromahtik S.A. por $6.146 millones.
También ofertaron Cecosa S.A. por $6.882 millones; Construmex S.A. por $6.994 millones; Estilo Quarzo, por $6.169 millones; Grupo Varsovia, por $6.271 millones y Ricaval, por $6.697 millones.
A este grupo se suman Verde Integral S.A. con una oferta por $9.103 millones; Guigivan, por $6.530 millones; Antares Obras y Servicios, por $7.098 millones Carbe S.A, por $6.967 millones; Miavasa S.A., por $7.005 millones; Ilubaires S.A., por $7.925 millones y PMP Construcciones por $7.144 millones.
Otras empresas que quedaron en carrera son Piuterra S.A. con una oferta por $5.599 millones; Avinco Construcciones, con $6.922 millones; LX Argentina, con $7.350 millones, y Automati Argentina, con $7.516 millones.
De todos modos, el oferente que gane la licitación no será necesariamente el que ofrece el precio más bajo, sino el que presenta el mejor Plan de Mitigación de Impacto.
Cómo sigue el proceso
En este sentido, la licitación obliga a realizar las tareas más disruptivas (rotura de calzada, movimientos de suelo pesados) en horario nocturno (22:00 a 05:00 hs).
Además, el contratista debe garantizar pasarelas seguras y señalizadas para que los pasajeros sigan accediendo al subte y al tren sin riesgos durante la obra.
Tras la apertura de sobres (prevista para el próximo mes de marzo), la comisión evaluadora dispone de 30 días hábiles para pre-adjudicar la obra.
Una vez firmado el contrato, la empresa tiene 15 días para instalar el obrador e iniciar los trabajos de la Fase 1.
Las ofertas recibidas por las empresas constructoras están siendo evaluadas bajo estrictos pliegos que contemplan:
- Nuevas Áreas Verdes: incorporación de vegetación nativa para mitigar el efecto de «isla de calor» urbana.
- Iluminación LED de bajo consumo: mejora de la seguridad visual con un uso eficiente de la energía.
- Drenaje Sostenible: renovación de sumideros para mejorar la capacidad de absorción del suelo ante lluvias intensas, un punto clave frente al cambio climático.
El camino hacia la adjudicación
Con las propuestas económicas y técnicas ya sobre la mesa, la Ciudad se encamina a iniciar las obras en el segundo semestre de este 2026.
La primera etapa marcará un antes y un después para Constitución, transformando un nudo de transporte gris en un corredor de movilidad moderna, donde la eficiencia no está reñida con el respeto por el medio ambiente.
Optimizar el transporte
Las líneas de colectivo que hoy operan allí (como la 61, 62, 65, 84 y 151) se trasladarán a un predio renovado entre las calles Herrera, Samperio, Hornos y Aristóbulo del Valle.
Al liberar la actual playa, se podrá desplazar la calzada de la calle General Hornos hacia el este, permitiendo un ensanche masivo de las veredas de la estación Plaza Constitución y la creación de nuevas áreas verdes y peatonales.
Una vez firmado el contrato, la empresa ganadora tendrá un plazo aproximado de 15 días para instalar el obrador y dar inicio a los trabajos de esta primera fase, que incluye también la renovación de luminarias, semáforos y señalización vertical.
Habrá además un proceso de optimización de cruces peatonales, con mayor seguridad para las miles de personas que circulan diariamente.
Se eliminará también el ingreso vehicular a la plataforma 14 para dar prioridad absoluta a la circulación peatonal y a la futura obra del subte.
Este proyecto se suma a las obras de seguridad e iluminación que el GCABA viene implementando en el barrio de Constitución para mejorar la experiencia de viaje de los usuarios de transporte público.
La normativa establece un cronograma estricto para evitar el colapso de la zona durante la construcción.
En este sentido, la Fase 0 (Preparatoria) generará desvíos de tránsito y señalética provisoria (ya ejecutada).
La Fase de Obra Pesada, permitirá la intervención en calzadas de colectivos y excavaciones para el subte y la Etapa 1 se estima que se finalice durante el segundo semestre de 2026.
La resolución también contempla la creación de una «Unidad de Gestión de Crisis» para atender cualquier inconveniente que surja con las empresas prestadoras de servicios públicos (luz, agua, gas) cuyas redes subterráneas se verán afectadas por las excavaciones.















