Millonaria licitación para construir la primera gran terminal de carga para colectivos eléctricos
Estará ubicada en el de Nueva Pompeya y el objetivo del gobierno porteño es el de sentar las bases logísticas del nuevo TramBus T1, con un proyecto que combina una playa inteligente con estaciones de carga de alta potencia, marcando el inicio del fin para los combustibles fósiles en el transporte público de la Capital.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) viene avanzando fuerte con un plan de infraestructura clave para desarrollar la movilidad sustentable en la mayoría de los barrios porteños durante este 2026.

A la apertura de los sobres de la licitación convocada para concesionar la operación del nuevo sistema de transporte público de pasajeros 100% eléctrico, acaba de sumar un plan para construir la primera terminal de colectivos sustentable de la Argentina.
Se trata de una licitación que complementa el proceso de entrega a un operador privado del llamado TramBus, el nuevo sistema de transporte que combina la flexibilidad de un colectivo con la eficiencia y capacidad del tranvía y que las autoridades de la Ciudad presentan como el eje central de la movilidad sustentable para los próximos años.
De hecho, el pasado martes 4 de marzo, se abrieron los sobres que contienen las propuestas para hacerse cargo de la operación integral de este nuevo sistema de transporte público de pasajeros, bajo la licitación convocada por el Ministerio de Movilidad e Infraestructura de la Ciudad.
En este contexto, quedaron tres competidores para el tramo final que corresponde a la adjudicación de este servicio conocido como “Sistema Trambus” – Traza T1, por un monto total superior a los $86.000 millones establecido por el gobierno que lidera Jorge Macri.
Las empresas calificadas para las próximas etapas fueron DOTA; Metropol y Misión Buenos Aires.
Todas lograron pasar el filtro del pliego de bases y condiciones particulares y de especificaciones técnicas dispuesto para el proceso licitatorio que ahora continuará con el análisis particular de cada oferta en un plazo estimado en dos semanas antes de que se suscriba el contrato definitivo con la empresa adjudicataria.
Esta línea se integrará con las líneas de Subte A, B, D, E y H, y con los ferrocarriles San Martín y Sarmiento y contará con «paradores inteligentes» que tendrán puntos de carga para vehículos particulares, lockers y guarderías de bicicletas.
Modelo de gestión

El grupo ganador de la compulsa tendrá a su cargo la operación y mantenimiento de esta nueva línea de colectivos sustentables por un periodo de concesión de 60 meses (5 años).
El modelo de gestión elegido por las autoriades porteñas le otorga al operador privado las unidades en comodato y lo obliga, por ejemplo, a aportar predios adicionales (mínimo 4.500 m²) para el estacionamiento y carga de los buses.
Ahora, la novedad que se suma es el llamado a licitación para la construcción de una playa de regulación y estacionamiento con carga eléctrica destinada al «TramBus T1».
El marco regulatorio del proceso se publicó en el Boletín Oficial de la Ciudad bajo la Licitación Pública Nº 10241-0006-LPU26 para construir una infraestructura diseñada específicamente para el soporte de colectivos eléctricos.
La terminal, que será la primera de este tipo en todo el país, estará ubicada en un predio de una superficie aproximada de 2.200 m2, delimitado por las calles Don Pedro de Mendoza, Mar Dulce, Río Cuarto y Romero, en el barrio de Nueva Pompeya (Comuna 4).
Pero, de acuerdo a los pliegos, no será solo un estacionamiento convencional, sino un centro logístico equipado con estaciones de carga de alta potencia para los buses eléctricos y áreas de servicio para el personal.
De hecho, en el informe se explica que “la finalidad de la obra consiste en la realización de una playa de regulación equipada con las instalaciones necesarias para su correcto funcionamiento que responda a las necesidades de los choferes, el personal de coordinación de los colectivos y la demanda de carga de los buses eléctricos”.

Mega inversión
La inversión oficial estimada es de aproximadamente $1.268 millones y se prevé que la obra se complete en seis meses una vez iniciada.
El proyecto se erige como el primer gran nodo energético diseñado para el transporte público de pasajeros de cero emisiones y su ubicación en el barrio de Nueva Pompeya no es azarosa.
Funcionará como la cabecera sur del TramBus T1 y, según los pliegos técnicos, la obra contempla no solo el pavimentado y la playa de maniobras, sino la instalación de estaciones de carga de alta potencia (carga rápida) capaces de abastecer a la flota de buses en intervalos reducidos.
Este mecanismo garantiza la frecuencia del servicio sin interrupciones por autonomía, además de formar parte de un ecosistema de movilidad que incluye la instalación de 400 puntos de carga para vehículos particulares en toda la Ciudad hacia finales de 2027.
«Estamos construyendo la infraestructura necesaria para que la adopción de vehículos eléctricos deje de ser una intención y pase a ser una realidad operativa en nuestras calles», señalaron desde la Secretaría de Transporte.
Los puntos destacados de la obra incluyen:
- Servicios: Áreas de descanso para choferes, talleres de mantenimiento preventivo y sistemas de monitoreo de carga en tiempo real.
- Sustentabilidad: El diseño incorpora sistemas de recuperación de agua de lluvia y luminaria LED de bajo consumo.

Liderar la transición energética
La puesta en marcha de esta playa de regulación coincide también con la reciente adjudicación de cupos de importación de vehículos híbridos y eléctricos a nivel nacional, lo que anticipa un incremento exponencial del parque automotor no convencional en el AMBA.
En este caso, el plan oficial contempla instalar 400 puntos de abastecimiento para autos eléctricos particulares en los próximos dos años, de los cuales 200 estarán en predios privados de acceso público (como estacionamientos comerciales), y los restantes en espacios públicos de la Ciudad.
En cierto modo, la licitación de la terminal le permite a la Ciudad adelantarse al cuello de botella energético, garantizando que el transporte público sea el pionero en la descarbonización del área metropolitana.
Al respecto, Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad, califica a la licitación como “el primer paso firme hacia una Buenos Aires que lidera la transición energética en la región”.

Para el funcionario, se trata de una “usina que alimentará el transporte del futuro, uniendo el sur con el norte de forma sustentable, silenciosa y eficiente».
En los considerandos de la resolución que convoca al proceso licitatorio se aclara que la terminal también deberá cubrir las necesidades de los choferes y el personal de coordinación de los colectivos, según los lineamientos establecidos por el Ministerio de Movilidad e Infraestructura de la Ciudad.
Se recuerda que la terminal servirá de base para el TramBus T1, “modalidad que representa una opción innovadora caracterizada por el uso de energías limpias de bajo o nulo impacto ambiental, pensada como complementaria en superficie a la red de subterráneos, a la cual se integrará proponiendo una conectividad de calidad entre los subcentros de la Ciudad y el Área Central”.
Como objetivo y particularidad del sistema se destaca que se llevará a cabo “para ordenar y hacer prioritario el transporte público de pasajeros por sobre el resto del tránsito, para en un futuro inmediato constituir un sistema integrado distribuido por las principales arterias de la Ciudad”.
Cercanía y dimensiones
La norma explica que este sistema buscará tener un diseño moderno y estéticamente atractivo, que le dé a la ciudad una identidad distintiva y moderna en cuanto a transporte público”.
En cuanto a la obra en sí, la resolución contempla la regulación de seis vehículos, cuatro articulados y dos convencionales, 100% eléctricos tipo autobús urbano de piso bajo.

En el caso del predio, su elección se vincula a la cercanía al recorrido y sus dimensiones, las cuales permiten la correcta disposición de los vehículos y de las instalaciones necesarias para la carga eléctrica de los buses y los sectores servicios para los choferes.
“El objeto de la obra consiste en la materialización de los apoyos de arquitectura necesarios para el desarrollo de una nueva playa de regulación y carga de buses”, sostiene la resolución.
Por otra parte, se proyectan todas las instalaciones necesarias para el correcto funcionamiento de las salas de máquinas, oficinas y baños para uso del personal.
Del mismo modo, se obliga al adjudicatario de la obra a incorporar un nuevo cerco para el cierre del predio y así poder dar una terminación que esté integrada con el entorno urbano inmediato y nuevas puertas de acceso para los usuarios de esta terminal.
El rol del TramBus
Cuando esté operativa, la terminal será parte fundamental del sistema TramBus (Traza T1) que se acaba de licitar y que unirá el Centro de Trasbordo Sáenz (Nueva Pompeya) con el Aeroparque Jorge Newbery, atravesando barrios como Almagro, Boedo, Palermo y Villa Crespo.
A modo de frecuencia, se proyecta un servicio cada cuatro minutos en horas pico, funcionando las 24 horas del día y se estima que transportará a unos 50.000 pasajeros diarios, reduciendo los tiempos de viaje actuales en un 40%.
El proyecto incluye la construcción de paradores «icónicos» y sustentables en intersecciones clave como Av. La Plata y Av. Rivadavia (Conexión Línea A) y Av. Almafuerte (Conexión Línea H).
En concreto, la T1 atravesará ocho barrios como son Palermo, Villa Crespo, Caballito, Almagro, Parque Chacabuco, Boedo, Parque Patricios y Nueva Pompeya.
También, cinco líneas de subte al tener conexiones con las estaciones Palermo (Línea D), Dorrego (Línea B), Acoyte (Línea A), Avenida La Plata (Línea E) y Hospitales (Línea H).
A esto le suma cinco estaciones de ferrocarril: Saenz (Belgrano Sur), Caballito (Sarmiento), Villa Crespo (San Martín), Palermo (San Martín) y 3 de febrero (Mitre).
Se prevé que las primeras unidades comiencen a circular durante el transcurso de este año, teniendo en cuenta que la prueba piloto actual se realiza en el Ramal C de la Línea 34, a lo largo de los 12 kilómetros del corredor del Metrobus Juan B. Justo.
Este tramo se eligió para evaluar el desempeño, los tiempos reales de viaje y la integración de la tecnología antes del lanzamiento definitivo del sistema.
Modernidad y confort
Las unidades que circulan tienen accesibilidad total, aire acondicionado, WiFi, USB, información audiovisual y un paquete de seguridad con ADAS, cámaras, retrovisores digitales, DMS y telemetría en tiempo real.
La principal diferencia del TramBus con un colectivo tradicional reside en la tecnología implementada en el vehículo y en la infraestructura que lo acompañará.
En este sentido, uno de los diferenciales más importantes es que el sistema implementará una tecnología de punta bajo el concepto de «semáforos observados».
Se trata de dispositivos que detectarán la aproximación del TramBus y le otorgarán prioridad de paso en las intersecciones.
Esto, sumado al uso de carriles exclusivos y estaciones específicas, permitirá a la Línea T1 ahorrar hasta un 40% en los tiempos de viaje respecto a los recorridos actuales.
Además, incorporan un paquete de seguridad avanzado que incluye cámaras, retrovisores digitales y telemetría en tiempo real (DMS), lo que mejora la experiencia del pasajero y la seguridad operativa.
Su característica 100% eléctrica y silenciosa contribuye directamente a reducir la contaminación sonora y ambiental en la Ciudad.
Otro aspecto que se considera crucial es la tarifa integrada con el Subte, que ofrecerá un descuento automático a los usuarios que combinen ambos transportes, promoviendo un sistema de movilidad más ordenado y eficiente.
Lo que viene
La segunda línea, la T2, se espera que inicie su servicio aproximadamente en 2027 para operar de manera transversal de norte a sur, con un trazado más hacia el oeste.
Unirá la estación Belgrano C del tren Mitre con el mismo destino que la T1: el Centro de Trasbordo Sáenz y su recorrido abarcará también ocho barrios (Villa Urquiza, Belgrano, Parque Chas, Agronomía, Villa del Parque, Villa Santa Rita, Flores y Nueva Pompeya), además de dos líneas de subte en San Pedrito (Línea A) y Congreso de Tucumán (Línea D).
De manera paralela a este proceso, el gobierno porteño también lanzó una licitación para la construcción de los paradores del sistema, con la que no solo se busca funcionalidad, sino redefinir la estética urbana con estaciones que el propio ejecutivo cataloga como «icónicas».
En este caso, se adjudicará la construcción de una parte importante de la modalidad de transporte colectivo eléctrico mediante la ejecución de los denominados “Paradores Icónicos”, o siete sectores dentro de la traza del TramBus (T1).
Se agregarán paradas que debido a su proximidad a otros medios de transporte público (subtes y trenes) se destacarán a través de una infraestructura diferenciada con respecto a otras paradas y de nuevos programas y usos.
La obra tendrá lugar en los barrios de Palermo (Comuna 14), Villa Crespo (Comuna 15), Caballito (Comuna 6), Boedo (Comuna 5), Parque Chacabuco (Comuna 7) y Parque Patricios (Comuna 4) bajo un presupuesto estimado en los $10.813 millones.
La medida también establece que el plazo de ejecución de la obra es de ocho meses contados a partir de la fecha fijada en el acta de inicio, tal como lo establece la Subsecretaría de Proyectos y Obras de la Ciudad.
Paradores inteligentes
Las autoridades aseguran que lo que distingue a este proyecto es la distribución estratégica y el diseño de sus estaciones, con 35 paradores que estarán ubicados sobre las veredas y 36 que se dispondrán en el centro de la calzada (estilo Metrobus).
La iniciativa incluye una serie de paradores de «nueva generación» o icónicos que no solo serán centros de trasbordo, sino que presentarán una arquitectura disruptiva, materiales sustentables y tecnología de vanguardia.
La licitación exige estándares de alta calidad para convertir estas paradas en hitos urbanos y de alta conectividad y valor simbólico, como el Aeroparque Jorge Newbery y los principales nodos de combinación con el Subte.
El diseño de estas estaciones surge del Concurso Nacional de Ideas organizado por la SCA (Sociedad Central de Arquitectos), donde el primer premio fue otorgado al Arq. Fernando Ariel Vignoni (Proyecto «Clave Recoleta»), destacándose por su modularidad y estética moderna.
Estos paradores no solo servirán para el ascenso y descenso, sino que incorporarán una gran cantidad de servicios para los pasajeros diferentes a los de las paradas convencionales de colectivo o los refugios del Metrobus tradicional.
Es que los paradores icónicos del Trambus funcionan como pequeñas terminales inteligentes que presentan una estética moderna que prioriza la transparencia y la integración con el paisaje urbano.
Por caso, tendrán cerramientos de vidrios templados y laminados que permiten una visibilidad de 360°, aumentando la sensación de seguridad y permitiendo que la luz natural bañe la plataforma.
Los materiales serán sustentables, con estructuras metálicas de alta resistencia combinadas con elementos de «ruptura de puente térmico» para mantener una temperatura agradable bajo los techos.
Varios de estos paradores incorporan canteros con vegetación nativa que actúan como barrera acústica y visual entre el carril exclusivo y la vereda peatonal.
Además, funcionarán como un Hub de servicios (Logística y Multimodalidad), con una oferta pensada para el ciudadano moderno.
Por eso, habrá lockers logísticos o casilleros inteligentes para el retiro de paquetes y envíos de e-commerce, aprovechando que el usuario ya está en tránsito.
También, guardabicis en espacios seguros para estacionar bicicletas, fomentando la combinación del Trambus con la movilidad activa.
Otro detalle serán los puntos de carga, con estaciones con puertos USB y conexión WiFi de alta velocidad gratuita para los pasajeros en espera.
La infraestructura está diseñada para una accesibilidad total con paradores que están nivelados exactamente a la altura de las unidades, eliminando escalones, y rampas integradas en pendientes suaves para sillas de ruedas y cochecitos.
Las baldosas serán podotáctiles, con guías para personas con discapacidad visual en toda la extensión de la plataforma y una señalética audiovisual con pantallas LED que informan el tiempo de llegada en tiempo real y sistemas de audio para anunciar las próximas formaciones.















