Tonelada Justa, la nueva plataforma que ayuda a certificar el reciclaje urbano
La plataforma conecta a cooperativas, recuperadores urbanos y empresas para registrar y certificar el recorrido de los materiales reciclables. Ya contabiliza más de 51.000 toneladas trazadas.
Para fortalecer el reciclado con inclusión social y reconocer el trabajo de miles de recuperadores urbanos, se lanzó Tonelada Justa, una plataforma de gestión y trazabilidad que conecta a recuperadores, universidades y empresas.
La herramienta se presentó en la Universidad Católica Argentina (UCA), con la participación de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR), que integran 145 cooperativas y 22 provincias, y Fundación Avina. Al 12 de octubre de 2026, según informaron los creadores de la plataforma, registraba 8.128 recuperadores urbanos y 51.183 toneladas trazadas.

“Para el próximo año, la meta de escalamiento de la plataforma es llegar a 114 unidades productivas adheridas y 30.000 toneladas certificadas, sumando una nueva app móvil para recuperadores y centros de recepción. A mediano plazo (años 2 a 4), la meta es alcanzar las 318 unidades productivas y 100.000 toneladas certificadas”, detallaron a Economía Sustentable Giselle Baiguera, coordinadora programática del Programa de Economía Circular en Fundación Avina, y Gabriela Consilvio, responsable de prensa de Tonelada Justa.
Cómo funciona la plataforma Tonelada Justa
La herramienta permite registrar, localizar, certificar y valorizar los materiales reciclables recuperados. Además, conecta a los distintos actores de la cadena, desde quienes generan los residuos hasta su destino productivo. Según sus responsables, los datos permiten reconstruir el recorrido de los materiales y hacer visible su impacto ambiental, social y laboral.
La gobernanza de los datos está en manos de quienes integran el sistema, lo que, de acuerdo con la descripción de la plataforma, evita que la información quede concentrada en actores tecnológicos externos.
Uno de los mecanismos centrales es la verificación del recorrido de los materiales. Al explicar cómo se comprueba que las toneladas registradas fueron efectivamente recuperadas y llegaron a su destino productivo, Baiguera y Consilvio señalaron que “es un proceso escalonado”.

Crédito: Ph.Haslop
“Primero, cada bolsón tiene un ID único que se activa cuando el recuperador lo llena y se cierra cuando se pesa en el centro de acopio (CREA) con balanza conectada. Segundo, la industria recicladora confirma la recepción del material en la plataforma, lo que cierra el circuito físico. Y tercero, entra en juego la figura del ‘Tercero Validante’: una entidad independiente (puede ser una universidad, una certificadora o una cámara sectorial) que audita la integridad del flujo y emite el certificado final con código QR verificable. Sin esas capas, el certificado no se emite”, sumaron.
Qué impacto puede tener en los ingresos de los recuperadores
Uno de los objetivos de Tonelada Justa es que el reconocimiento del origen de los materiales y su trazabilidad contribuyan a mejorar las condiciones económicas de quienes los recuperan.
“Tonelada Justa hace dos cosas que inciden directamente en el ingreso. Primero, le da al recuperador un historial verificable (la ‘Libreta Digital’) de cuánto recuperó y cuánto cobró, lo que le permite demostrar su trayectoria y acceder a mejores condiciones. Segundo, al certificar el origen inclusivo, el material deja de ser ‘material suelto’ y pasa a ser un insumo con trazabilidad, que la industria valora distinto. Además, el concepto de ‘Valor Ético por Tonelada’ establece un precio de referencia que reconoce el costo real de recuperar con trabajo digno”, detallaron Baiguera y Consilvio.

La plataforma también distingue entre las empresas que utilizan el sistema para registrar el destino de sus residuos y aquellas que asumen compromisos vinculados con la compra o el financiamiento de los materiales recuperados.
“Hay dos niveles. Las empresas que se suman como Grandes Generadores o usuarias de trazabilidad pueden usar la plataforma para certificar el destino de sus residuos, pero no tienen obligación de compra. Ahora, las Empresas Productoras que están en el marco de los ‘Compromisos Ambientales’ sí asumen un compromiso concreto: definen una meta de tonelaje por material y financian el fondo del Valor Ético para cubrir la brecha de precio cuando el mercado no sostiene una gestión digna. Es decir, no solo registran: compran o financian la recuperación de esas toneladas certificadas”, informaron.
Cómo se calcula el impacto ambiental del reciclaje
La plataforma también informó una reducción de 30.449 toneladas de dióxido de carbono equivalente (tCO₂e), asociada a las 51.183 toneladas trazadas. Según explicaron sus responsables, el cálculo se basa en la metodología Tonelada Justa, desarrollada junto a la Alianza Internacional de Recicladores, la Red Latinoamericana de Recicladores (Red LACRE) y el Global Methane Hub.
“El cálculo se basa en la huella de carbono evitada: se mide la diferencia entre las emisiones que se habrían generado si ese material terminaba en un relleno sanitario o se producía desde cero (materia prima virgen), versus las emisiones reales del proceso de reciclaje (logística, procesamiento). El resultado neto se expresa en toneladas de CO₂ equivalente. Esta metodología fue adoptada formalmente por el gobierno de Brasil como política pública para medir el aporte climático de los recicladores, y está alineada con las guías del IPCC y el GHG Protocol”, detallaron a Economía Sustentable.
Empresas, cooperativas y financiamiento del sistema
La construcción de la plataforma se hizo entre cooperativas de recuperadores urbanos, empresas y organizaciones de la sociedad civil. La iniciativa se desarrolló en el marco del acompañamiento de la Plataforma Latitud R, junto a sus aliados regionales Coca-Cola Foundation, Nestlé, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y BID Lab.
También participa en el Programa Recuperadores, junto a sus aliados locales Danone, La Serenísima y CCU. La participación empresarial plantea un interrogante sobre el financiamiento del sistema: ¿alcanza con los compromisos voluntarios o hace falta una regulación que obligue a todos los productores a contribuir?
Consultadas sobre la necesidad de una Ley de Envases que incorpore el principio de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), Baiguera y Consilvio consideraron clave su aprobación. La iniciativa lleva más de 20 años sin convertirse en ley. “Hoy el financiamiento del sistema depende de la voluntad de empresas como Danone, Nestlé o CCU, que son nuestras aliadas, pero eso no alcanza para escalar”, sumaron.

Una ley de REP con inclusión social “permitiría que todos los productores que ponen envases en el mercado aporten al sistema de recuperación, no solo los que tienen compromiso voluntario”. “Tonelada Justa está diseñada justamente para eso: para que cuando la ley exista, el Estado y las empresas tengan una herramienta lista para auditar y cumplir con las metas de recuperación y trazabilidad, garantizando que el dinero llegue a las cooperativas y a los recuperadores”, señalaron.
Cabe destacar que el lanzamiento de Tonelada Justa se produce en un contexto de controversia entre el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y los recuperadores urbanos por la gestión de residuos, donde a 20 años de la Ley Basura Cero, en CABA solo cumplió un tercio de la meta de reciclado.
Consultadas sobre la situación del sector, las responsables de la plataforma señalaron: “La situación del sector en CABA es compleja y refleja una tensión histórica por el reconocimiento del trabajo y la gestión de los Centros Verdes. Y Tonelada Justa en ese contexto pone datos donde antes había relatos”.
“Cuando hay una disputa por quién gestiona los residuos o por los contratos, la plataforma muestra con evidencia cuántas toneladas recuperó cada cooperativa, en qué condiciones y qué impacto ambiental generó”, concluyeron.
Tonelada Justa, en números
Según los indicadores publicados por la plataforma, actualizados al 12 de octubre de 2026, Tonelada Justa registra los siguientes resultados acumulados desde el inicio de sus operaciones:
- 51.183 toneladas de materiales trazados
- 30.449 toneladas de CO₂ equivalente evitadas
- 8.128 recuperadores y recuperadoras urbanas registrados
- 3.344 operaciones aprobadas















