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Informe

Prevenir en alerta frente a las olas de calor puede ser rentable, según la OMS

Un informe estima que implementar sistemas de alerta sanitaria frente al calor extremo en 57 países podría evitar cerca de 100.000 muertes anuales.

Termómetro que mida el calor

Las olas de calor representan un riesgo para la salud y anticiparse a sus efectos puede tener un impacto que va más allá de la prevención de enfermedades, en un contexto donde más de 140 científicos pidieron a Organización Mundial de la Salud (OMS) declarar la emergencia climática.

Un informe técnico de la OMS estima que cada dólar invertido en sistemas de alerta sanitaria frente a temperaturas extremas podría generar alrededor de US$836 en beneficios.

El cálculo forma parte del documento Global benefits and costs of prioritized actions on climate change and health, donde se analiza los beneficios económicos y sanitarios de distintas intervenciones vinculadas con el cambio climático y dedica uno de sus capítulos a los sistemas de alerta frente al calor.

Mujer embarazada sentada en un sofá abanicándose por el calor.
Prevenir en alerta frente a las olas de calor puede ser rentable, según la OMS.. Crédito: istockphoto

Según las estimaciones del organismo, ampliar la cobertura de estos sistemas en 57 países permitiría evitar un promedio de casi 100.000 muertes por año durante el período proyectado. La intervención alcanzaría a una población de 1.530 millones de personas, de acuerdo con los datos demográficos utilizados en el estudio.

La relación beneficio-costo estimada es de 836,4. En términos del informe, esto significa que los beneficios monetizados serían más de 836 veces superiores a los costos de implementación y funcionamiento. La OMS calcula que la inversión necesaria rondaría los US$230 millones anuales, mientras que los beneficios económicos alcanzarían un promedio de US$194.280 millones por año.

Cómo funcionan las alertas sanitarias frente al calor

Los sistemas de alerta sanitaria buscan anticipar los episodios de temperaturas extremas y activar respuestas para reducir sus efectos sobre la población, como la mejora del aire que evitó 323.000 muertes, pero crecen los riesgos climáticos. No se trata solamente de pronosticar una ola de calor, sino de vincular la información meteorológica con medidas de prevención y comunicación de riesgos para proteger a las personas expuestas.

La OMS contempla en su análisis los costos de creación o fortalecimiento de los sistemas, su operación y el envío de mensajes de alerta durante los días de calor extremo. La evaluación, sin embargo, considera únicamente el sistema de alerta y no incluye otras acciones adicionales que podrían acompañarlo y elevar los costos.

El estudio también estima los efectos de estas herramientas sobre la mortalidad. Para ello, contempla a los niños menores de cinco años y a los trabajadores al aire libre, dos grupos expuestos a riesgos particulares durante los episodios de calor.

Por qué Argentina no figura en el mapa de alertas de la OM

Uno de los aspectos a tener en cuenta es el alcance geográfico del cálculo. La OMS identificó 57 países que, según la información disponible, no contaban con sistemas de alerta sanitaria frente al calor en 2023. Entre ellos figuran Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, pero no Argentina.

El organismo modeló una ampliación de la cobertura hasta alcanzar al 100% de la población objetivo en 2029, con una implementación que comienza en 2024. Las proyecciones de beneficios y costos se extienden hasta 2075.

Una persona se arroja agua en la cabeza por el calor
Uno de los aspectos a tener en cuenta es el alcance geográfico del cálculo. La OMS identificó 57 países que, según la información disponible, no contaban con sistemas de alerta sanitaria frente al calor en 2023 Crédito: Archivo

La ausencia de Argentina no significa que el país esté libre de riesgos o que no necesite este tipo de herramientas. El informe explica que la selección dependió de los países para los que pudo confirmar, a partir de encuestas y perfiles nacionales, la falta de sistemas de alerta. Por lo tanto, no pudo evaluar a aquellos que no habían informado sobre esta intervención.

Las limitaciones de las estimaciones

La propia OMS advierte que los resultados deben interpretarse con cautela. La evidencia disponible sobre la efectividad de estos sistemas es limitada y proviene, en su mayoría, de estudios realizados en países de ingresos altos. También señala que hacen falta investigaciones de mayor calidad que contemplen otros niveles de ingresos, poblaciones y condiciones climáticas.

Además, el escenario principal del cálculo utiliza proyecciones de días de ola de calor basadas en un escenario de altas emisiones. El organismo reconoce que esta elección podría sobreestimar la cantidad futura de días de calor extremo y, por lo tanto, las muertes que podrían evitarse.

Aun con esas limitaciones, el análisis pone en números el potencial de una herramienta de adaptación que suele quedar en segundo plano frente a las políticas de reducción de emisiones. En un contexto de temperaturas extremas, anticipar el riesgo y comunicarlo a tiempo también puede convertirse en una medida de salud pública.

Fecha de publicación: 05/11, 4:37 pm