Industrias Chirino quedó bajo investigación por desmontes y extracción de arcilla en Mendoza
La Comunidad Huarpe de Lavalle denunció intervenciones en las inmediaciones de Laguna del Rosario. Guardaparques detectaron unos 20 kilómetros de caminos abiertos con maquinaria pesada y canteras de extracción de arcilla dentro del Sitio Ramsar.
La actividad de Industrias Chirino quedó bajo investigación luego de una denuncia presentada por la Comunidad Huarpe de Lavalle por presuntas intervenciones en las inmediaciones de Laguna del Rosario, en Mendoza. A partir de la presentación, guardaparques provinciales realizaron tareas de fiscalización y relevaron distintos sectores afectados.
Según publicó elmedio.com de Mendoza, el informe de inspección detectó la apertura de unos 20 kilómetros de caminos mediante maquinaria pesada y la existencia de canteras utilizadas para la extracción de arcilla.

El relevamiento también consignó la presencia de flora nativa afectada por tareas de movimiento de suelo y sectores donde se acumuló material extraído. En una de las zonas inspeccionadas se identificaron canteras de al menos media hectárea, con montículos de arcilla que alcanzaban aproximadamente cuatro metros de altura.
La denuncia volvió a poner bajo cuestionamiento la actividad de la empresa en un territorio ambientalmente sensible y reactivó los reclamos que comunidades huarpes de San Juan y Mendoza vienen realizando desde hace años.
Denuncian extracción de arcilla en territorio mendocino
Uno de los aspectos señalados por las comunidades es el circuito utilizado para trasladar el material. De acuerdo con el relevamiento y con los planteos formulados por representantes huarpes, maquinaria pesada y camiones batea vinculados a Industrias Chirino ingresarían desde San Juan hacia territorio mendocino para realizar tareas de extracción.
Las comunidades sostienen que la arcilla obtenida en Mendoza sería posteriormente trasladada nuevamente hacia San Juan. Ese mecanismo es señalado por los denunciantes como una forma de eludir los controles y dar apariencia de legalidad al material extraído.
Se trata, no obstante, de uno de los puntos que deberá determinar la investigación en curso, junto con las autorizaciones ambientales, mineras y territoriales que pudieran corresponder a las tareas relevadas.
La preocupación de las comunidades está vinculada además con el impacto que las excavaciones, los desmontes y los movimientos de suelo podrían generar sobre el funcionamiento de un humedal que cumple un papel central para la biodiversidad y para las poblaciones que históricamente habitan la zona.
Lagunas de Guanacache es un humedal protegido internacionalmente
Las Lagunas de Guanacache, también conocidas como Bañados de Guanacache, constituyen uno de los principales sistemas de humedales de la región de Cuyo. El sistema se extiende por sectores de Mendoza, San Juan y San Luis y fue incorporado en 1999 a la lista de humedales de importancia internacional de la Convención Ramsar.
La protección internacional reconoce el valor ecológico del sistema y la necesidad de promover un uso racional de sus recursos. En ese contexto, las intervenciones sobre el suelo, la vegetación y los cursos naturales de agua requieren controles específicos de acuerdo con la normativa vigente.
Las comunidades huarpes advierten que la apertura de caminos, los movimientos de suelo y la extracción de arcilla pueden profundizar el deterioro de un ecosistema que atraviesa desde hace décadas un proceso de degradación y pérdida de agua.
La Ley General del Ambiente N° 25.675 establece principios y presupuestos mínimos para la protección ambiental. La determinación de eventuales infracciones y responsabilidades derivadas de las tareas denunciadas deberá surgir de las actuaciones administrativas y judiciales correspondientes.
El antecedente de Aguas Verdes y el Canal 4
La nueva denuncia tiene un antecedente directo en San Juan. En 2019, integrantes de la comunidad huarpe Aguas Verdes, ubicada en el departamento Sarmiento, denunciaron que las actividades vinculadas con la extracción de greda utilizada por la empresa afectaban el funcionamiento del Canal 4, un cauce relacionado con el aporte de agua hacia las lagunas.

Según los integrantes de la comunidad, la colocación de obstáculos por la empresa sobre el cauce reducía e interrumpía la circulación del agua. Los pobladores denunciaron entonces la progresiva pérdida del humedal, el deterioro de la vegetación y dificultades para sostener la actividad ganadera.
El conflicto llegó a la Justicia y derivó en un acuerdo que contempló una suma de 10 millones de pesos para acciones de remediación. Posteriormente, en abril de 2021, esos fondos fueron destinados a obras de recuperación hídrica a cargo de la Fundación FEISA.
Entre las intervenciones previstas se incluyeron cuatro azudes de tierra y 16 reservorios destinados a la captación de agua de lluvia.
Para la comunidad Aguas Verdes, aquel episodio constituye un antecedente de la situación que actualmente vuelve a plantearse en territorio mendocino. Y sostienen que el conflicto debe analizarse no solamente como un problema ambiental, sino también como una situación que involucra el territorio ancestral y las condiciones de vida de las poblaciones huarpes.















