Encontraron basura humana en el abismo más profundo del océano
Científicos descubrieron un "basurero" submarino a más de 5.000 metros de profundidad en la fosa de Calipso. Mirá el video.
Científicos descubrieron un «basurero» submarino a más de 5.000 metros de profundidad en la fosa de Calipso, el punto más hondo del Mediterráneo. El hallazgo evidencia cómo la contaminación humana alcanza incluso los rincones más inaccesibles del océano.
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A tan solo 60 kilómetros de la costa griega, un equipo internacional de investigadores identifica 167 objetos en el fondo marino, de los cuales 148 son residuos generados por actividades humanas. Plásticos, vidrios, metales y papel forman parte de este depósito sumergido, detectado gracias al submarino tripulado Limiting Factor, capaz de operar a grandes profundidades.
El estudio, publicado en la revista Marine Pollution Bulletin, reúne a científicos de la Universidad de Barcelona (UB) y otras instituciones como el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea y el instituto francés IFREMER.
Un mar de basura humana
El hallazgo confirma que los residuos no solo se acumulan en costas y aguas superficiales, sino que también llegan a los abismos marinos. La fosa de Calipso, ubicada en el mar Jónico dentro de la fosa Helénica, se convierte en un punto crítico de acumulación de basura debido al transporte de desechos por corrientes oceánicas y al vertido directo desde embarcaciones.
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«Parte de los plásticos proviene de la costa, mientras que otros son arrojados directamente desde barcos», explica Miquel Canals, catedrático de la Universidad de Barcelona y coautor del estudio. Además, los residuos más ligeros, como bolsas plásticas, pueden quedar atrapados en el fondo, desintegrándose en microplásticos que amenazan la vida marina.
La alta concentración de desechos en las profundidades del Mediterráneo refuerza la urgencia de abordar la contaminación marina. Según los expertos, este tipo de residuos tarda siglos en degradarse, afectando de manera irreversible los ecosistemas submarinos.