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De la cocina a tu auto: McDonald’s y otras empresas revelan cómo transforman el aceite usado en un nuevo negocio

El reciclaje de aceite en biocombustible es un proceso clave y cada vez más popular entre empresas para evitar que este residuo dañe el ambiente.

El aceite usado, vertido en las cañerías, se mezcla con el detergente convencional y genera una especie de capa que actúa como imán. Esto puede tapar los tubos y generar un gasto extra para su desobstrucción, pero también genera contaminación ambiental

Un solo litro de aceite vegetal usado (el que se utiliza para cocinar) contamina hasta 1.000 litros de agua y es por esto que es tan importante su adecuada disposición final y/o reciclado. 

Lo mismo aplica para los grandes generadores en cantidades industriales, por lo que existen distintas normativas en el país respecto de la disposición adecuada de este residuo, aunque no siempre se cumplan.

En este contexto, es necesario disponer para su reciclado o reciclar el aceite vegetal usado (AVU), ya que no solo beneficia al medio ambiente al evitar que llegue a los ríos, mares y océanos, sino que además puede convertirse en materia prima para la producción de biodiesel, un combustible de origen natural alternativo a los fósiles.

La correcta disposición de aceite cuenta con diferentes actores, comenzando con los grandes generadores como comedores de hoteles, comedores industriales, restaurantes, cafeterías y bares, restaurantes de comida, etc.; los recolectores; las empresas de biodiesel y hasta las compañías que lo utilizan. 

Comienzo del proceso

Con más de 200 locales y 90.000 litros de aceite usados mensualmente, este tema es uno de los principales puntos a trabajar en Arcos Dorados.

“Contamos con un sistema de reciclado adecuado para los volúmenes de aceite que utilizamos. Desde Arcos Dorados, una de nuestras principales prioridades es la correcta disposición de los residuos de nuestros locales”, señalan desde la empresa para Economía Sustentable.

“Sabemos que un aceite que se mantiene limpio puede utilizarse de forma indefinida, lo que a su vez reduce la producción de nuevo aceite”, agregan.

La reutilización del aceite como biodiesel es una de las iniciativas de sostenibilidad que realizan en la compañía: “Somos conscientes del impacto que tenemos desde nuestra cadena de abastecimiento hasta cada local de McDonald’s. Por eso, es primordial contar con un programa integral de sustentabilidad en cada etapa del negocio”. 

La empresa utiliza unos 90.000 litros mensuales en sus más de 200 locales

Con respecto al circuito, detallan que en función de ciertas métricas (color, restos de comida, etc.) se establece el momento en el cual el aceite debe ser cambiado. En ese momento, se vierte el aceite usado en una terrina a la vez que se coloca la grasa de los laterales de la parrilla en otra.

Estas tarrinas son retiradas por un proveedor certificado quien cuenta con todos las normas y regulaciones para manipular este tipo de residuo y darle un tratamiento sustentable. 

“La iniciativa de reciclaje de aceite vegetal usado tiene como fin generar conciencia acerca del impacto negativo que produce su incorrecto descarte”, puntualizan.  

Con respecto a su tratamiento, afirman que el aceite reciclado en biodiesel sirve de materia prima para producir energía, dentro del concepto de economía circular. La misma propone que, luego de haber reutilizado un producto la mayor cantidad de veces posible, no se descarte, sino que se recicle. De ese modo, vuelve al circuito económico en forma de otro producto en lugar de convertirse en un pasivo ambiental.

“El aceite vegetal usado es correctamente descartado y transformado en biodiesel en muchos de los mercados de América Latina. Esto es primordial porque el principal beneficio del correcto reciclaje y recogida del aceite usado es la ayuda al medioambiente”, agregan. 

En 2019, recuperaron más de 6.880.000 litros de aceite usado en todo América Latina, garantizando su correcta disposición o aprovechamiento.

Reciclaje y biocombustible

“En vistas de la enorme problemática ambiental que representa en los centros urbanos y el planeta en general, la disposición errónea del aceite vegetal usado y considerando la amplia experiencia en logística que posee DH-SH nace el Proyecto -convertido en una Unidad de Negocio en sí misma– de recolección de aceite usado”, explica Noelia Cappello, responsable del departamento de Medio Ambienta de DH-SH.

La empresa, de logística y saneamiento, ubicada en Capitán Bermúdez, (Santa fe), comenzó a trabajar la recolección, tratamiento y reciclaje de aceite usado de cocina en los últimos años. 

De esta manera, empezaron concientizando y visitando clientes en la zona de influencia directa de la empresa (cordón industrial de Rosario), para luego ir sumando recolectores en provincias vecinas y resto del país.            

¿Cómo es el proceso? El aceite vegetal usado es recolectado en los distintos puntos de origen (grandes generadores y puntos verdes) y llevado a un centro de almacenamiento transitorio o sede central de DHSH SRL -dependiendo de la zona de influencia del recolector-. 

Una vez allí, es sometido a un proceso físico de separación (filtrado) a fin de extraer materiales sólidos tales como restos de alimentos, rebozado, etc; y luego sometido a decantación para separar el agua que podría estar contenida gracias a su diferencia de densidad.

A partir de allí, el aceite usado puro es almacenado transitoriamente en tanques especialmente destinados para tal fin, desde los cuales luego es bombeado para enviarlo a plantas productoras de biodiesel como materia prima, detalla Capello.

Impacto positivo como biocombustible

  • Ambiental: el más relevante de todos. Por cada litro de aceite que se recupera, se evita la contaminación de 1000 lt de agua mínimamente. Además, se incentiva el uso de biocombustible, el cual tiene la ventaja de capturar -mediante la fotosíntesis en el crecimiento de las plantas que dan origen al aceite- parte de las emisiones que serán generadas por su combustión.
  • Social: nuevas fuentes de empleos verdes; dado por los recolectores, productores de biodiesel y todos los intervinientes en la cadena.
  • Económico: a partir de un residuo como lo es el aceite usado, puede elaborarse otra sustancia de alto valor agregado: el biodiesel.

Como principal desafío la empresa enumera la concientización a la población de todo el país sobre las consecuencias dramáticas de la disposición errónea del aceite, de modo de asegurar su correcta gestión por medio del reciclado.

“Al mismo tiempo, es esencial poder desarrollar redes logísticas que nos permitan abarcar sino todo, la mayoría del territorio argentino”.

Por otro lado, una gran parte del país que no goza del servicio de recolección diferenciada del aceite vegetal usado dado que es una práctica no tradicional, aunque de manera positiva, indican que ha venido desarrollándose en los últimos años. 

En este sentido, mediante la campaña a nivel nacional que lanzaron «Reciclá tu aceite usado», el próximo paso es cubrir la mayor cantidad de provincias posibles; mediante el desarrollo de recolectores locales que puedan hacer un servicio personalizado a cada uno de los puntos de generación. 

Por último, durante el 2019, DH-SH, realizó ensayos mezclando en diferentes proporciones biodiesel recuperado con combustible fósil convencional (gas oil) con el objetivo de implementarlo en toda su flota de camiones. 

Para ello, a partir de la recepción de fondos de tanque de biocombustibles recuperados, se extrae la fracción factible de ser utilizada como biocombustible. Se comenzó con una fracción de 25% bio y 75% gasoil, y luego se escaló a iguales proporciones, es decir 50 y 50. Brindando buenos resultados, ya que no se observaron variaciones en el rendimiento del motor.

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Fecha de publicación: 22/01, 7:59 am