Cinco proyectos escolares argentinos que buscan resolver problemas de sus comunidades
La iniciativa promueve el pensamiento creativo, el trabajo colaborativo y el desarrollo de soluciones tecnológicas para problemáticas sociales y ambientales de las comunidades.
Como todos los años Solve for Tomorrow ya tiene los cinco proyectos educativos finalistas que buscarán un lugar en el podio de la innovación en el país, como lo hicieron con la mochila solar de estudiantes salteños en 2025.
Se trata del programa educativo de Samsung Argentina, que invitó a estudiantes de nivel secundario a desarrollar soluciones innovadoras para desafíos de su entorno, a partir de la aplicación de conocimientos en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática (STEM).

Impulsada por el área de Ciudadanía Corporativa de la empresa, la iniciativa promueve el pensamiento creativo, el trabajo colaborativo y el desarrollo de ideas que puedan generar un impacto positivo en las comunidades.
“En 2026 participaron 818 equipos, que presentaron 522 ideas válidas a través de la plataforma de Solve for Tomorrow. Gracias al trabajo conjunto con docentes, referentes educativos y aliados técnicos como Asociación Conciencia y P-per, se realizaron 53 talleres de Design Thinking en 19 provincias y 29 localidades del país, con la participación de más de 2600 estudiantes y 500 docentes capacitados”, precisaron en un comunicado de prensa.
Cuáles son los cinco proyectos seleccionados
Tras una evaluación exhaustiva, se seleccionaron cinco proyectos que se destacaron por sus propuestas y su potencial para responder a problemáticas de sus comunidades.
Los proyectos finalistas de Solve for Tomorrow 2026 son:
1. Biocalor Escolar – Mendoza, Escuela Ejército Argentino 4-107
La problemática que busca resolver se encuentra en Tunuyán, Mendoza, donde toneladas de residuos agrícolas se queman o se descartan, mientras que escuelas rurales sin gas sufren las bajas temperaturas en las aulas. “Esto genera ausentismo y enfermedades respiratorias, y la quema deteriora la calidad del aire en todo el Valle de Uco”, explicaron los estudiantes de la Escuela Ejército Argentino 4-107.
Como solución, el equipo Biocalor Escolar propuso fabricar pellets ecológicos de alto poder calórico a partir de la biomasa de esos residuos para alimentar calderas escolares. Para eso, diseñó una matriz de prensado con sensores de temperatura y humedad que permiten controlar el secado, además de calcular la eficiencia térmica y el ahorro frente al uso de garrafas o electricidad.
Según contaron, ya fabrican pellets en el taller de la escuela, mediante un prensado que activa la lignina natural sin necesidad de aditivos químicos. También definieron los costos y la escala de producción, y el proyecto tuvo repercusión en medios locales y reconocimiento de la Dirección General de Escuelas (DGE).
2. EducInclusiva IA – San Luis, Escuela Técnica N° 28 “Juan Martín de Pueyrredón”
En muchas escuelas, adaptar los contenidos para estudiantes con discapacidades específicas es una tarea compleja que demanda mucho tiempo a los docentes. Frente a esa problemática, el equipo EducInclusiva IA diseñó una plataforma web con inteligencia artificial que adapta automáticamente textos y actividades. El docente sube un archivo y obtiene versiones con lectura fácil, pictogramas, audio, compatibilidad con lectores de pantalla, navegación por voz y un avatar en lengua de señas.
El equipo ya pasó de una maqueta en Figma a una aplicación funcional e instalable, que fue validada en talleres con docentes y una psicopedagoga. También incorporó notificaciones, alertas al gabinete ante consultas repetidas, paletas de colores para personas con daltonismo y 30 pruebas automáticas aprobadas.
3. Ecodestil – Salta, Colegio Secundario Rural Mediado por TIC N° 5240
En el paraje rural El Retiro, en Pichanal, Salta, el agua disponible presenta un exceso de sodio y otras sales, una condición que afecta a estudiantes, docentes y familias que la necesitan para beber y cocinar. “Un análisis de laboratorio hecho por el equipo descartó arsénico y confirmó que el problema es la salinidad”, señalaron.
Ante este escenario, el equipo Ecodestil diseñó un destilador de bajo costo y fácil de replicar en la comunidad. El dispositivo utiliza una pava para hervir el agua, separar las sales y condensar el vapor, con el objetivo de obtener agua apta para el consumo.
El secretario de Modernización y Servicios Públicos de Salta, Martín Güemes, afirmó que “es muy satisfactorio que Salta vuelva a estar representada entre los cinco equipos destacados del país”. “Este logro demuestra que el talento no tiene código postal y que en nuestras escuelas rurales hay jóvenes con ideas capaces de transformar su realidad”, sumó en un comunicado oficial del Gobierno de Salta.
4. Red Inteligente de Monitoreo de Napas y Prevención de Inundaciones – Buenos Aires, E.E.S.T. N° 2
En la localidad bonaerense de 9 de Julio, la suba de las napas freáticas provoca anegamientos y caminos intransitables en zonas urbanas y rurales. La falta de datos en tiempo real dificulta anticiparse a estos episodios y genera una respuesta reactiva, con consecuencias para los vecinos, Defensa Civil y la economía local.
Para abordar el problema, el equipo de la escuela técnica de Buenos Aires diseñó una red de estaciones autónomas con sensores, microcontroladores ESP32, conexión LoRa y energía solar que miden el nivel de las napas. Los datos alimentan un modelo de inteligencia artificial que busca predecir inundaciones y emitir alertas tempranas. Además, un chatbot ambiental permite acercar esa información a la comunidad.
Durante el desarrollo, los estudiantes descartaron dos diseños iniciales —electrodos que se corroían y un sistema de flotante que requería demasiado mantenimiento— y optaron por el método hidrostático, con una exactitud del 99%, según informaron. También validaron la propuesta mediante una encuesta a la comunidad e incorporaron sus sugerencias a la página web.
5. SISU – App de bienestar escolar – Córdoba, IPEM 159 Aristóbulo del Valle
En Córdoba, estudiantes del IPEM 159 Aristóbulo del Valle identificaron la necesidad de que las escuelas cuenten con herramientas para detectar tempranamente situaciones de estrés, ansiedad y conflictos entre sus alumnos.
Así surgió SISU, una aplicación de bienestar pensada para adolescentes. “Propone un check-in emocional diario y anónimo, transforma las respuestas en estadísticas generales por curso para que la escuela detecte tendencias sin vulnerar la privacidad, y facilita el acceso a orientación y recursos de salud mental”, precisaron.
Hasta el momento, el equipo definió como público objetivo a adolescentes de entre 13 y 17 años, incorporó herramientas de orientación psicológica y estadísticas anónimas para las escuelas, y presentó un prototipo de las pantallas de la aplicación.
Cuándo será la final de Solve for Tomorrow 2026
El próximo 26 de noviembre, los cinco equipos finalistas participarán de un encuentro presencial en la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat, donde presentarán sus proyectos ante un jurado integrado por referentes del ámbito educativo, científico y social. “Durante el encuentro, se evaluarán las propuestas y se definirán los resultados de esta edición”, explicaron desde la compañía.
El jurado estará conformado por Andrea Renzo, creadora de contenido y fundadora de Tecno.Lógicas; Renata Pertossi, doctora en Ciencias Biológicas e investigadora posdoctoral del CONICET; Lucas González, programador y creador de contenido en la cuenta @lucastechnews; Sebastián Mario Civallero, ingeniero industrial y secretario de Ciencia y Técnica de la Universidad de Buenos Aires (UBA); y Candela Nassi, asesora de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación.















