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Innovación

Científicos del CONICET desarrollan un método para recuperar metales valiosos de baterías usadas

El proyecto utiliza cápsulas hechas con biopolímeros para separar litio, níquel y cobalto, entre otros materiales, y permitir su reutilización industrial. Los detalles.

Martín Negri, ganador de la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2026 en la categoría Senior. Foto gentileza investigador.

Un equipo de científicos del CONICET desarrolla un método para reciclar baterías de ion-litio usadas y recuperar metales de alto valor, como litio, níquel, cobalto, manganeso y aluminio, para su reutilización en distintas industrias.

Según informó el CONICET, la investigación ya logró resultados a escala de laboratorio con baterías de teléfonos celulares y ahora busca avanzar hacia las que se utilizan en automóviles.

El proyecto está a cargo de Martín Negri, investigador del CONICET y director del Laboratorio de Materiales Compuestos y Energía (LAMCE), que funciona en el Instituto de Química Física de los Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE, CONICET-UBA). También participan científicos del Laboratorio de Polímeros del Centro de Investigaciones en Hidratos de Carbono (CHIDECAR, CONICET-UBA).

Tiras de electrodos y membranas de baterías de litio, junto a extracciones de cobalto y níquel (líquidos coloreados) recuperados. Las esferas son cápsulas poliméricas de cobalto
Tiras de electrodos y membranas de baterías de litio, junto a extracciones de cobalto y níquel (líquidos coloreados) recuperados. Las esferas son cápsulas poliméricas de cobalto. Crédito: CONICET

En septiembre de 2026, Negri recibió la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2026, en la categoría Senior, por su trabajo en este campo. El reconocimiento, en su décima edición, fue organizado por el CONICET y el Institut français d’Argentine, Embajada de Francia, con el apoyo de TotalEnergies Argentina.

“En un esquema de economía circular, es fundamental, una vez terminada vida útil de las baterías, poder recuperar elementos de alta demanda, que están en condiciones de ser reutilizados en diferentes áreas, como la producción de nuevas baterías o la fabricación de semiconductores, pinturas, vidrios y de diversos elementos que se usan en el campo de la medicina”, señala Negri.

Cómo funciona el método para reciclar baterías

El proceso comienza con la neutralización segura de la carga eléctrica de las baterías descartadas, para evitar explosiones durante su manipulación. Luego, se desarman mediante trituración o desensamblado y se separan sus componentes internos, como electrodos y membranas. A continuación, se aplican tratamientos químicos para obtener líquidos acuosos en los que quedan disueltos los metales que se busca recuperar.

“A estas partes les aplicamos diferentes procesos químicos para finalmente obtener líquidos acuosos donde están disueltos los elementos como el litio, níquel, cobalto”, explica Negri.

El desafío consiste en separar los metales, ya que los líquidos obtenidos contienen mezclas de sales disueltas. Para resolverlo, el equipo desarrolló cápsulas que funcionan como “esponjas inteligentes”, diseñadas para captar sales específicas y facilitar su separación.

“Por lo tanto, el siguiente paso no es solo sacarlos de ese medio, sino separarlos, o sea obtener sales individuales de cada uno, donde lo ideal es que no estén mezcladas ni contaminadas una por otra. En nuestro proyecto logramos que estas sales se incorporen en diferentes cápsulas que funcionan como ‘esponjas inteligentes’, cada una diseñada para captar una determinada sal. Estas cápsulas están hechas de polímeros que provienen de productos naturales (biopolímeros), como celulosa extraída de plantas nativas invasivas sin valor comercial, que son benignos con el medio ambiente”, agrega.

La investigación apunta así a recuperar materias primas que pueden volver a utilizarse en la fabricación de baterías y en sectores como la electrónica, la producción de semiconductores, pinturas, vidrios y materiales cerámicos. En particular, las baterías de ion-litio de celulares y electrodomésticos pueden contener cobalto, un metal cuyo valor como materia prima, según explica Negri, supera al del litio.

El investigador también distingue entre las baterías de ion-litio y las de níquel-metal-hidruro (NMH), utilizadas en automotores. Mientras que las primeras se destacan por su contenido de litio, las segundas contienen níquel y pueden incorporar tierras raras, como lantano y neodimio, con aplicaciones tecnológicas.

El próximo paso es avanzar hacia las baterías de automóviles

Hasta el momento, el equipo probó con éxito la metodología a escala de laboratorio en baterías de litio de teléfonos celulares. El siguiente objetivo es aplicar el procedimiento a baterías de automóviles, para lo cual mantiene conversaciones con el área de sustentabilidad de una empresa automotriz.

Además de recuperar materiales con valor económico, la iniciativa busca reducir el impacto ambiental de las baterías descartadas y evitar que sus metales terminen desechados sin tratamiento. El proyecto también contempla desarrollar acciones conjuntas con recicladores urbanos y promover la transferencia de los conocimientos generados en la investigación.

Fecha de publicación: 20/10, 6:54 pm