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Chubut abre la puerta a la exploración de uranio sobre casi 60.000 hectáreas

La provincia aprobó el estudio ambiental para que Jaguar Uranium avance sobre seis propiedades del proyecto Laguna Salada. El permiso permite realizar estudios geológicos, geoquímicos y geofísicos, pero no habilita la extracción comercial del mineral.

En una semana manchada por la habilitación para ventas de tierras de manera ilimitadas a extranjeros, Chubut autorizó una nueva etapa de exploración de uranio y vanadio en el centro-este de la provincia. La Secretaría de Ambiente aprobó la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) presentada por Jaguar Uranium para el sector La Rosada, dentro del proyecto Laguna Salada.

El permiso alcanza a seis propiedades mineras y una superficie de 59.895,3 hectáreas. Se trata de una extensión equivalente a aproximadamente una cuarta parte de las 230.000 hectáreas que componen Laguna Salada.

Chubut autorizó a Jaguar Uranium a explorar uranio y vanadio sobre casi 60.000 hectáreas del proyecto Laguna Salada

Las áreas incluidas son La Rosada, Horqueta 1, Horqueta 2, Horqueta 3, Horqueta 4 y Horqueta 5. La compañía prevé iniciar los trabajos de campo una vez finalizada la temporada invernal.

La campaña estará orientada a obtener más información sobre la composición geológica del territorio y las características del subsuelo. Entre las actividades previstas aparecen muestreos geoquímicos, cartografía geológica de detalle y relevamientos radiométricos.

También se utilizará tomografía de resistividad eléctrica, una técnica que permite analizar estructuras ubicadas debajo de la superficie. En este caso, el objetivo será identificar posibles antiguos canales fluviales que puedan estar relacionados con la presencia de mineralización.

Exploración de uranio en Chubut y qué trabajos se realizarán

El área de La Rosada ya cuenta con antecedentes de presencia de uranio. La documentación técnica del proyecto registra indicios tanto en sedimentos superficiales como en rocas volcánicas que forman parte del basamento.

También se menciona la presencia de carnotita asociada a fracturas en esas rocas. Los nuevos estudios buscarán determinar si estas manifestaciones tienen continuidad dentro del área y establecer con mayor precisión sus características.

La información obtenida durante esta etapa servirá para definir nuevos objetivos de exploración y determinar si determinados sectores justifican trabajos posteriores.

El permiso habilita estudios geológicos y geofísicos, pero todavía no permite la extracción comercial de uranio

El permiso ambiental no implica, sin embargo, que exista una mina aprobada ni que Jaguar Uranium pueda comenzar a extraer uranio. La autorización se limita a las tareas de exploración contempladas en la EIA.

Además, la empresa no declara actualmente recursos minerales ni reservas para el área. Por lo tanto, el proyecto continúa en una fase destinada a reunir información sobre el potencial geológico del territorio.

Laguna Salada amplía su superficie de exploración

La nueva autorización se suma a otra obtenida por Jaguar Uranium en marzo para el sector Guanaco, ubicado aproximadamente 45 kilómetros al suroeste de La Rosada. Allí la compañía también comenzó a desarrollar trabajos para obtener información sobre las características geológicas del área.

Con ambos permisos, una superficie cada vez mayor de Laguna Salada cuenta con autorización ambiental para realizar actividades de exploración. La estrategia consiste en avanzar progresivamente sobre diferentes sectores mediante estudios de superficie y métodos geofísicos antes de definir posibles campañas posteriores.

El proyecto adquiere relevancia dentro de una provincia donde la actividad minera mantiene un debate abierto en torno al aprovechamiento de los recursos naturales y los controles ambientales. En el caso de La Rosada, la autorización vigente establece por ahora un límite concreto: generación de información y exploración del subsuelo, sin habilitación para una explotación comercial.

La diferencia es relevante porque la aprobación de una EIA para explorar no equivale a la autorización de una mina. Cualquier eventual avance hacia una etapa de explotación requeriría nuevas evaluaciones, permisos y el cumplimiento de las condiciones que establezca la normativa vigente.

Fecha de publicación: 01/10, 10:29 am