Ajuste salvaje en Parques Nacionales: el Gobierno recortó más de $2.500 millones en áreas protegidas
A través de una decisión administrativa, el Gobierno nacional formalizó una reducción de $2.557 millones en el presupuesto de la Administración de Parques Nacionales (APN). El ajuste impacta directamente en el funcionamiento, combustible y patrullajes de 46 áreas protegidas, comprometiendo la preservación de ecosistemas clave y las tareas de prevención de incendios.
El sistema de protección ambiental más importante de la Argentina ha sufrido un recorte histórico. Mediante una norma firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, se oficializó una quita de más de 2.500 millones de pesos destinados a programas de conservación. Esta medida afecta la logística básica de las reservas y monumentos naturales, dejando a los guardaparques con menos recursos para patrullajes, combustible y mantenimiento.
Detalle de las áreas y montos afectados
Según el desglose de las planillas anexas publicadas en el Boletín Oficial, el desfinanciamiento golpea con fuerza a los parques más emblemáticos del país. En la región patagónica, el Parque Nacional Nahuel Huapi sufre una quita de $190.822.240, seguido por el Parque Nacional Lanín con un recorte de $156.945.103 y el Parque Nacional Los Glaciares con $77.422.510.

Otras áreas de gran valor ecológico también registran reducciones significativas:
- Los Alerces: –$70.291.525
- Iguazú: –$41.715.920
- Tierra del Fuego: –$37.511.166
- Región Norte: Recortes en Calilegua, Baritú, El Rey, Los Cardones y El Impenetrable.
- Región Centro: Reducciones para Quebrada del Condorito, Ansenuza, Talampaya y Sierra de las Quijadas.
- Litoral y Buenos Aires: Afectación en Iberá, El Palmar, Islas de Santa Fe, y los parques bonaerenses Campos del Tuyú y Ciervo de los Pantanos.
Infraestructura y combate del fuego en riesgo
Este reordenamiento presupuestario no solo afecta la administración diaria, sino que también impacta en partidas vinculadas a la infraestructura ecoturística y, fundamentalmente, en las obras de prevención y combate del fuego. Al desfinanciar estas áreas, se compromete la capacidad de respuesta ante incendios forestales, una de las mayores amenazas para la biodiversidad en el actual contexto de crisis climática.

La falta de fondos para mantenimiento operativo complica la gestión ambiental de territorios que ya enfrentan presiones por la caza furtiva y el avance de especies exóticas. Organizaciones del sector advierten que desproteger estas áreas no solo afecta al ecosistema, sino que pone en riesgo los compromisos internacionales de preservación que Argentina ha firmado, debilitando la presencia del Estado en zonas estratégicas del país.















