El lugar donde el Grupo Eurnekian proyecta un aeropuerto y que genera preocupación ambiental
El proyecto se ubicaría entre las lagunas Garzón y de Rocha, en una zona de humedales, dunas y bosques costeros que alberga cientos de especies y una comunidad dedicada a la pesca artesanal.
El lugar elegido por el Grupo Eurnekian para proyectar un nuevo aeropuerto internacional en Rocha, Uruguay está rodeado de ambientes naturales de alto valor ecológico. El proyecto se ubicaría entre las lagunas Garzón y de Rocha, en una zona donde conviven humedales, dunas, pastizales y bosques costeros.

La ubicación es uno de los principales puntos de discusión alrededor de la iniciativa. Investigadores del Centro Universitario Regional del Este (CURE) y 55 organizaciones ambientales, sociales y vecinales cuestionaron el emplazamiento y señalaron la importancia de analizar los posibles efectos sobre un territorio que conecta distintos ambientes y concentra una gran diversidad de especies.
Más de 220 especies de aves en peligro
Laguna de Rocha alberga más de 220 especies de aves residentes y migratorias. Entre ellas se encuentran cisnes de cuello negro, flamencos, garzas, chorlos, gaviotas y gaviotines.
En Laguna Garzón también se combinan distintos ambientes, entre ellos la laguna, dunas, pastizales y bosques costeros. En este sector fueron identificadas especies como la gaviota cangrejera, el playerito canela, el flamenco austral, el chorlo pampa y el playerito de rabadilla blanca.

La zona también es hábitat de ñandúes, carpinchos y lobitos de río, además de distintas especies de reptiles y anfibios.
Uno de los puntos señalados por investigadores del CURE es que estos ambientes no funcionan como espacios aislados. Las aves se desplazan entre distintos sectores para alimentarse, descansar y reproducirse, por lo que los posibles efectos de la actividad aeroportuaria podrían extenderse más allá del terreno donde se construyan las instalaciones.
Una zona donde también hay pesca artesanal
La biodiversidad no es el único elemento que caracteriza al área. En Laguna de Rocha existe una comunidad vinculada a la pesca artesanal, que depende de recursos como camarones, cangrejos y peces.
Por eso, el territorio concentra distintos usos: conservación de ambientes naturales, actividades productivas, turismo y desarrollos inmobiliarios.
El sitio previsto para el aeropuerto se encuentra además frente a Las Garzas, un desarrollo inmobiliario asociado al empresario argentino Eduardo Costantini. A pocos kilómetros está el puente circular sobre Laguna Garzón, inaugurado en 2015 y diseñado por el arquitecto Rafael Viñoly, que conecta los departamentos de Maldonado y Rocha.
Un aeropuerto entre dos lagunas
El proyecto contempla una pista de entre 1.350 y 1.600 metros, una terminal destinada principalmente a aeronaves pequeñas y medianas, hangares, estacionamientos y otras instalaciones.
El predio elegido comprende unas 209 hectáreas. La Intendencia de Rocha inició además un procedimiento para modificar la clasificación de esos terrenos, un proceso independiente de la evaluación ambiental del proyecto.

En este último punto también surgieron cuestionamientos. El Ministerio de Ambiente clasificó la iniciativa en la categoría C, por lo que deberá presentar un estudio de impacto ambiental completo.
Las organizaciones y especialistas que cuestionan la ubicación plantean que el análisis no debería limitarse al área ocupada por las instalaciones, sino contemplar también los efectos sobre los ambientes cercanos, la fauna, las actividades existentes y el paisaje.
Así, el debate sobre el nuevo aeropuerto no se centra solamente en dónde se construiría una pista, sino en qué puede ocurrir con el entorno natural y social que ya existe alrededor de ella.















