El apagón masivo del AMBA deja dudas sobre una falla que el Gobierno atribuye a un gas contaminado y Edenor todavía investiga
La investigación oficial apunta a una falla en el interruptor L46 de la subestación Malaver, que habría provocado una reacción en cadena y dejado sin electricidad a casi 600.000 usuarios.
La investigación por el apagón masivo que afectó al Área Metropolitana de Buenos Aires apunta a una falla en una instalación de alta tensión de Edenor. Según la Secretaría de Energía, el origen habría estado en el gas hexafluoruro de azufre (SF6) utilizado dentro de uno de los interruptores de la subestación Malaver, en el partido bonaerense de San Martín.
El episodio dejó sin electricidad a más de 500.000 usuarios de Edenor y cerca de 80.000 de Edesur. La falla original se produjo durante la noche del sábado y generó interrupciones en distintos barrios del norte de la Ciudad de Buenos Aires y localidades del norte y oeste del conurbano.

De acuerdo con fuentes de la Secretaría de Energía citadas por Clarín, el desperfecto se produjo específicamente en el interruptor L46. El equipo utiliza SF6 como aislante y, según la versión oficial, el gas se encontraba contaminado.
“La falla se originó en un gas que llevan los interruptores. Se encontraba contaminado el gas SF6 del interruptor L46 y eso causó fallas en cadena en todo el sistema”, indicaron desde la Secretaría de Energía.
La contaminación del gas será uno de los puntos centrales que deberá determinar la investigación técnica, especialmente para establecer cuándo se produjo y si podía haber sido detectada durante las tareas de mantenimiento.
Qué pasó con el interruptor de Edenor durante el apagón
Edenor sostiene que la falla se produjo en una instalación de 220 kV de la subestación Malaver. Según explicó la empresa, durante una maniobra uno de los componentes del interruptor no completó correctamente su recorrido y quedó en una posición intermedia.
“Esta situación provocó una descarga eléctrica en el interior del equipo y derivó en la interrupción del servicio. El interruptor afectado, fabricado por ABB e instalado en 2012, había sido inspeccionado en tiempo y forma, de acuerdo con las normas y procedimientos correspondientes”, indicó la compañía.
La explicación de Edenor no atribuye oficialmente la falla a una eventual contaminación del SF6. La distribuidora se limitó a señalar que “fue una falla en 220 kV en la subestación Malaver”.
La diferencia entre ambas versiones será uno de los puntos que deberá resolver el expediente. Mientras la Secretaría de Energía señala al gas contaminado como origen del problema, la empresa describe una avería en uno de los componentes del interruptor.
El SF6 es utilizado en equipos eléctricos de alta tensión debido a sus propiedades aislantes. Por eso, determinar el estado del gas dentro del interruptor L46 será relevante para reconstruir qué ocurrió durante la maniobra que desencadenó el apagón.
El Enrege investigará si hubo fallas de mantenimiento
El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrege) continúa con la investigación para reconstruir la secuencia de fallas y establecer eventuales responsabilidades.
El organismo trabaja con directores y técnicos propios, además de especialistas de las empresas involucradas. El informe técnico deberá establecer por qué se produjo la falla, cuál fue el estado del interruptor y si existieron problemas vinculados con su mantenimiento.
Uno de los interrogantes centrales será determinar si la contaminación del SF6 podía haber sido detectada antes del episodio y si existían controles o revisiones pendientes sobre el equipo.
El directorio del Enrege tiene previsto recibir el informe técnico el lunes 28 de septiembre a las 11, durante una reunión abierta. A partir de ese análisis, el organismo deberá evaluar si corresponde iniciar un procedimiento sancionatorio contra la distribuidora.

Edenor abastece a unos nueve millones de habitantes en 20 municipios del noroeste del Gran Buenos Aires y en el sector noroeste de la Ciudad de Buenos Aires, dentro de un área de 4.637 kilómetros cuadrados.
La investigación ocurre además mientras la empresa amplía su presencia en el sector energético. El grupo controlado por José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti adquirió recientemente a YPF el control de Metrogas, la principal distribuidora de gas del país. Filiberti también integra uno de los grupos interesados en la privatización de AySA.















