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Un humedal clave de Buenos Aires podría perder el 30% de su superficie protegida

Organizaciones ambientales advierten que un artículo incorporado a una ley bonaerense podría perjudicar la reserva de Esteban Echeverría. También denuncian rellenos sobre unas 64 hectáreas y anticipan posibles acciones legales.

paisaje de una laguna

Un nuevo conflicto ambiental crece en la provincia de Buenos Aires por el futuro de la Reserva Natural Integral y Mixta Laguna de Rocha, uno de los principales humedales de la Cuenca Matanza-Riachuelo.

Organizaciones que trabajan desde hace años por su protección cuestionan una modificación legislativa que, según advierten, podría reducir cerca de un 30% la superficie actualmente protegida.

El reclamo apunta al artículo 112 de la Ley provincial 15.557, aprobada a fines de noviembre de 2025. La disposición fue incorporada dentro de una norma presupuestaria y modificó la Ley 14.488, que había creado la reserva provincial.

Qué dice la modificación

El artículo cuestionado no establece de manera expresa que deba eliminarse un porcentaje determinado de la reserva. Lo que hace es incorporar dos nuevas disposiciones a la Ley 14.488.

Una de ellas autoriza al Poder Ejecutivo bonaerense, a través de la autoridad competente, a “precisar la delimitación” de la Reserva Natural Provincial Laguna de Rocha mediante un mapa oficial. También contempla dividir el territorio en una zona intangible, una zona de amortiguación y una zona experimental.

(Crédito: @laguna_de_rocha)

Para el Colectivo Ecológico Unidos por Laguna de Rocha, la nueva delimitación podría dejar fuera de la protección cerca del 30% de la superficie que hasta ahora integraba el área protegida.

La organización también cuestiona el procedimiento mediante el cual se introdujo la modificación. Según reconstruyeron los ambientalistas, el expediente ingresó a la Legislatura bonaerense el 25 de noviembre de 2025 y el presupuesto fue sancionado al día siguiente.

Por qué es importante Laguna de Rocha

La discusión sobre los límites de la reserva excede la conservación de un espacio natural. Laguna de Rocha forma parte de un sistema de humedales que cumple un papel clave en la regulación hídrica de una de las zonas más densamente pobladas del país.

Durante períodos de lluvias intensas, los humedales funcionan como una especie de “esponja”: almacenan y absorben parte del excedente de agua y ayudan a reducir el impacto de las inundaciones.

Pastizales, bosques, lagunas y sectores que se inundan temporalmente forman parte de un mismo sistema. Por eso, las organizaciones advierten que proteger solamente las áreas que permanecen permanentemente cubiertas por agua no garantiza la conservación del funcionamiento ecológico del humedal.

Además de regular el agua, Laguna de Rocha contribuye a conservar biodiversidad, capturar carbono, moderar temperaturas y depurar parte del agua de la Cuenca Matanza-Riachuelo.

La denuncia por intereses inmobiliarios

El Colectivo Unidos por Laguna de Rocha sostiene que una eventual reducción del área protegida podría beneficiar a grandes propietarios de terrenos ubicados dentro o en las inmediaciones de la reserva.

Según argumentan, perder la categoría de protección podría modificar el valor y las posibilidades de utilización de determinados terrenos y eventualmente facilitar desarrollos que actualmente encuentran restricciones.

Se trata de una denuncia realizada por las organizaciones ambientales y no implica, por sí misma, la existencia de imputaciones judiciales contra propietarios por esta modificación.

El conflicto se produce, además, en un territorio que históricamente estuvo sometido a presiones urbanísticas y donde en los últimos años se registraron distintas iniciativas para modificar los límites del humedal o utilizar sectores del área para emprendimientos inmobiliarios y deportivos.

Denuncian rellenos sobre 64 hectáreas

En paralelo con el cuestionamiento a la reforma legislativa, las organizaciones denunciaron movimientos de suelo y rellenos sobre aproximadamente 64 hectáreas en el sector del barrio 9 de Enero.

Los rellenos pueden modificar el funcionamiento hidrológico de un humedal. Al elevar sectores bajos, se reduce su capacidad de almacenar agua y el excedente puede desplazarse hacia otras zonas de la cuenca.

Para los ambientalistas, la combinación de una eventual reducción de los límites legales y el avance de los rellenos representa una amenaza para la integridad del ecosistema.

El principio de no regresión ambiental

El conflicto también plantea una discusión jurídica. Las organizaciones sostienen que una reducción del nivel de protección alcanzado por la reserva podría entrar en tensión con los principios de progresividad y no regresión ambiental.

La Ley General del Ambiente 25.675 establece el principio de progresividad como uno de los criterios que deben orientar la política ambiental argentina. A su vez, el Acuerdo de Escazú, vigente en el país, incorpora los principios de no regresión y progresividad, junto con los principios preventivo y precautorio.

De todos modos, determinar si una eventual nueva delimitación vulnera efectivamente esos principios corresponderá a las autoridades administrativas o judiciales competentes.

Fecha de publicación: 12/08, 5:26 pm