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Salud

Las apuestas online avanzan entre los jóvenes y crece la preocupación por la ludopatía digital

El acceso desde el celular, la publicidad de influencers y la falta de regulación alimentan un fenómeno que ya es considerado un problema de salud pública.

La ludopatía digital se consolida como una de las principales preocupaciones vinculadas a la salud mental de adolescentes y jóvenes en Argentina. El crecimiento de las apuestas online, impulsado por la masificación de los teléfonos celulares y la fuerte presencia publicitaria enredes sociales y eventos deportivos, encendió las alarmas entre especialistas, organizaciones sociales y referentes religiosos.

Diversos relevamientos realizados por Unicef y la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires muestran que el consumo problemático de apuestas se concentra principalmente en menores de 34 años y en sectores socioeconómicos más vulnerables. Además, advierten que muchos jóvenes comienzan a vincularse con las plataformas de juego desde los 11 o 12 años.

Las apuestas online avanzan entre adolescentes y jóvenes argentinos, impulsadas por el uso del celular y la publicidad en redes y el deporte, generando preocupación por el aumento de la ludopatía digital

El fenómeno también modificó la relación de los adolescentes con el deporte. Especialistas sostienen que la lógica de las apuestas transformó la manera de seguir los partidos de fútbol, donde el interés ya no se centra únicamente en el resultado deportivo, sino en variables específicas como tarjetas amarillas, córners o penales que pueden generar ganancias rápidas.

En este contexto, el debate político sobre la regulación de las plataformas de apuestas continúa sin avances significativos. Aunque la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley con mayores restricciones y controles, la iniciativa permanece frenada en el Senado.

Qué es la ludopatía y por qué las apuestas online preocupan a los especialistas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce a la ludopatía como un trastorno adictivo caracterizado por la incapacidad de controlar el impulso de jugar o apostar, pese a las consecuencias negativas que ello genera.

A diferencia de otras adicciones, se trata de una enfermedad sin sustancia, pero con un fuerte impacto sobre la salud mental, la economía y los vínculos familiares de quienes la padecen.

Con la expansión de los casinos virtuales y las aplicaciones móviles, el acceso al juego se volvió prácticamente inmediato. Esta situación favoreció una drástica reducción de la edad de inicio y aumentó la exposición de menores de edad a prácticas de riesgo.

Especialistas reclaman mayores regulaciones y políticas de prevención ante una problemática que ya es considerada un creciente desafío para la salud mental y el entorno familiar

Los especialistas advierten además que un solo jugador con problemas de adicción puede afectar seriamente la estabilidad emocional y económica de varias personas de su entorno cercano.

Entre las señales de alerta más frecuentes aparecen los problemas económicos, como la necesidad de pedir dinero prestado o la aparición de deudas injustificadas; el aislamiento social y la pérdida de interés por actividades habituales; los cambios de humor, la ansiedad y el insomnio; la obsesión por recuperar el dinero perdido y el ocultamiento del tiempo y los recursos destinados al juego.

El debate sobre la regulación de las apuestas y el impacto en la salud mental

El crecimiento de la ludopatía digital también abrió un fuerte debate sobre la responsabilidad de las plataformas y la necesidad de implementar mayores controles.

La Cámara de Diputados dio media sanción a un proyecto que propone restricciones a la publicidad, controles biométricos para verificar la edad de los usuarios y la prohibición de bonos de bienvenida que incentivan el ingreso de nuevos apostadores. Sin embargo, la iniciativa continúa sin tratamiento en el Senado.

Mientras tanto, especialistas cuestionan que el enfoque oficial se concentre principalmente en combatir el juego ilegal y en la recaudación, dejando en un segundo plano la dimensión sanitaria del problema.

A nivel internacional, algunos países ya avanzaron en regulaciones más estrictas. España, por ejemplo, exige advertencias sanitarias similares a las que se aplican sobre los productos de tabaco, mientras que en Brasil se discuten proyectos para prohibir directamente los casinos digitales debido a su impacto sobre el endeudamiento de las familias.

Frente a este escenario, profesionales de la salud insisten en que la ludopatía debe ser abordada como una enfermedad y no como un simple problema de conducta o falta de voluntad.

El tratamiento suele incluir terapias psicológicas, especialmente enfoques cognitivo-conductuales, grupos de apoyo y, en algunos casos, intervención farmacológica para tratar trastornos asociados, como la ansiedad o la depresión.

A medida que las apuestas online continúan expandiéndose entre adolescentes y jóvenes, crece también el reclamo para que el Estado avance con políticas de prevención, educación y regulación que permitan contener una problemática que ya muestra consecuencias cada vez más visibles en la salud mental y en la vida cotidiana de miles de familias argentinas.

Fecha de publicación: 13/07, 11:23 am