ARCA remata 840 paneles solares y abre una oportunidad de negocio en pleno boom de energías renovables
La Aduana puso en venta un importante lote de paneles fotovoltaicos. Cuánto sale cada uno y cómo participar.
La transición energética ya no es un fenómeno reservado a los grandes parques eólicos o solares. Cada vez más industrias, productores agropecuarios, comercios y desarrolladores inmobiliarios incorporan energías renovables para reducir costos, mejorar su eficiencia y disminuir su huella ambiental.
En ese contexto, una disposición publicada en el Boletín Oficial de este martes 23 de junio abrió una oportunidad poco habitual para un sector que no deja de crecer.

Según la norma, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), a través de la Dirección Aduana de Buenos Aires, autorizó la subasta pública electrónica de un lote de paneles solares que permanecía almacenado en depósitos fiscales bajo condición de rezago.
La medida fue formalizada mediante la Disposición 339/2026 y contempla la venta de equipamiento fotovoltaico con una base total de $22.424.850.
Aunque se trata de un procedimiento administrativo, la operación despierta interés porque involucra una tecnología que gana cada vez más protagonismo en la matriz energética argentina.
La energía solar gana terreno en Argentina
De hecho, la energía solar atraviesa uno de los momentos más dinámicos de su historia en el país.
La combinación de menores costos tecnológicos, mayores exigencias ambientales, necesidad de reducir gastos operativos y avances regulatorios impulsó un crecimiento sostenido de los proyectos fotovoltaicos durante los últimos años.

En este sentido, la Ley de Generación Distribuida permitió que hogares, empresas e industrias puedan producir parte de la electricidad que consumen e incluso inyectar excedentes a la red en aquellas jurisdicciones adheridas al régimen.
A partir de ese marco comenzaron a multiplicarse las instalaciones en techos industriales, centros logísticos, supermercados, estaciones de servicio, establecimientos rurales y desarrollos inmobiliarios.
La tendencia también se observa en el agro, donde los sistemas solares son utilizados para bombeo de agua, riego, electrificación rural y abastecimiento energético de establecimientos alejados de los centros urbanos.
Según especialistas del sector, la energía solar se convirtió en una de las inversiones más atractivas para empresas que buscan reducir su dependencia de la red eléctrica tradicional y mejorar la previsibilidad de sus costos energéticos.
Nuevo equipamiento renovable en el mercado
La disposición firmada por la Aduana autoriza la venta de “840 paneles solares” almacenados en depósitos ubicados en Dock Sud, partido bonaerense de Avellaneda.
La resolución establece que los equipos serán comercializados mediante una “subasta pública electrónica” administrada por el Banco Ciudad.
Según surge del texto oficial, la Secretaría General de la Presidencia informó previamente que los bienes involucrados “no resultan de utilidad para organismos del Estado Nacional”, requisito indispensable para habilitar su venta al sector privado.

La mercadería será comercializada “en el estado en que se encuentra y exhibe”, tal como aclara la disposición. La norma no especifica la marca, el fabricante, la potencia ni las características técnicas de los equipos, factores que podrían incidir en el valor final que alcance el lote durante la puja.
Paneles cada vez más buscados
La tecnología fotovoltaica permite transformar la radiación solar en energía eléctrica sin generar emisiones durante su funcionamiento. Su principal atractivo radica en la posibilidad de reducir el consumo proveniente de la red y disminuir costos operativos en actividades intensivas en energía.
Actualmente los paneles solares son utilizados por:
- Industrias manufactureras.
- Centros logísticos.
- Supermercados y cadenas comerciales.
- Productores agropecuarios.
- Cooperativas eléctricas.
- Desarrollos inmobiliarios.
- Hoteles y emprendimientos turísticos.
- Viviendas particulares.
En este sentido, la baja sostenida en los costos internacionales de fabricación permitió que esta tecnología se volviera más accesible y aceleró su adopción en numerosos sectores productivos.
Cómo participar
El remate será realizado por el Banco Ciudad mediante su plataforma electrónica de subastas.
Los interesados deberán registrarse previamente y cumplir con las condiciones establecidas para participar de la puja.
En el sitio oficial se publicarán la fecha del remate, fotografías de la mercadería, requisitos de participación, garantías exigidas y procedimientos para el retiro de los bienes adjudicados.
La modalidad online permite participar desde cualquier punto del país y amplía el universo de potenciales compradores.
Empresas instaladoras, desarrolladores de proyectos renovables, cooperativas eléctricas, industrias y productores agropecuarios aparecen entre los principales candidatos a disputar el lote.
Del rezago a la transición energética
La decisión de ARCA forma parte de los mecanismos previstos por el Código Aduanero para disponer de mercaderías que permanecen durante largos períodos en depósitos fiscales sin que sus propietarios regularicen su situación.
Una vez agotadas las instancias legales y administrativas, esos bienes pueden ser donados a organismos públicos o vendidos mediante subastas abiertas.
El objetivo es liberar espacio operativo, reducir costos de almacenamiento y recuperar valor económico para el Estado. Sin embargo, en esta ocasión la operación adquiere una dimensión adicional.

Los paneles solares que durante años permanecieron inmovilizados en depósitos fiscales vuelven al mercado en un momento en que las energías renovables se consolidan como una herramienta clave para mejorar la competitividad de empresas y productores.
En un país que busca diversificar su matriz energética y avanzar hacia esquemas más sustentables, la subasta aparece como mucho más que una venta de mercadería aduanera. Se trata de una oportunidad de negocio que conecta directamente con una de las transformaciones económicas y ambientales más importantes de la próxima década: la expansión de la energía solar.
Subasta única del ARCA
Las subastas de mercaderías en rezago forman parte de una política que la Aduana viene desarrollando desde hace años junto al Banco Ciudad para liberar espacio en depósitos fiscales y recuperar recursos para el Estado.
El sistema funciona de manera electrónica desde 2016 y permite comercializar bienes abandonados, decomisados o cuya situación aduanera nunca fue regularizada.
Solo durante los primeros meses de este 2026, ARCA realizó remates de productos textiles, hilados, alfombras, mantas, rollos de caño de cobre, placas de madera, celulares y piedras semipreciosas, entre otras mercaderías.

La recaudación acumulada por estas operaciones superó los $90 millones al cierre de abril y continuó creciendo durante el resto del año.
Sin embargo, la subasta de paneles solares presenta una particularidad. A diferencia de otros remates centrados en bienes de consumo o insumos industriales tradicionales, esta operación involucra equipamiento directamente asociado a la transición energética y al desarrollo de fuentes renovables.
Por ese motivo, en el sector consideran que la puja podría atraer a un universo diferente de compradores, integrado por instaladores especializados, empresas de servicios energéticos, cooperativas eléctricas, desarrolladores de proyectos fotovoltaicos y productores agropecuarios interesados en generar parte de su propia electricidad.
En otras palabras, mientras las subastas aduaneras suelen ser vistas como una herramienta para monetizar mercaderías inmovilizadas, en este caso también pueden convertirse en un mecanismo indirecto para que equipamiento vinculado a la energía solar vuelva a incorporarse al circuito productivo.
Esa característica convierte al remate en uno de los más singulares realizados por la Aduana en los últimos años.















