Peligro en el Mar Argentino: alertan que 3 megaproyectos de YPF amenazan el futuro de la ballena franca austral
Tres megaproyectos de combustibles fósiles ponen en riesgo la vida de especies como la ballena franca austral, delfines, lobos marinos y pingüinos. Estudios científicos demuestran un 99,9% de posibilidad de derrame. Una ley que se modificó para dejar de proteger el Golfo a pedido de YPF.
Cada año, las aguas de la Patagonia argentina se convierten en escenario de una de las postales naturales más emblemáticas del país: la ballena franca austral nadando junto a sus crías frente a Península Valdés. En ese mismo ecosistema, habitan delfines, pingüinos de Magallanes, lobos marinos, caballitos de mar y cientos de especies migratorias que encuentran refugio en el Golfo San Matías y las costas de Chubut y Río Negro. Sus aguas calmas y ricas en nutrientes también sostienen economías regionales basadas en la pesca artesanal y el turismo de naturaleza.
Pero todo eso parece no importarle a YPF, Pan American Energy y otros socios internacionales, que avanzan con tres megaproyectos de exportación de petróleo y gas natural licuado (GNL). Organizaciones ambientales advierten que el Golfo San Matías, uno de los ecosistemas marinos más importantes y relativamente intactos del país, podría transformarse en una zona industrial atravesada por puertos petroleros, derrames, buques e infraestructura energética.
El caso del Golfo San Matías es particularmente sensible. Durante casi 30 años estuvo protegido por la Ley 3308, una norma que prohibía la actividad hidrocarburífera en sus aguas. Sin embargo, en 2022, esa protección fue modificada de madrugada en la Legislatura de Río Negro, a pedido YPF y en medio de fuertes cuestionamientos de organizaciones sociales y comunidades costeras, que denunciaron que el cambio se realizó sin debate público y a espaldas de la sociedad.

¿Cuáles son los tres megaproyectos?
1. Vaca Muerta Oil Sur: Oleoducto de 437 km liderado por YPF y socios internacionales que transportaría hasta 700.000 barriles de crudo por día desde Neuquén hasta Punta Colorada, donde se planea una terminal de exportación en el Golfo.
2. Southern Energy – Buques FLNG: Dos buques de licuefacción flotante (FLNG) a 35 km de la costa de Las Grutas. El primero (Hilli Episeyo) llegaría en 2027 con capacidad de 2,45 millones de toneladas de GNL por año; el segundo (MKII) empujaría la producción por encima de 5 millones de toneladas anuales. Ambos abastecidos por un gasoducto de 600 km desde Vaca Muerta.
3. Argentina LNG: Hasta 6 buques FLNG adicionales en la próxima década, lo que convertiría al Golfo San Matías en uno de los mayores hubs de exportación de GNL del Hemisferio Sur.
¿Cuáles son sus riesgos?
Ariel Slipak detalla a Economía Sustentable que «esta clase de proyectos representan violencia para con la naturaleza. Si uno compara la ruta de los barcos de gran porte -que van a transitar hasta el puerto del proyecto Vaca Muerta Oil Sur- con el mapa de la trayectoria de las ballenas, esas áreas están superpuestas con un importante riesgo de derrames y microderrames. Simulaciones hechas con rigurosidad muestran un riesgo de 99,9%».
Desde FARN, Programas de Conservación Instituto de Conservación de Ballenas, la Multisectorial Golfo San Matias y la Red De Comunidades Costeras establecen grandes focos de afectación:
Fauna marina y biodiversidad: El modelado de trayectoria de derrames realizado con el sistema Operational Modeling Environmen GNOME de la NOAA muestra que incluso derrames moderados se dispersarían rápidamente por todo el golfo semi-cerrado y persistirían durante períodos extendidos.
El mayor tráfico de buques elevaría el riesgo de colisiones y generaría perturbaciones acústicas que interfieren con la comunicación de las ballenas, especialmente madres y crías. Los buques FLNG descargarán además entre 53.000 y 70.000 m³ por hora de agua hipersalina a temperaturas de hasta 10°C por encima del ambiente marino.
Clima y emisiones de metano: los proyectos de licuefacción de gas implican un aumento de la temperatura del agua y aumentar su salinidad. Las distintas fases del proyecto Argentina LNG generarán un total de 26.444 ktCO₂e hasta 2030. El 54% de esas emisiones corresponde a metano fugitivo y el 45% a CO₂ por combustión. Las operaciones offshore dificultan especialmente la detección de fugas durante la compresión, el almacenamiento y la transferencia.

Economía local y comunidades: las pesquerías artesanales y el turismo columna vertebral de la economía costera, son altamente sensibles a cambios en la calidad del agua, el nivel de ruido y la abundancia de especies. La expansión fósil puede reducir stocks pesqueros, desplazar mamíferos marinos que atraen visitantes y depreciar las capturas locales.
La derogación de una ley a pedido de YPF
Para lograr estos proyectos, en 2022, se tuvo que modificar la Ley 3308, que durante casi 30 años protegió al Golfo de cualquier tipo de actividad hidrocarburifera.
«A medida que se van cumpliendo la metas que solicita el FMI es absolutamente necesario condicionar la promoción de la expansión del extractivismo y los fósiles. Estos proyectos para localizarse en el Golfo San Matías son promovidos por una matriz de deuda que tiene Argentina«, agrega Slipak.
En un documento interno de once páginas, YPF admite haber gestionado la derogación de una ley ambiental para facilitar la construcción de Vaca Muerta Sur.

El coordinador de FARN explica a Economía Sustentable que la derogación de la Ley Provincial 3308 plantea serias preguntas bajo el Acuerdo de Escazú, especialmente en relación al principio de no regresión y la obligación de garantizar una participación ciudadana inclusiva y transparente.
«Este tipo de actividad son ilegales en la zona ya que vulnera el principio de no regresión que tiene la ley 3308. Una ley lograda en los 90 gracias a la lucha del pueblo. Protege una biorregión que es la ruta de la ballena franca austral, zona de cría y reproducción de lobos marinos y más especies marinas», asegura a Economía Sustentable Fabricio Di Giacomo, Integrante de la Multisectorial Golfo y Red De Comunidades Costeras.
La participación social, una fachada
Como si este escenario no fuera preocupante, se suma que las organizaciones denuncian que la participación ciudadana no fue real. Fue una participación simulada: las audiencias públicas de VMOS (agosto 2023), FLNG I (diciembre 2024) y FLNG II (septiembre 2025) restringieron sistemáticamente la participación de vecinos de Río Negro, excluyeron a comunidades de Chubut y presentaron Evaluaciones de Impacto Ambiental fragmentadas que evitaron cualquier análisis acumulativo entre los distintos proyectos.















