La ANMAT prohibió equipos médicos de la marca Meditea: ¿qué riesgos hay para la salud?
La ANMAT prohibió la comercialización y uso de dos equipos de la marca Meditea tras una denuncia por robo en el Hospital de Niños Pedro de Elizalde. Al desconocerse su estado de funcionamiento y calibración, el organismo advierte sobre los peligros de ser tratados con aparatología que escapa al control técnico y sanitario oficial.
La seguridad en los consultorios de kinesiología y fisioterapia está bajo la lupa. A través de la Disposición Nº 2634/2026, la ANMAT ordenó retirar del mercado un equipo de Terapia Láser y otro de Ultrasonido de la firma MEDITEA ELECTROMÉDICA S.R.L. La medida se tomó de forma preventiva luego de que la propia empresa denunciara el robo de estas unidades en el Hospital Elizalde. Esta situación pone en evidencia cómo la circulación de tecnología médica sin trazabilidad es una forma de depredación ambiental y física sobre los usuarios.
El principal riesgo radica en que, al haber sido sustraídos, los equipos de Meditea perdieron su cadena de custodia y fiscalización. No se puede garantizar que los cabezales de láser o las ondas de ultrasonido estén emitiendo las potencias correctas. El uso de aparatología descalibrada es una de las tantas caras de los tóxicos invisibles en el sistema de salud: el paciente cree que está recibiendo un tratamiento sanador, cuando en realidad podría estar sufriendo daños internos por un equipo dañado o mal manipulado.

Números de serie y seguridad del paciente
Los productos involucrados de la marca Meditea son el modelo Láser 320 MW (Serie 532006220171) y el Sonotherp 990 (Serie 5699009220093). La ANMAT remarcó que, si bien contaban con el etiquetado original al momento del robo, hoy representan una amenaza para la gestión ambiental de la salud, ya que no han pasado por los controles de mantenimiento preventivo obligatorios. El organismo insta a los profesionales a verificar los números de serie para asegurar que sus equipos no provengan del mercado ilegal.

La responsabilidad en la cadena de comercialización
Este episodio expone la fragilidad de los sistemas de seguridad en instituciones públicas y la rapidez con la que el mercado negro puede intentar colocar insumos médicos. La prohibición no es solo administrativa; es un llamado de atención sobre la mentira sustentable de ciertos centros de estética o rehabilitación que adquieren tecnología de origen dudoso para reducir costos. La salud de los pacientes depende de una trazabilidad impecable que garantice que cada producto de Meditea en uso sea seguro y efectivo.















