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La nueva jugada

El plan de los clubes de fútbol para generar su propia energía solar y blindar sus finanzas

En un contexto de readecuación tarifaria, las instituciones deportivas aceleran su transformación energética. Desde los paneles de Estudiantes de la Plata, a los nuevos proyectos de Velez, Boca y River, el fútbol local busca en las renovables un alivio para sus arcas y un sello de modernidad que trasciende lo deportivo.

El fútbol argentino está atravesando una transformación estructural que va más allá de lo deportivo y que coloca a la sustentabilidad como el nuevo eje de gestión para las instituciones. Desde los gigantes de la Liga Profesional hasta los clubes de barrio, la implementación de energías renovables y eficiencia energética marca la agenda de este 2026.

Los clubes de fútbol argentinos avanzan en la instalación de energía solar para reducir costos, generar ingresos y adaptarse al nuevo esquema tarifario, con casos destacados como Estudiantes de La Plata y Vélez Sarsfield

En el caso del fútbol profesional, el modelo «UNO»: de Estudiantes de La Plata, se encuentra a la vanguardia. El Estadio Jorge Luis Hirschi (UNO), que fue reinaugurado en noviembre del 2019, continúa siendo el referente regional, tras ser el primer estadio del mundo en obtener la certificación ambiental EDGE y a partir de nuevos procesos para profundizar su esquema de ahorro energético durante este 2026.

Su planta fotovoltaica permite generar y almacenar energía para el consumo interno de diversas áreas del estadio. De hecho, fue diseñado desde su concepción como un «estadio sustentable», incluyendo también la reutilización de agua de lluvia y termotanques solares.

Para cumplir con estos objetivos, la entidad deportiva que preside Sebastían Verón, posee una planta fotovoltaica para generación y almacenamiento autónomo de energía mediante paneles solares para áreas comunes.

Ejemplo a seguir 

La iluminación 100% LED incluye el campo de juego, lo que reduce el consumo eléctrico en un 40%, además de utilizar termotanques solares para el precalentamiento de agua sanitaria en vestuarios, optimizando el uso de gas y electricidad.

El ejemplo de Estudiantes de la Plata parece haber calado profundo en la mayoría de los clubes de fútbol de la AFA al punto que Vélez Sarsfield se acaba de sumar a esta ofensiva solar en su estadio del barrio porteño de Liniers.

La institución inició un ambicioso proyecto en el mítico “José Amalfitani”, que contempla la instalación de paneles solares en las terrazas de su cancha, con el objetivo de alcanzar un grado significativo de autonomía eléctrica, buscando no solo reducir la huella de carbono, sino también amortizar los costos operativos de la sede. 

La adopción del modelo de “usuario-generador” permite a las instituciones consumir su propia energía y vender el excedente a la red, mejorando su sustentabilidad financiera

Este proyecto, con un plazo de ejecución de dos meses, posiciona al «Fortín» como uno de los líderes en innovación tecnológica aplicada a la infraestructura deportiva en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. 

La dirigencia del club de Liniers tomó la decisión de sumarse a esta moda de energías renovables en un contexto de readecuación de tarifas eléctricas y de una creciente presión por la sustentabilidad en grandes infraestructuras urbanas. 

Consumir y vender 

La clave del proyecto no radica solo en el ahorro directo de la factura de luz, sino en la adopción del modelo de usuario-generador. 

Gracias a la Ley de Energía Generada a partir de Fuentes Renovables, las instituciones pueden no sólo consumir lo que producen, sino también derivar los excedentes de energía a la red de Edesur.

Esta capacidad es vital para un estadio que tiene picos de consumo muy específicos (días de partido o eventos nocturnos) pero que genera energía de manera constante durante las horas de sol. 

Según fuentes de la institución, la gestión se realiza mediante un inversor inteligente que opera de forma automática, optimizando el rendimiento incluso en días de baja radiación.

Detalles de la obra

Los trabajos, que comenzaron a principios de marzo de este año y deben finalizar en mayo próximo, forman parte de un plan maestro de infraestructura que incluye:

  • Eficiencia en iluminación: renovación de artefactos y nuevas pantallas LED de bajo consumo.
  • Infraestructura híbrida: el sistema fue diseñado con un sobredimensionamiento de paneles respecto a la capacidad del inversor, lo que garantiza un flujo constante de energía incluso en condiciones climáticas adversas.
  • Puesta en valor técnica: la obra incluyó reparaciones estructurales en losas y techos para soportar el peso y la conectividad del nuevo parque solar.

Además, los 176,44 MWh/año que generará el Amalfitani equivalen a 49 hogares tipo consumiendo energía durante 12 meses; 588.000 horas de una computadora de oficina encendida y 11.700 cargas completas de un auto eléctrico de rango medio.

En el mercado se asegura que la iniciativa de  Vélez es sumamente relevante al tratarse de una de las mayores intervenciones de retrofitting (modernización de una estructura ya existente) para la sustentabilidad en el fútbol local.

Se entiende también que el proyecto forma parte de una tendencia mayor y que ya se considera como irreversible: los estadios del futuro en Argentina ya no se piensan solo como templos del deporte, sino como unidades de generación de energía limpia y compromiso ambiental.

Esta tendencia, que también incluye proyectos en Boca Juniors y River Plate, se consolida como una estrategia clave a largo plazo, pese a los altos costos iniciales de implementación

Máximo rendimiento

Según comunicó la institución, “la gestión de la energía se realiza mediante un inversor inteligente, que funciona de manera automática e independiente, asegurando una operación eficiente y con mínima necesidad de mantenimiento”

Los voceros del club también explicaron que “el sistema fue diseñado con una mayor cantidad de paneles que la capacidad del inversor, lo que permite mantener niveles cercanos al máximo rendimiento incluso en condiciones climáticas adversas, como días nublados o de menor radiación solar”.

Los expertos aseguran que invertir en energía solar también se ha transformado en una estrategia de supervivencia financiera para los clubes argentinos frente al nuevo esquema tarifario de 2026

Explican que la inversión inicial varía drásticamente según la escala de la institución, pero el foco hoy está puesto en el tiempo de recupero (Payback).

A modo de ejemplo, también mencionan los proyectos de otros gigantes como Boca Juniors y River Plate:

  • El del “xeneize”, se plantea en el marco de los planes de ampliación de La Bombonera, e incluye una «cubierta inteligente» con células fotovoltaicas, con el objetivo de convertir al estadio en una planta de energía solar autosuficiente.
  • El del “millonario”, tiene su enfoque principal en la gestión de residuos y reciclaje (alcanzando cifras récord de material recuperado en partidos de la Selección), pero la dirigencia mantiene vínculos estrechos con el sector energético para futuras implementaciones de gran escala en el River Camp.

Masificar los planes 

A nivel nacional y provincial, hay otras iniciativas bajo el paraguas del programa de «Clubes Eficientes» (lanzado en 2025), que permite que instituciones de menor presupuesto accedan a tecnologías renovables.

En Jujuy, por ejemplo, se han intervenido casi 50 clubes con el recambio de grifos automáticos y la instalación de termotanques solares de placa plana.

Según registros de años anteriores, cerca de 200 clubes en toda la Argentina ya habían incorporado algún tipo de energía renovable (principalmente termotanques solares para los vestuarios). 

Otro ejemplo es el de Ferrocarril Sud de Tandil que acaba de inaugurar el primer polideportivo de su región en producir energía 100% limpia mediante paneles solares.

Además, el Área de Sustentabilidad de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), ha comenzado a dictar capacitaciones obligatorias para clubes del ascenso, facilitando el networking entre empresas de energía renovable e instituciones deportivas.

Los costos de ser sustentable

De todos modos, el proceso no es inmediato ya que los costos de llevar a cabo esta modificación energética son onerosos.

Los clubes tienen en cuenta que la inversión no solo contempla los paneles, sino también una infraestructura técnica compleja que representa el total del presupuesto.

Por caso, los paneles fotovoltaicos representan aproximadamente el 40% del costo. Este año, el precio por watt en Argentina ronda los u$s0,45 a u$s0,65, dependiendo de la tecnología (monocristalinos de alta eficiencia). 

En el caso de los inversores y las protecciones forman parte del «cerebro» del sistema, que convierte la energía para su uso y que supone un 25% de la inversión.

Para las estructuras de montaje, claves en estadios por la resistencia al viento en altura, se llevan otro 15% del dinero destinado a la iniciativa.

Mientras tanto, la instalación y certificación, con mano de obra especializada y trámites ante la distribuidora para ser «Usuario Generador», supone otro 20% del presupuesto.

Dada la coyuntura económica de 2026, los clubes están utilizando dos vías principales para costear estos proyectos.

La primera son las líneas de crédito específicas que ofrecen bancos públicos (como el Banco Nación), y programas provinciales ofrecen tasas subsidiadas (en torno al 35% y 40% TNA) para proyectos de eficiencia energética, con plazos de hasta 36 meses.

La segunda son los Aportes No Reintegrables (ANR), que ofrecen algunos gobiernos provinciales y que cubren hasta el 70% del costo de termotanques solares (para vestuarios), que es la inversión más económica y de mayor impacto inmediato.

En este sentido, el plazo de recupero de la inversión y el repago de los fondos obtenidos mediante financiamiento se vinculan a los  aumentos tarifarios actuales

Protocolos para vender energía 

Se asegura que un sistema bien dimensionado se amortiza en un período de cuatro a seis años y, teniendo en cuenta que los paneles tienen una vida útil superior a los 25 años, el club obtiene casi dos décadas de energía técnica «gratuita».

En cuanto a la posibilidad de generar fondos vendiendo el excedente a la red eléctrica mediante la posibilidad de ser un Usuario-Generador (UG), como el caso de Velez Sarfield, se debe cumplir con un protocolo técnico y administrativo estricto supervisado por la Secretaría de Energía y los entes reguladores (ENRE/OCEBA).

El proceso se rige principalmente por la Ley Nacional 27.424, aunque en enero pasado la Provincia de Buenos Aires aprobó la Resolución 17/2026, que introduce la figura clave de la «Generación Distribuida Comunitaria».

Para poder participar se deben tener en cuenta ciertos requisitos técnicos de equipamiento ya que no cualquier panel o inversor es apto para la inyección a la red. 

En este sentido, la Secretaría de Energía exige equipos homologados e inversores (el componente que sincroniza con la red) que cumplan con las normas de seguridad y calidad IRAM y protocolos internacionales (como la IEC 62109).

El equipo también debe tener la capacidad de «cortar» la inyección automáticamente si se interrumpe el suministro de la red externa (protección de isla) para evitar electrocutar a los operarios de la distribuidora.

En el mismo sentido, se permite a los clubes a instalar hasta un máximo equivalente a su potencia contratada con la distribuidora (con un tope general que recientemente se elevó de 2 MW a 12 MW para grandes usuarios).

En el caso del proceso de certificación, el trámite es digital y se realiza a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD).

Existe lo que se conoce como “Reserva de Potencia” (Formulario 1A), que el club debe solicitar a la distribuidora (Edenor, Edesur, Edelap, etc.) si la red local soporta la inyección de la energía que planea generar.

Además, la obra debe ser ejecutada y firmada por un profesional con matrícula habilitante e inscripto en el registro de la Secretaría de Energía.

Una vez colocado el sistema, el instalador certifica que cumple con el esquema eléctrico aprobado mediante el Certificado de Instalación (Formulario 2A).

Luego se debe cumplir con el requisito físico final mediante la instalación de un medidor bidireccional. 

En este sentido, la distribuidora debe retirar el medidor convencional e instalar uno nuevo que cuenta tanto la energía que entra como la que el club inyecta a la red.

Energía comunitaria 

Para este año, la novedad pasa por la posibilidad de encarar un proceso de generación comunitaria bajo la nueva normativa (Res. 17/2026), que le permite a los clubes contar con una ventaja estratégica como es la asociatividad. 

Una entidad deportiva puede asociarse con comercios vecinos o socios para instalar una planta solar mayor en el predio del club y repartir los créditos de energía entre todos los participantes.

En ese caso, el excedente inyectado se liquida bajo el modelo de Balance Neto de Facturación y el valor del kWh inyectado suele ser el precio mayorista (sin impuestos ni transporte), que se descuenta directamente de la factura mensual.

Para poder llevar a cabo todo este procedimiento, el trámite debe hacerlo el titular del suministro, presentar la factura de dlectricidad donde conste el número de cliente y la potencia contratada y el plano técnico de la instalación solar firmado por el instalador.

Fecha de publicación: 01/04, 11:01 am