En un fallo que generó fuertes críticas de organizaciones ambientalistas, la justicia rechazó una medida cautelar que buscaba frenar la aplicación de la nueva Ley de Glaciares. El sector minero recibió la noticia como una victoria estratégica, ya que la nueva normativa flexibiliza los controles y permite la actividad extractiva en áreas que anteriormente gozaban de protección absoluta.