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Impacto ambiental

Vaca Muerta Oil Sur y Southern Energy amenazan la biodiversidad del Golfo San Matías

El desarrollo de Vaca Muerta impulsa nuevos proyectos petroleros y gasíferos en Río Negro, mientras organizaciones ambientales advierten por sus impactos sobre el ecosistema y las comunidades.

un hombre con un cartel en la mano que dice no al petróleo en el mar

El avance de Vaca Muerta hacia el Golfo San Matías encendió una nueva alerta ambiental. Dos grandes proyectos de infraestructura para exportar petróleo y gas, incorporados al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), avanzan sobre un ecosistema que concentra áreas naturales protegidas y organizaciones ambientales cuestionan el impacto de estas iniciativas.

El RIGI es mucho más que un conjunto de estímulos económicos. Se trata de un pilar jurídico en el marco de políticas que apuntan a realizar cambios estructurales en lo atinente a las relaciones capital-trabajo y capital-naturaleza, como así también a tener impactos duraderos en el tipo de matriz productiva de la Argentina y su rol en la división internacional del trabajo. Una Argentina como exportadora de naturaleza. 

La expansión de la frontera hidrocarburífera extiende los impactos socioambientales más allá de Vaca Muerta, conectando las zonas de extracción con nuevos territorios de transporte y exportación, al tiempo que la internacionalización de los precios plantea riesgos para el acceso a la energía en el mercado interno. 

Una organización ambiental advierte sobre el peligro de las petroleras en el Golfo San Matías
El RIGI impulsa nuevos proyectos de petróleo y gas vinculados a Vaca Muerta, con inversiones de empresas como YPF, PAE, Pluspetrol y otras petroleras. Crédito: FARN

RIGI y Vaca Muerta avanzan sobre nuevas áreas de sacrificio

Una de las nuevas áreas de sacrificio es el Golfo San Matías ubicado en Río Negro pero que conforma una misma ecorregión con la Península Valdés en Chubut. Para avanzar con el RIGI y dos proyectos de infraestructura vinculados a los combustibles no convencionales, primero se tuvo que derogar la ley provincial 3308 de Río Negro que prohibía la instalación de infraestructura petrolera sobre el Golfo, como un mecanismo para proteger su biodiversidad. El Régimen de Incentivo echó por tierra esa norma. 

Desde el Observatorio RIGI denunciaron un esquema de sobrexplotación con incidencia ambiental sobre el Golfo San Matías. “El modelo de Vaca Muerta tiene un impacto en la organización del espacio, que se asienta también en la violación del derecho a la consulta previa, libre e informada a comunidades mapuches y esquemas laborales inequitativos en términos de género y desde una lógica de cuidados”, sostuvo Ariel Slipak, integrante de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), en diálogo con Economía Sustentable. 

“Vaca Muerta es un proyecto con incidencia nacional cuya sobreexplotación tiene impactos en Río Negro, Neuquén, por el uso que se le da al agua en estas jurisdicciones, sumado a La Pampa y Entre Ríos, que es el lugar donde se extraen las arenas silíceas necesarias para las rupturas vía fracking”, enfatizó Slipak.

La expansión de los megaproyectos vinculados a Vaca Muerta se asienta en la necesidad de destinar áreas enteras para la instalación de basurales petroleros; la generación de sismos inducidos por el uso de sets de fracturas; el depósito de agua en pozos sumideros y la contaminación del agua y del aire. “En el último caso, la emisión de dióxido de carbono y metano no solo tiene un impacto climático, sino también en la salud”, agregó el integrante de FARN en un artículo publicado en el segundo volumen del Boletín Informativo del Observatorio RIGI, una iniciativa colaborativa que reúne a la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martín (EPyG-UNSAM), el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el Transnational Institute (TNI), el Espacio de Trabajo Fiscal para la Equidad (ETFE), el Centro de Políticas Públicas para el Socialismo (CEPPAS) y FARN.

El Golfo San Matías, un ecosistema singular por diversos motivos, está ubicado en la provincia de Río Negro pero conectado con la Península Valdés. Por un lado, las características peculiares de sus playas y sus aguas lo han convertido en un atractivo polo turístico, donde además se desarrollan actividades tradicionales de pesca y marisquería. 

Dentro de su entorno se encuentran cinco áreas naturales protegidas que poseen una riqueza faunística y de flora que ha sido foco de investigaciones científicas y han devenido en un lugar predilecto de observadores e investigadores de aves migratorias. El golfo es, además, un lugar que la ballena franca austral ha incorporado en sus rutas migratorias como espacio de cría, alimentación y reproducción.

Organizaciones ambientales advierten que la expansión extractiva y las obras en Río Negro podrían afectar el ecosistema del Golfo San Matías, además de profundizar conflictos por el agua, el territorio y la participación comunitaria. Crédito: Archivo Economía Sustentable.

Los proyectos petroleros que amenazan el Golfo San Matías

Los dos proyectos que se interpondrán sobre este escenario, sobre los cuales se puso una luz de alerta desde el Observatorio RIGI, son los siguientes: 

  • Vaca Muerta Oil Sur (VMOS): un proyecto que incluye un oleoducto que conectará la formación Vaca Muerta con un puerto de aguas profundas, con dos monoboyas en Punta Colorada, en el Municipio de Sierra Grande, Río Negro. Está liderado por YPF con una participación de un 24,49%, incluye una gama amplia de accionistas de capital nacional y transnacional, que van desde Pan American Energy (11,22%), Pluspetrol (16,33%), Vista Energy (10,2%), Pampa Energía (10,2%), Chevron (10,2%), Shell (8,16%), Tecpetrol (8,16%) y la empresa provincial Gas y Petróleo del Neuquén (1,02%). 

El plan del consorcio es comenzar a realizar las primeras exportaciones a inicios de 2027. En una etapa final tendría una capacidad de 550.000 barriles diarios de petróleo, ampliables a 700.000, de los cuales las diferentes empresas participantes se aseguran un cupo. Su adhesión al RIGI fue solicitada en noviembre de 2024 y aprobada en marzo de 2025.

  • Southern Energy (SESA): una iniciativa de licuefacción de gas offshore (FLNG) liderado por Pan American Energy (30%), con participación de YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar (10%). Consiste en la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) en las cercanías de la ciudad turística de Las Grutas, provistas por la firma noruega Golar. El primero de los barcos, el Hilli Episeyo, llegaría a mediados de 2027 y se alimentará de gas proveniente del Gasoducto San Martín (de las Cuencas Austral y San Jorge); mientras que el segundo barco, el MKII, llegaría a fines de 2028.

Para completar el plan exportador, se presentó como proyecto conexo la construcción de un gasoducto dedicado que unirá la formación Vaca Muerta con los barcos licuefactores. Si bien es parte del mismo proyecto, este consorcio solicitó un VPU específico para el gasoducto dedicado. La adhesión del proyecto de licuefacción de gas fue solicitada en noviembre de 2024 y aprobada en abril de 2025, mientras que la correspondiente al gasoducto dedicado se solicitó en octubre de 2025 y se aprobó en junio de 2026.

El 90% de las iniciativas se concentran en el sector de los hidrocarburos (Vaca Muerta) y la minería (litio y cobre). El RIGI viene con desalojos como los ocurridos con dos comunidades mapuches de Neuquén (Lof Kinxikew y Melo), mientras que en el poder judicial de Salta ingresaron este año más de 150 expedientes vinculados a los desplazamientos territoriales. En Jujuy y Chubut también se avanza con los desalojos en los territorios.

“El RIGI se superpone a conflictos socioambientales históricos y acelera dinámicas extractivas preexistentes. Su aprobación ocurre en un contexto de reflujo de la movilización social y debilidad de la oposición política, mientras que la llegada de nuevos proyectos puede reactivar la conflictividad en los territorios. Frente a este escenario, comunidades y organizaciones despliegan estrategias diversas de resistencia (movilización, litigio, articulación territorial y construcción de alianzas) que muestran que los conflictos por el agua, el territorio y la participación democrática continúan abiertos”, sostuvo Federico Orchani, del CELS, también integrante del Observatorio RIGI.

Fecha de publicación: 03/09, 4:53 pm