Una provincia da un paso clave y mide por primera vez las emisiones de metano en una planta de gas
El operativo combina tecnología de primera para mejorar la eficiencia de la actividad hidrocarburífera. Los detalles.
Una provincia argentina dio un paso clave y midió por primera vez las emisiones de metano en una planta de gas.
La iniciativa, según precisaron, responde a tres objetivos principales: reducir las emisiones al ambiente, avanzar hacia una operación más segura y mejorar la eficiencia de la actividad hidrocarburífera, en línea con los estándares ambientales y operativos que se promueven a nivel internacional.
Dónde midieron por primera vez las emisiones de metano en una planta de gas
La provincia de Santa Cruz puso en marcha la primera medición integral de emisiones de gas metano en una planta de gas. «El operativo comenzó este miércoles en la planta El Cóndor y es llevado adelante por la operadora Ven Oil S.A., junto a la empresa contratista MES, con la participación del Ministerio de Energía y Minería a través de la Subsecretaría de Control Técnico Operativo de la Cuenca Austral, dependiente de la Secretaría de Estado de Hidrocarburos», precisaron en un comunicado de prensa desde el Gobierno provincial

Se trata de la primera operación de estas características que se realiza en la provincia.
Por qué es clave medir las emisiones de metano
El metano es un potente gas de efecto invernadero, con un potencial de calentamiento global mucho mayor que el dióxido de carbono en períodos relativamente cortos, por lo que sus emisiones contribuyen significativamente al calentamiento global. Identificar con precisión cuánto y de dónde proviene ayuda a diseñar medidas eficaces para reducir ese impacto y avanzar hacia metas climáticas más estrictas.

Además, un monitoreo exhaustivo permite priorizar acciones de mitigación, ya que las emisiones de metano pueden proceder de múltiples fuentes dispersas dentro de una planta, como fugas, venteos o fallas en equipos. Saber con certeza la magnitud de emisiones y su origen ayuda a destinar recursos de manera más eficiente y a cumplir con normativas ambientales y metas de reducción de gases de efecto invernadero.
En términos de seguridad operativa, detectar y cuantificar fugas o emisiones no solo protege el medio ambiente, sino que también fortalece los controles internos de la planta, reduce pérdidas de producto valioso y mejora el mantenimiento predictivo. Tecnologías como drones con sensores específicos permiten capturar datos precisos de zonas difíciles de alcanzar, complementando mediciones terrestres y proporcionando una visión más completa del comportamiento del gas.
Cómo se hizo la medición de metano en Santa Cruz
Durante dos jornadas consecutivas, «se están relevando las emisiones de metano mediante un esquema que combina dos metodologías complementarias, con el objetivo de obtener un control preciso y confiable de los gases generados por la instalación», explicaron en un comunicado de prensa desde el Gobierno de Santa Cruz.

Por un lado, se realizan mediciones a nivel de componentes mediante el uso de cámaras ópticas, una tecnología que permite detectar y cuantificar emisiones fugitivas y venteos directamente en los distintos elementos de la planta. «En paralelo, se lleva adelante una medición integral de las emisiones totales del establecimiento a través de un drone equipado con sensores TDLAS, capaz de controlar la cantidad de metano que ingresa y egresa de la planta», sumaron.
Esta tecnología aérea permite generar “paredes” y un “techo” virtual alrededor de la instalación, lo que posibilita una medición completa del comportamiento del gas en el conjunto de la planta.
¿El objetivo central del procedimiento? Verificar que la sumatoria de las emisiones detectadas a nivel terrestre sea de una magnitud similar a la registrada mediante la medición aérea, fortaleciendo así la confiabilidad de los controles y la trazabilidad de los datos obtenidos.















