Un informe impulsado por la Asamblea Jáchal No Se Toca concluyó que la mortandad de peces registrada en noviembre de 2025 en el Dique Cuesta del Viento en San Juan se produjo por la exposición a altas concentraciones de aluminio y cloro y apuntó contra la actividad de la mina Veladero, de Barrick Gold.
Así lo sostiene el reporte elaborado por cuatro biólogos, quienes realizaron un análisis interpretativo que concluyó que la mortandad de peces ocurrió por “la concordancia entre las elevadas concentraciones de aluminio y cloro detectadas en el ambiente y en los organismos, que provocaron un estrés fisiológico severo que ocasionó la muerte de los mismos”.
“Nosotros teníamos los análisis del agua de noviembre de 2025. Recién el análisis de los peces lo pudimos hacer en febrero de 2026 porque no tuvimos los recursos necesarios para hacerlo antes”, explicó Saúl Zeballos, integrante de la Asamblea autogestiva Jáchal No Se Toca en diálogo con Economía Sustentable.
A partir de esos resultados que publicó parte del informe el 6 de julio en su cuenta de Instagram, aseguró que pudieron determinar que “hay una conexión entre la mortalidad de los peces y la empresa minera Barrick Gold” que opera la mina de Veladero en la zona, “porque el cloro no es un elemento que tenga que estar en los ríos cordilleranos”.
Parte del informe que difundieron desde la Asamblea Jáchal No Se Toca. (Crédito: Jáchal No Se Toca)
“El cloro se utiliza para neutralizar el contenido de cianuro. La mina Veladero, cada vez que tiene un derrame o sucesivos derrames, le echa al río hipoclorito de sodio para neutralizar el contenido de cianuro. Lo que el cloro no puede hacer es minimizar los otros metales que se desencadenan cuando hay un derrame, como el aluminio, el manganeso o el mercurio, que son los metales que aumentan en esas situaciones”, afirmó el representante de la Asamblea.
Zeballos explicó que, según el informe elaborado por los biólogos, la hipótesis más consistente es que “los peces murieron por un estrés fisiológico severo derivado de la exposición a una mezcla multimetálica y de cloro disponible”.
“Obviamente el informe no lo plantea en forma tajante, pero dice que esa es la hipótesis más consistente para explicar el escenario observado. También señala que el cloro superó hasta en un 2.321% el criterio de protección aguda para la vida acuática de la USEPA”, indicó.
¿Qué pasa con el agua de Jáchal?
Zeballos cuenta que se crió en Jachal tomando agua del río pero en 2010, como era muy grande la preocupación acá de toda la población de Jáchal, el gobierno de la provincia de San Juan construyó un acueducto que trae agua de una cuenca distinta a la del río Jáchal, que es el acuífero de Huachi o acuífero de Pampa del Chañar.
“El gran problema es que hay zonas rurales donde la gente consume agua subterránea de pozos que pertenecen a la misma cuenca del río Jáchal. Cuando hablamos de cuenca hablamos tanto del agua superficial como de la subterránea. No sabemos en qué condiciones está esa agua porque el intendente Matías Espejo no quiere hacer los análisis que establece la ordenanza”, denunció.
En ese sentido, explicó que tras el primer derrame de la mina Veladero, ocurrido en septiembre de 2015, se aprobó la ordenanza denominada Agua Segura, que obliga a realizar análisis periódicos de la calidad del agua.
“Desde 2016 hasta 2019 los análisis se hicieron todos los meses. Después empezaron a espaciarse por la pandemia y otras cuestiones. Pero desde que Matías Espejo asumió como intendente, en diciembre de 2023, hizo solamente un análisis, y fue después de la mortandad de miles de peces, por la presión de los productores agrícolas y ganaderos, de la Asamblea Jáchal No Se Toca y de instituciones religiosas”, sostuvo.
“Por eso no sabemos en qué condiciones está el agua. Lo más grave es que si viene contaminada con metales como aluminio o mercurio, esos metales ingresan en la cadena alimentaria. Si se riegan las verduras con esa agua, esos metales pasan a los cultivos y luego a las personas que los consumen”, agregó.
“Acá ni siquiera hubo una alerta para los pescadores que siguen pescando y consumiendo esos peces. En un adulto la incidencia puede ser menor, pero en los niños el aluminio y el mercurio pueden generar consecuencias graves porque afectan el sistema nervioso central”, advirtió.
Qué dijeron la Secretaría de Ambiente de San Juan y la empresa
Tras la aparición de peces muertos en noviembre de 2025, la Secretaría de Ambiente de San Juan informó que se realizaron tareas de monitoreo y análisis técnico y que “no se hallaron otras especies afectadas ni evidencias que indiquen la presencia de agentes patógenos”.
“Las evidencias obtenidas indican que el evento estaría asociado a condiciones naturales del cuerpo de agua, específicamente a bajos niveles de oxígeno disuelto (hipoxia) en zonas costeras con poca circulación y acumulación de materia orgánica. Estas condiciones pueden provocar floraciones algales temporales, que alteran la calidad del agua y afectan especialmente a los peces más jóvenes, sensibles a las variaciones ambientales. Las características de los peces hallados en el sitio, sumadas a la descomposición de materia orgánica en estos lugares, son típicas de ambientes con bajos niveles de oxígeno”, señalaron.
Sin embargo, Zeballos rechazó esa explicación. “Nosotros el 7 de noviembre hicimos análisis del agua junto con la Universidad Nacional de Cuyo y descartamos esa hipótesis. Ese día el máximo de oxígeno disuelto fue de 9,16 miligramos por litro y el mínimo de 7,84. La bibliografía indica que el pejerrey necesita al menos 5 miligramos por litro para vivir sin problemas. Entonces, eso fue una gran mentira”, sostuvo.
También cuestionó el accionar de la Justicia provincial. “La Justicia convalidó esa hipótesis en febrero de 2026 diciendo que los peces habían muerto por falta de oxígeno disuelto, pero no presentó un solo análisis que lo demostrara”, afirmó.
Por su parte, desde Veladero difundieron un comunicado en el que aseguraron que “no existe vínculo entre los peces encontrados en Cuesta del Viento y el funcionamiento de la mina, según el respaldo de los monitoreos ambientales recientes”.
“Veladero tiene plena y total apertura para reiterar controles y monitoreos junto con las autoridades y la comunidad, para hacer este punto claro y verificable. A modo de ejemplo, el pasado 20 y 21 de octubre se realizó un control participativo con la comunidad que arrojó resultados normales”, expresaron.
Desde la Asamblea aseguraron que “nunca han tenido diálogo con la empresa” y señalaron que, tras conocerse los resultados del informe, analizan distintas alternativas.
“El propio informe recomienda realizar nuevos análisis de manera urgente para evaluar cómo está siendo afectada toda la cuenca del río Jáchal”, indicó Zeballos.
“Y nosotros estamos evaluando distintas alternativas judiciales”, confirmó a Economía Sustentable.
El impulso oficial a la minería y las críticas
En un contexto en el que el Gobierno nacional impulsa el desarrollo de la minería como uno de los motores de la economía argentina, el caso de San Juan vuelve a poner en discusión la seguridad ambiental de este tipo de proyectos.
Este año, la administración de Milei modificó el régimen minero y flexibilizó distintos procedimientos ambientales con el objetivo de “reducir la burocracia, facilitar inversiones y modernizar los procedimientos del sector”.
“Acá en la Argentina se esconde toda la información, no se hace nada y encima se premia a la mina Veladero con el RIGI. En vez de hacer cumplir las leyes, se les da un beneficio para que paguen menos impuestos. Ni siquiera se respeta el Código de Minería, que establece que ante un tercer incidente grave un establecimiento minero debe ser cerrado”, sostuvo Zeballos.
Finalmente, cuestionó el impacto económico que dejó la actividad minera en Jáchal. “El que conoce el dique sabe que los 365 días del año, a partir del mediodía, corre viento. Eso genera oleaje y una oxigenación natural del agua. Decidieron mentir. Nosotros somos 27.000 habitantes en Jáchal y en la mina no trabajan más de 70 personas del departamento. En el año 2000 nos prometieron desempleo cero y, después de 25 años, la Municipalidad sigue siendo el principal empleador”, concluyó.