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Impacto ambiental

Más presión sobre el mar argentino: una decisión oficial enciende alertas en la pesca nacional

La medida amplía el procesamiento a bordo en buques congeladores y fue rechazada por sectores ambientales, sindicales y representantes provinciales.

El Consejo Federal Pesquero (CFP) resolvió elevar del 36% al 50% el límite de producción de colas de langostino a bordo de buques congeladores, tras dar lugar a un pedido del sector empresario.

La medida, de “carácter transitorio y vigente durante la temporada 2026”, reabre el debate sobre el modelo de explotación del recurso y genera advertencias en el sector ambiental y gremial.

Más presión sobre el mar argentino: una decisión oficial enciende alertas en la pesca argentina

La decisión implica que la flota podrá procesar a bordo una mayor proporción de la parte comestible del crustáceo, lo que modifica la dinámica operativa de las mareas y, según organizaciones ambientalistas, incrementa la presión extractiva sobre el caladero.

Más captura para el mismo volumen comercial

Desde la fundación Sin Azul No Hay Verde alertaron que el nuevo esquema no es neutro desde el punto de vista productivo. Juan Coustet, coordinador de la ONG, explicó que el cambio en la proporción de procesamiento obliga a capturar un volumen mayor de langostino para obtener la misma cantidad de producto final comercializable. “No es lo mismo 18 kilos de langostino entero que 18 kilos de cola”, sumó.

Según esta mirada, al incrementarse la capacidad de almacenamiento de colas —la parte de mayor valor comercial— se intensifica automáticamente el esfuerzo pesquero, ya que los buques deben extraer más ejemplares del mar para completar sus bodegas.

El impacto, advierten, también recae sobre las tripulaciones, que deberán sostener mayores niveles de procesamiento a bordo durante las jornadas de pesca.

Crece el debate por descartes y empleo en tierra

Otro de los puntos de controversia es el aumento de descartes en el mar. La faena a bordo implica la separación de las cabezas del langostino, que luego son arrojadas al océano mientras se conserva únicamente la cola para su congelamiento.

Si bien el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) sostiene que estos residuos orgánicos son biodegradables y no generan impacto biológico significativo, organizaciones ambientales advierten que el efecto acumulado implica un mayor estrés sobre el ecosistema marino.

En paralelo, también se encendieron alertas en el plano laboral. Desde el sector gremial y organizaciones territoriales señalan que la mayor industrialización a bordo podría reducir el volumen de materia prima que llega a las plantas en tierra, afectando el empleo y el agregado de valor local.

Rechazo sindical y divisiones en el CFP

El impacto en el trabajo fue uno de los argumentos centrales del rechazo de sindicatos como el STIA y el SOMU, que manifestaron su preocupación por la posible caída en la actividad de procesamiento en tierra firme.

En la misma línea, representantes de las provincias de Santa Cruz y Buenos Aires dentro del Consejo Federal Pesquero votaron en contra de la medida, al considerar que la resolución podría debilitar políticas orientadas a sostener el empleo y el desarrollo industrial en el continente.

Fecha de publicación: 26/06, 6:47 pm