La Unión Europea prohibirá el uso de sustancias químicas tóxicas en envases de alimentos

A partir del próximo 12 de agosto, los envases y recipientes en contacto directo con alimentos comercializados en la Unión Europea deberán estar 100% libres de compuestos químicos nocivos. La medida, enmarcada en el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases (PPWR), busca poner freno a la contaminación invisible que llega a la dieta cotidiana a través del empaquetado.

La normativa entrará en vigor de forma directa en los países miembros sin requerir trámites parlamentarios locales, obligando a fabricantes y locales gastronómicos a reestructurar sus insumos. El objetivo central apunta a erradicar los compuestos perfluorados (PFAS) —conocidos popularmente como “químicos eternos“— que históricamente se aplicaron en papeles y cartones para repeler la grasa y los líquidos pero que terminan acumulándose en el organismo humano.

La normativa europea prohíbe el uso de PFAS y Bisfenol A en papeles y plásticos que toquen alimentos.

Freno al Bisfenol A, metales pesados y la apuesta por alternativas naturales

El nuevo estándar de seguridad alimentaria fija límites estrictos a los contaminantes industriales y redefine el diseño de los empaques:

  • Erradicación de disruptores endocrinos: Se prohíbe el Bisfenol A (BPA) en envoltorios por sus vínculos demostrados con alteraciones hormonales y problemas de salud reproductiva.
  • Límite a metales pesados: La suma acumulada de plomo, cadmio, mercurio y cromo hexavalente no podrá superar los 100 miligramos por kilogramo de material.
  • Materiales de reemplazo: Los fabricantes deberán reformular sus productos utilizando ceras de origen natural, fibras tratadas mediante procesos mecánicos y barreras biodegradables para aislar la humedad.

Según detalló la Comisión Europea, el uso de insumos que contienen sustancias de alta preocupación resulta incompatible con una economía circular segura, ya que imposibilita el reciclaje limpio del papel y el cartón.

Las cadenas de comida y bares deberán reemplazar los sobrecitos individuales por dispensadores comunitarios o vidrio.

El impacto en la gastronomía y el adiós a los plásticos de un solo uso

La regulación no solo transforma la composición química de las cajas de pizza o vasos térmicos, sino también las dinámicas del consumo diario en restaurantes y cafeterías. En el servicio dentro del local quedarán prohibidos los sobrecitos monodosis de kétchup, mayonesa o leche, los cuales deberán reemplazarse por dispensadores comunitarios, aceiteras o recipientes de vidrio.

Para la modalidad take away (comida para llevar), la ley obliga a los establecimientos a ofrecer sistemas de envases reutilizables bajo retorno o permitir que los propios clientes lleven sus recipientes desde el hogar sin costos adicionales. A su vez, los comercios deberán solicitar a sus proveedores la Declaración UE de Conformidad para certificar que cada bolsa o caja utilizada cumple con la nueva exigencia ambiental.

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