La Ciudad no quiere más plantas de reciclado en su territorio, planea sacarlas y escaló la polémica
La posible relocalización de las plantas de reciclado fuera de Buenos Aires encendió las alarmas entre cooperativas, ambientalistas y recuperadores urbanos, que advierten sobre la pérdida de miles de puestos de trabajo, un aumento de la huella de carbono y un retroceso en las políticas de economía circular de la Ciudad.
La Ciudad de Buenos Aires atraviesa una crisis cada vez más profunda en materia de residuos y reciclado. Al cierre de puntos verdes denunciado por vecinos en distintos barrios, la reducción de infraestructura para la separación de residuos y los vaivenes con el subsidio al transporte de recicladores, ahora se suma una nueva preocupación: la incertidumbre sobre el futuro de las cooperativas que sostienen el sistema.
La polémica se volvió a encender tras nuevas declaraciones del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien cuestionó la ubicación de las plantas de reciclado dentro del ejido urbano y adelantó que una nueva licitación del servicio de higiene urbana contempla la posibilidad de trasladarlas fuera de la Ciudad. Las organizaciones de recuperadores urbanos, ambientalistas y especialistas en gestión de residuos advierten que la medida podría significar un duro golpe para uno de los sistemas de reciclaje inclusivo más importantes de América Latina.

La preocupación crece porque el anuncio llega en un contexto de retroceso de las políticas de recuperación de residuos. Durante los últimos meses se multiplicaron las denuncias por la desaparición de campanas y contenedores verdes, la reducción de puntos de recepción de materiales reciclables y el debilitamiento de las cooperativas que realizan la recolección diferenciada.
Este plan de desmantelamiento se fue dando desde inicios de la gestión de Jorge Macri, desde el incendio del Centro Verde de Barracas, a inicios de 2024, cuya ayuda no llega para poder recuperarlo; hasta el desalojo de la sede en Parque Avellaneda de la cooperativa Amanecer de los Cartoneros, la única cooperativa de la ciudad que trata residuos textiles.
Esto implica cientos de familias en las calles. Más de 6.000 recuperadoras y recuperadores urbanos trabajan actualmente en el sistema formal de reciclado de la Ciudad. Su tarea permite recuperar miles de toneladas de materiales cada año, evitando que terminen enterrados en rellenos sanitarios y reduciendo la emisión de gases de efecto invernadero.
“Trasladar las plantas fuera de la Ciudad no resuelve ningún problema. Por el contrario, condena a la pobreza a miles de familias, aumenta la huella de carbono porque obliga a transportar los materiales a mayores distancias, encarece la logística y reduce las tasas de recuperación”, sostienen desde el colectivo. “El Reciclado está en Peligro”, conformado por diversos referentes recicladores y asociaciones como la FACCyR, Taller Ecologista, FARN, Jóvenes x el Clima, GAIA, y Fundación Avina, entre otras.

CABA, el Municipio que más entierra
La discusión también pone en evidencia una realidad difícil de ignorar. Mientras el Gobierno porteño plantea alejar las plantas de reciclado de su territorio, la Ciudad de Buenos Aires continúa siendo el principal generador de residuos enviados a disposición final en la región metropolitana.
Según datos de CEAMSE, solamente en un mes la Ciudad dispuso 138.249 toneladas de residuos sobre un total de 565.145 toneladas recibidas por el organismo. Esto significa que CABA representa cerca del 25% de toda la basura enterrada entre los 48 municipios que utilizan el sistema de relleno sanitario.
En otras palabras, uno de cada cuatro kilos de residuos que llegan a CEAMSE, en el partido de San Martin, proviene de la Ciudad de Buenos Aires.
¿Y la Ley de Basura Cero?
La situación se vuelve aún más llamativa si se considera que la Ciudad cuenta desde hace casi dos décadas con la Ley de Basura Cero, una norma que establece la reducción progresiva de los residuos enviados a disposición final y promueve el reciclado como política central. Sin embargo, los números muestran que los objetivos siguen lejos de cumplirse.
A este escenario se suma otro elemento que genera interrogantes. Desde el colectivo “El Reciclado está en Peligro” denunciaron la contratación de una consultoría privada por aproximadamente 2,5 millones de dólares para elaborar un nuevo plan integral de gestión de residuos para la Ciudad. Hasta el momento no se conocen públicamente los resultados, avances ni criterios técnicos de ese trabajo.
Por ese motivo, desde el colectivo solicitaron acceso a la información vinculada a la nueva licitación, los estudios de impacto ambiental, el cálculo de la huella de carbono que tendría una eventual relocalización de las plantas y las garantías laborales para los trabajadores del sector.
Mientras el futuro va hacia la economía circular, la Ciudad de Buenos Aires no para de retroceder.















