Más de 70 científicos vaticinan que el mundo entra en una “década crítica”: ¿a qué se debe?
Un nuevo informe advierte que el planeta está acumulando calor a un ritmo acelerado. ¿El margen para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París se reduce?
El planeta se está calentando más rápido de lo previsto y el tiempo para evitar consecuencias climáticas cada vez más severas se agota.
Así lo advierte un nuevo informe internacional presentado en la Conferencia de Bonn, en Alemania, que concluye que la Tierra podría superar el límite de 1,5°C de aumento de la temperatura global respecto de la era preindustrial antes de que termine esta década.

El trabajo, denominado Indicadores del Cambio Climático Global (IGCC), fue elaborado por más de 70 científicos de 17 países y actualiza anualmente los principales indicadores utilizados por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).
Según el reporte, el calentamiento provocado por las actividades humanas alcanzó en 2025 los 1,37°C por encima de los niveles preindustriales, mientras que el promedio de la última década se ubicó en 1,26°C. Los investigadores sostienen que prácticamente la totalidad del aumento de temperatura registrado en los últimos diez años puede atribuirse a la acción humana.
“Los efectos sobre los medios de subsistencia y los ecosistemas ya se están sintiendo en todo el mundo y se acelerarán a medida que las temperaturas continúen aumentando”, advirtió la directora adjunta del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S).
Emisiones récord
Detrás de esta tendencia se encuentran, principalmente, las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la quema de combustibles fósiles.
El informe señala que en 2024 -último año con datos consolidados- las emisiones globales alcanzaron un nuevo máximo histórico: 56.800 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente.

Aunque el ritmo de crecimiento es menor al observado durante la década del 2000, los científicos alertan que las emisiones siguen aumentando y continúan elevando las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso.
“Todo se reduce a un principio simple: estamos emitiendo más gases de efecto invernadero que nunca”, explicó Matt Palmer, investigador del Servicio Meteorológico del Reino Unido (Met Office). “Eso provoca que cada vez más calor quede atrapado en la atmósfera y genere un desequilibrio en el sistema climático”, añadió.
Un planeta que acumula calor
Uno de los datos que más preocupa a los investigadores es el creciente desequilibrio energético de la Tierra, es decir, la diferencia entre la energía que ingresa al planeta desde el Sol y la que logra volver al espacio.
En condiciones naturales, ese balance debería mantenerse relativamente estable. Sin embargo, la acumulación de gases de efecto invernadero provocaron que la Tierra retenga cada vez más energía.

De acuerdo con el informe, este desequilibrio se duplicó en las últimas décadas y alcanzó niveles récord, convirtiéndose en uno de los principales motores del actual ritmo de calentamiento global.
Las consecuencias ya son visibles. El nivel medio del mar registró en 2025 un nuevo máximo histórico, con un aumento acumulado de 23 centímetros desde 1901, impulsado por la expansión térmica de los océanos y el derretimiento de glaciares y capas de hielo.
A ello se suman cambios en la intensidad y frecuencia de eventos climáticos extremos, un fenómeno que, según los científicos, aporta nuevas evidencias del impacto del calentamiento sobre el sistema climático.
Una “década crítica”
El estudio también actualiza el denominado presupuesto de carbono: la cantidad máxima de dióxido de carbono que la humanidad todavía puede emitir para tener posibilidades razonables de cumplir con la meta del Acuerdo de París.
A comienzos de 2026, ese margen se reducía a 130 gigatoneladas de CO₂, un volumen que podría agotarse en aproximadamente tres años si las emisiones continúan al ritmo actual.
Por eso, los autores del informe describen el período actual como una “década crítica” e insisten en la necesidad de acelerar los procesos de descarbonización.















