Guerra por el litio: Río Tinto acelera su expansión mientras enfrenta una denuncia por el uso del agua en Catamarca
La minera anunció un fuerte plan de expansión para el negocio del litio, pero al mismo tiempo enfrenta una causa judicial por el presunto impacto de sus operaciones sobre los recursos hídricos en la provincia.
Mientras continúa el conflicto judicial entre una comunidad originaria de Catamarca y Río Tinto por el uso del agua en el Salar del Hombre Muerto, la minera confirmó que espera convertir al litio en el negocio de mayor crecimiento dentro de la compañía.
El anuncio fue realizado por Jérôme Pécresse, responsable global de aluminio y litio de la empresa, durante la conferencia Fastmarkets Global Lithium, Battery and Critical Materials, realizada en Las Vegas, Estados Unidos.

Según explicó el directivo a la agencia de noticias Reuters, Río Tinto trabaja para triplicar su producción de litio hacia 2028 y alcanzar una capacidad de 200.000 toneladas anuales, impulsada por la creciente demanda de la industria de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía.
La compañía, que ingresó de lleno al negocio tras adquirir Arcadium Lithium —empresa surgida de la fusión de Livent y Allkem—, avanza con el desarrollo de proyectos en Argentina y Canadá, que considera rentables incluso en escenarios de precios más bajos.
Este año prevé producir al menos 61.000 toneladas métricas de litio y sostiene que cuenta con capacidad para expandirse rápidamente si el mercado lo demanda.
“Queremos demostrar que podemos construir en plazo y sin sobrecostes”, afirmó Pécresse. “Eso me ocupa el 90% del tiempo”, agregó.
El conflicto por el agua en Catamarca
El crecimiento de Río Tinto en litio coincide con una disputa judicial que mantiene en vilo a comunidades originarias del oeste catamarqueño.
La causa se inició a partir de una denuncia que sostiene que más de 15 años de extracción de este mineral provocaron el secado del río Los Patos y afectaron el acceso al agua en la zona del Salar del Hombre Muerto, donde históricamente operó Livent, empresa hoy integrada a Río Tinto.
La Comunidad Originaria Atacameños del Altiplano promovió una medida cautelar para frenar nuevas autorizaciones mineras y exigir una evaluación ambiental integral de toda la cuenca hídrica, al considerar que los proyectos son analizados de manera individual y no por el impacto acumulativo que generan sobre un mismo sistema hidrogeológico.

Si bien en 2024 la Corte de Justicia de Catamarca había ordenado suspender nuevas habilitaciones, este año revocó esa cautelar por mayoría luego de que la provincia presentara un estudio ambiental elaborado por una consultora privada. La comunidad apeló esa decisión al sostener que aún no se evaluaron de manera integral los efectos sobre el agua, la biodiversidad y las actividades productivas y comunitarias.
Especialistas en derecho ambiental advirtieron en Economía Sustentable que el principal desafío es medir el impacto conjunto de los emprendimientos que operan en el Salar del Hombre Muerto. Actualmente conviven al menos ocho proyectos de litio sobre una misma cuenca, mientras otras iniciativas continúan avanzando en distintas etapas de desarrollo.















