Europa todavía genera más de la mitad de su electricidad con fuentes no renovables
La Unión Europea alcanzó su máximo histórico de generación eléctrica renovable pero más de la mitad de la electricidad europea todavía depende de otras fuentes.
Durante el primer trimestre de 2026, la Unión Europea alcanzó un récord histórico: el 45,5% de su electricidad fue generada a partir de fuentes renovables, según datos difundidos por Eurostat.
Sin embargo, el número también refleja una de las grandes dificultades de la transición energética global: incluso una de las regiones que más avanzó en energías limpias todavía no logró reemplazar por completo a los combustibles fósiles.

El registro superó en más de dos puntos porcentuales al mismo período del año anterior y muestra el impacto de las políticas implementadas por el bloque europeo para reducir su dependencia energética, especialmente tras las tensiones geopolíticas que pusieron en evidencia la vulnerabilidad del suministro de gas y petróleo.
Pero el avance no es uniforme. Mientras algunos países ya obtienen gran parte de su electricidad de fuentes renovables, otros continúan muy por debajo del promedio europeo.
Una transición con grandes diferencias dentro de Europa
Dinamarca lideró el ranking con el 90% de su electricidad proveniente de fuentes renovables, impulsada principalmente por la energía eólica. Le siguieron Portugal, con un 82,9%, gracias al aporte hidroeléctrico, y Lituania, con un 75,7%, por su crecimiento en energía eólica, según explicaron en el reporte.
En el extremo opuesto aparecen países con una incorporación mucho más lenta de fuentes limpias. Chequia alcanzó apenas un 12,7%, Malta un 13% y Eslovaquia un 17,2%.
La diferencia entre países evidencia uno de los principales obstáculos de la transición energética europea: no todos cuentan con los mismos recursos naturales, infraestructura, capacidad de inversión o velocidad para transformar sus matrices eléctricas.
La energía eólica lidera el cambio
Dentro del mix renovable europeo, la energía eólica continúa como la principal fuente de generación, con el 44,9% del total renovable. Le siguen la hidroeléctrica (28%), la solar (17,3%), los combustibles renovables (9,4%) y otras fuentes como la geotérmica (0,4%).

El crecimiento de las energías limpias también tuvo impacto económico. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), la Unión Europea ahorró 51.400 millones de euros en 2025 al reducir sus importaciones de gas y petróleo gracias al mayor uso de renovables.
Dejar atrás la dependencia del gas
A pesar del récord, el gas natural todavía mantiene un papel relevante en el sistema eléctrico europeo y continúa influyendo en los precios. Esto ocurre por el mecanismo conocido como merit order, mediante el cual la fuente más cara necesaria para cubrir la demanda termina determinando el precio de la electricidad.

Un ejemplo reciente ocurrió en junio, cuando una ola de calor en Francia y Alemania incrementó la demanda de refrigeración y obligó a recurrir a centrales a gas, lo que generó un aumento de costos estimado en 700 millones de euros durante una semana.
Los especialistas coinciden en que alcanzar una matriz energética mayoritariamente renovable requerirá ampliar la capacidad de almacenamiento, acelerar la construcción de infraestructura eléctrica y reducir progresivamente la dependencia del gas.















